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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2012, 9(3)

El defecto intelectual: una mirada desde el enfoque histórico cultural.
América Ana Santoya Arévalo .

RESUMEN

Este trabajo tiene como objetivo analizar los tipos de defecto, y en especial, el defecto intelectual desde un enfoque histórico cultural, tomando como referente a las concepciones de L.S Vigotski contenidas en sus “Fundamentos de Defectología” y en la “Historia de las Funciones Psíquicas Superiores”.
Como desde lo histórico-cultural, las fuentes del desarrollo psíquico siempre son sociales, los conceptos Zona de Desarrollo Actual y Zona de Desarrollo Próximo posibilitan trabajar en la compensación y corrección del defecto y entender la necesaria referencia a la familia como primer agente de socialización que determina, tanto en el caso de los niños comunes como en los retrasados mentales, el desarrollo de su personalidad.
Este enfoque resulta referente teórico de la Metodología de los Procesos Correctores Comunitarios (Pro CC) creada por la Dra. Mirtha Cucco García que se implementa con éxito en España, Argentina, Cuba y otros países.

Palabras clave: defecto, enfoque histórico-cultural, desarrollo psíquico, Zona de Desarrollo Actual y Zona de Desarrollo Próximo, Metodología de los Procesos Correctores Comunitarios.

INTRODUCCIÓN


“El defecto por sí sólo no decide el destino de la personalidad,

sino las consecuencias sociales y su realización socio psicológica”.

Vigotski

La Metodología de los Procesos Correctores Comunitarios (ProCC) desarrolla Programas de Intervención Comunitaria que tienen una sólida base teórica-metodológica y práctica, sus resultados son avalados por más de 30 años de investigación e intervención del Centro “Marie Langer” en España bajo la dirección de Mirtha Cucco García, autora de la metodología y aplicados de modo creativo en Cuba, Argentina, Brasil, Bolivia y otros. “La Metodología cuenta con un banco de programas diseñados por su autora y colaboradores que responden a las necesidades de diferentes grupos poblacionales”1
En la Fundamentación del Programa de la Escuela de padres dirigido a grupos familiares que incluyen entre sus miembros una persona con discapacidad se plantea que “un grupo familiar que incluye entre sus miembros una persona con discapacidad enfrenta sin duda una problemática difícil y compleja”.2 Los padres señalan cómo les implica reorganizar, desde las relaciones intrafamiliares hasta las condiciones de habitabilidad de la casa; cómo genera grados de sobrecarga, niveles de exclusividad en algún miembro de la pareja, generalmente en la mujer, con abandono del trabajo; aumento de las necesidades económicas de la familia; alejamiento de las relaciones sociales; problemática de pareja, vivencia de desatención de otros hijos; angustia ante los procesos de integración y futuro.
Sin embargo, continúa la fundamentación, es importante no depositar en la deficiencia, problemáticas que no son de la deficiencia; ya que el ser padres hoy en sí mismo está alterado, se promueven pautas de crianza que distorsionan un crecer saludable, se dificultan procesos de autonomía desde la incompetencia en el ejercicio de la autoridad de manera que padre y madre se encuentran muchas veces sin recursos para sostener la crianza.
A la hora de abordar la psicología de la familia de una persona con necesidades educativas especiales (n.e.e), resulta válido citar a L S Vigotski (1896 - 1934)3 cuando plantea que  “cualquier defecto, ya sea la ceguera, sordera o la deficiencia mental innata no sólo cambia la actitud del hombre hacia el mundo sino también influye en las relaciones con las personas. Incluso en la familia, es ante todo un niño peculiar y se le brinda un trato exclusivo, inhabitual, distinto al que se le da a los otros niños. Su desdicha cambia la posición social en la familia y esto no ocurre sólo en las familias en las que este niño se considera una carga pesada sino también en las que es rodeado de un amor duplicado, de una actitud sobreprotectora y de ternura, precisamente estas elevadas dosis de atención y lástima son una carga pesada para el niño y además el cerco que lo separa de los demás”.
Por estas razones este trabajo tiene como objetivo analizar el concepto de defecto, tomando como referente a las concepciones de L.S Vigotski contenidas en sus “Fundamentos de Defectología” y en la “Historia de las Funciones Psíquicas Superiores”, continuadas por importantes investigadores cubanos (Bell R, 1997; Torres MA, 1993; Arias G, 2003; Castro PL, 2003, García MT, 2003).

DESARROLLO


La Psicología Especial utiliza diferentes conceptos: anómalo, necesidades educativas especiales, discapacitados para referirse a aquellos niños que presentan una deficiencia física o psíquica que conlleva a desviaciones en su desarrollo, de tal modo que el defecto que poseen puede afectar su desarrollo normal.
L.S. Vigostki4 en sus “Fundamentos de Defectología” afirmaría que “El niño cuyo desarrollo se ha complicado por un defecto no es sencillamente menos desarrollado que sus coetáneos normales, es un niño, pero desarrollado de otro modo”  y demuestra que las leyes generales del desarrollo de los niños, se observan en el desarrollo de los niños con defecto.
Ante un defecto, el organismo tiene la tarea de vencerlo, eliminar la deficiencia y compensar el perjuicio orgánico ocasionado, por eso, cuando analizamos el defecto es preciso comprender  que su influencia siempre es doble: por un lado debilita al organismo, arruina su actividad y por el otro porque dificulta su actividad, lo estimula al desarrollo de otras funciones, a realizar un actividad intensificada, compensar la deficiencia y vencer las dificultades.
Se distinguen dos tipos de compensación (LS Vigotski, “Fundamentos de Defectología”):

  1. Directa u orgánica que tiene lugar en el caso de la afección o de la ablación de uno de los órganos, por ejemplo riñón, pulmón, de modo que el que queda, se desarrolla de modo compensador y asume funciones del órgano enfermo.

  2. Indirecta o psíquica donde el Sistema Nervioso Central (SNC) y el aparato psíquico asumen la tarea cuando la directa no es posible, creando en el organismo enfermo deficiente una superestructura protectora de las funciones superiores que garantizan su trabajo.

“La educación de niños con defecto se apoya generalmente en la compensación directa, psíquica, pues la directa, orgánica es imposible” .5
Adscribiéndonos a los postulados vigostkianos, seguidos por la pedagogía y psicología especial en Cuba (Bell R, 1994; García MT, 2003; Castro PL, 2003) se valora que el defecto debe ser analizado desde el punto de vista de su relación con el SNC y el aparato psíquico del niño.  En la actividad del SNC se distinguen tres aparatos que cumplen diferentes funciones y que se relacionan con tres tipos de defectos:
El aparato receptor relacionado con los órganos de los sentidos que implica un defecto en los órganos receptores (ceguera, sordera o ambas); el aparato de respuesta o de trabajo relacionado con los órganos del trabajo del cuerpo: músculos, glándulas que se relaciona con afecciones o deficiencias de las partes del aparato de respuesta de los órganos de trabajo (invalidez) y el SNC que se relaciona con la debilidad mental.
A partir de estos elementos y continuando con un enfoque histórico-cultural es necesario analizar que: “Las consecuencias sociales del defecto, intensifican, nutren y fijan al propio defecto. En este problema no hay ningún aspecto donde lo biológico pudiera separarse de lo social."6
Con relación a los defectos del SNC, se afirma que “El retraso mental es el resultado del defecto orgánico, el retrasado mental está limitado en el desarrollo intelectual natural y a consecuencia de esto no se desarrolla generalmente por completo en el aspecto cultural.” 7
 “La psiquis de las personas retrasadas mentales se afecta en su totalidad, manifestándose en mayor medida mientras más complejas son las exigencias que se le planteen a la persona en relación, fundamentalmente con su actividad cognoscitiva.” 8
Se considera como retrasados mentales a aquellos niños que se quedan retrasados en su desarrollo del nivel medio y en el proceso de enseñanza escolar ponen de manifiesta su incapacidad para ir al paso de la masa restante de niños.
El nivel de deficiencia se mueve en diferentes rangos desde la ligera o media, con algunas excepciones por arriba (capacidad intelectual “límite”) y por abajo (deficiencia severa y profunda) éstas últimas debidas en su mayoría a una estimulación ambiental limitada más que a carencias constitucionales, se manifiesta una actividad disminuida de las funciones psíquicas superiores, un ritmo lento del desarrollo, conservan rasgos del intelecto infantil y requieren una educación especial en escuelas especiales.
En estas personas, está dañado el aparato central, su fondo de compensación es pobre y sus posibilidades de desarrollo están muy limitadas en comparación con los niños normales, sin embargo, los procesos de compensación siempre tienen lugar y en ocasiones los conduce a la formación de talentos muy especiales en la esfera de la memoria, espíritu de observación, desarrollo del intelecto práctico, capacidad de acción racional y así tendremos a “un niño socialmente válido y apto para el trabajo”  (Vigostki LS) pues como expresamos anteriormente, por una parte el defecto significa debilidad, limitación, dificultades y por otra estimula al desarrollo, hacia la formación de la compensación.
Las dificultades adaptativas, los problemas de conducta, la escasa participación que pueden caracterizar a estos niños parecen estar relacionadas con las actitudes educativas de los padres y los problemas físicos del propio niño, lo que a la luz del análisis histórico-cultural nos permite comprender que “Cualquier defecto corporal no sólo varía la actitud del hombre con respecto al mundo físico sino que se manifiesta también en las relaciones con las personas.” 9
“La marca del niño con defecto lo coloca en condiciones socialmente nuevas y todo este desarrollo transcurre ya en una dirección totalmente nueva.”10 De este modo, la acción del defecto resulta secundaria, indirecta y refleja pues el niño no siente su defecto, pero percibe las dificultades que determinan su lugar como persona, su papel, su destino; se reorganizan todas las funciones de su ser social al descender su posición social y así surge el “sentimiento de minusvalía”  definido por A. Adler (1928)  y citado por LS Vigotski como valoración psicológica de la situación propia. En este sentido, los procesos de compensación estarían dirigidos no a eliminar el defecto  primario (en este caso ser retrasado mental), lo que es imposible, sino a la eliminación de las dificultades creadas por el defecto.
Resulta importante el reconocimiento de los defectos secundarios dados por el pobre e incompleto desarrollo de las funciones psíquicas superiores (formas superiores del pensamiento, la memoria y en general el desarrollo insuficiente de la personalidad de estos niños) y los terciarios que atraviesan los defectos primarios y secundarios y están en dependencia del desarrollo social y la estimulación y pueden crear deformaciones sociales tales como ser exhibicionistas, demandantes y en general el desarrollo deformado de la personalidad.
Es importante referirnos a que la determinación de lo ya alcanzado por el niño (Zona de desarrollo actual) y de sus posibilidades potenciales: Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) es muy importante para comprender el proceso de enseñanza y desarrollo. En este proceso, es necesario basarse no tanto en lo ya logrado como en los procesos que se desarrollan y los que están aún en formación, de ahí la importancia de la ZDP que se produce como consecuencia de la acción de los otros (adultos y coetáneos) haciéndole accesible al niño lo que por sí solo no puede lograr y que con esta acción conjunta va incorporando a su “patrimonio cultural” (Vigotski LS).
Como desde lo histórico-cultural, las fuentes del desarrollo psíquico siempre son sociales, consideramos oportuno, la referencia a la familia como primer agente de socialización, que determina tanto en el caso de los niños comunes como en los retrasados mentales el desarrollo de su personalidad.
 “El desarrollo complicado por la deficiencia constituye un proceso creador, (orgánico y psicológico) de construcción, reconstrucción de la personalidad el niño sobre la base de la reorganización de todas las funciones de adaptación, formación de nuevos procesos, superestructuradores, sustituidores y equilibrados originados por la deficiencia y del surgimiento de nuevas vías de rodeo para el desarrollo.”11
Se coincide con LS Vigotski y  se considera que “El niño con defecto es ante todo, un niño peculiar, hacia él se forma una actitud exclusiva, no habitual, distinta a la que se mantiene con otros niños. Su infelicidad varía, ante todo, su posición social en el medio. Todos los vínculos con las personas, todos los momentos que determinan el lugar de la persona en el medio social, su papel y su destino participante de la vida y todas las funciones del ser social, se reorganizan, el defecto físico provoca como una desviación social El defecto por sí solo todavía no es una tragedia. Es sólo un pretexto y un motivo para el surgimiento de la tragedia.” 9
Estos criterios apuntan al significado que tiene para las familias una persona con discapacidad y todo lo que este hecho genera en su organización, dinámica y ciclo de vida, lo difícil que resulta el mantenimiento de la salud familiar y que la familia asuma las funciones educativas que le correspondan. Como el nacimiento de un hijo con retraso mental es visto como una “desgracia” y como “el comportamiento pautado socialmente para un padre y una madre está expresado en los valores sociales, en nuestro medio se espera que los padres tengan un niño hermoso, que crezca sano y se eduque sin dificultades, y se tiende a atribuirle a los padres cualquier responsabilidad por el presunto descuido en la atención a la salud y a la formación del hijo. Esto explica que desde lo cultural muchos padres sienten culpa cuando no cubren estas expectativas.12
 “Cualquier defecto corporal no sólo varía la actitud del hombre con respecto al mundo físico sino que se manifiesta también en las relaciones con las personas” 9… “La marca del niño con defecto lo coloca en condiciones socialmente nuevas y todo este desarrollo transcurre ya en una dirección totalmente nueva.” 7
Como refiere L.S Vigostki  en cuanto al descenso de la posición social del niño desde su nacimiento (que se realiza como una “luxación social”, todos los procesos que se manifestarán en la organización de la subjetividad de este niño(a) están atravesados por el defecto, procesos que tendrán en su expresión en el marco de la familia.
Al analizar las familias que tienen un familiar con defecto, nos referimos a Mirtha Cucco, que plantea que “la familia ha visto seriamente afectada su labor principal de contribuir al desarrollo de los procesos básicos de autonomía. Muy por el contrario ha sido signada para recrear múltiples procesos de dependencia, distorsionadores de un saludable proceso de crecimiento” 13
Y por otro lado plantear y coincidir con los criterios que apuntan a que “La concepción sobre la familia con hijos discapacitados admite que la Psicología Familiar de los niños especiales es común al resto de los hogares de un medio social semejante. No existe un cuadro patológico específico en los padres que tienen hijos en estas condiciones.” 14
Retomando a Vigotski en este análisis se considera oportuno señalar que en las familias que tienen un miembro con defecto intelectuales frecuente que “la educación esté debilitada por las tendencias de la lástima y la filantropía… envenenada con el tóxico del estado enfermizo y de la debilidad” 15. Por lo que asumimos lo planteado por este autor con relación a que “Nuestro ideal no es rodear del algodón el lugar del enfermo y cuidarlo por todos los medios de las contusiones, sino descubrir la vía más amplia de su supercompensanción.” 15
La Metodología de los ProCC tiene amplias potencialidades para el trabajo con las familias que tienen un miembro con defecto intelectual en la medida en que esta proporciona, entre otras cosas, espacios de reflexión grupal para los familiares de estas personas que lo necesitan tanto16 y que  permitiría  “operar sobre crisis normales o de desarrollo, pero sobre todo sobre los aspectos naturalizados en la vida cotidiana que son fuente de malestar y que distorsionan el propio proceso de construir subjetividad saludable.13
En estos espacios es posible brindarles elementos de análisis que posibiliten la búsqueda de soluciones alternativas a las contradicciones en su diario vivir donde, se unen a los problemas de la familia hoy: el desencuentro entre hombre-mujer, la sobrecarga femenina, las dificultades de comunicación entre sus miembros, en el establecimiento de espacios y límites, con la problemática de tener un hijo con defecto a partir del significado que desde el imaginario social se le atribuye a este hecho así como la falta de recursos para potenciar su crecer, maduración y autonomía (Ramón ML, 1992; Leavitt LA,  Donovan WL, 1997; Castro PL, 2003).13

CONCLUSIONES

El análisis de los tipos de defecto y en especial del defecto intelectual desde un enfoque histórico cultural ofrece una mirada diferente a las personas con discapacidad centrada en  sus potencialidades  y posibilidades.
La comprensión de las fuentes sociales del desarrollo psíquico posibilita comprender lo que sucede en las familias de los niños con defecto y las actitudes que generan distorsiones en el desarrollo de su personalidad según los patrones de crianza adoptados.
 El enfoque histórico-cultural, puede y debe ser utilizado como referente teórico para la implementación e intervención de los Programas de Intervención Comunitaria a partir de la metodología de los ProCC en grupos familiares que tienen un miembro con discapacidad.

The intellectual defect: a perspective from the cultural historical approach.
SUMMARY
This research is a cultural historical analysis of different types of defects, especially the intellectual defect, using as a reference the approaches of L.S Vigotski contained in his book "The fundamentals of defectology" and in "The genesis of the higher mental functions".
Seen from the historical cultural perspective, the bases of the psychic development are always social, hence the importance of the concepts zone of current development and zone of immediately subsequent development that allow working in the compensation and correction of the defect and understanding the necessary reference to the family as first socialization agent that determines the development of the personality in both common and mental retarded children.
This approach is a theoretical reference to the Methodology of Community Corrective Processes (ProCC) created by Dra. Mirtha Cucco García, that is successfully used in Spain, Argentina, Cuba and other countries.

Key words: defect, historical cultural perspective, psychic development, zone of current development and zone of immediately subsequent development, Methodology of Community Corrective Processes.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Del Pino Calderón JL, Sáenz A, Álvarez E. Los Programas para los procesos Correctores comunitarios: nuestro puente transformador en Intervención Comunitaria. La Metodología de los Procesos Correctores Comunitarios, una alternativa para el crecimiento humano en la comunidad. La Habana: CENESEX; 2003:199

  2. Centro de desarrollo de salud comunitaria “Marie Langer”. Programa escuela de padres dirigida a Grupos familiares que incluyen entre sus miembros una persona con discapacidad, Madrid,  Noviembre de 2001

  3. Vigotski LS. Fundamentos de defectología. Obras completas, Tomo V. La Habana: Ed. Pueblo y Educación: 1989: 53

  4. Vigotski LS. Ibídem 3: 3

  5. Vigotski LS. Ibídem 3: 160

  6. Vigotski LS. Ibídem 3: 70

  7. Vigotski LS. Ibídem 3:18

  8. García MT. La Psicología Especial en Psicología especial, Tomo I. Ciudad de la Habana: Ed. Félix Varela; 2003: 22

  9. Vigotski LS. Ibídem 3: 161

  10. Vigotski LS. Ibídem 3: 71

  11. Vigotski LS. Ibídem 3: 7

  12. Castro Alegret PL. La familia con hijos especiales en Psicología especial, Tomo I. Ciudad de la Habana: Ed. Félix Varela; 2003: 120

  13. Cucco García M Programa de doctorado. Fundamentos y desarrollos psicoanalíticos Memoria. Convocatoria DEA. Facultad de  Psicología-(Filosofía IV)- UCM; Junio 2004.

  14. Castro Alegret PL. Ibídem 12: 115.

  15. Vigotski LS. Ibídem 3: 40.

  16. Santoya Arévalo A. Significado del nacimiento de un hijo-a con Síndrome Down. Editorial Académica Española. Saarbrücken, 2012: 8

 


Licenciada en Psicología. Máster en Intervención Comunitaria en los Procesos Correctores de la Vida Cotidiana. Profesora Asistente de la Universidad Médica de Granma.

 

 

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