Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2004;1(1)

 

 
 
 

LA UNIDAD BIO-PSICO -SOCIO-CULTURAL Y ESPIRITUAL EN LA FORMACIÓN MÉDICA

Ricardo González Menéndez 1

RESUMEN

Sumario

El autor propone el desglose de la integralidad del ser humano en las vertientes biológica, psicológica, sociológica, cultural y espiritual. Destaca como propósitos básicos insistir sobre éstos aspectos en el campo de la medicina por la significación ético deontológico de la espiritualidad del profesional de la salud y la de sus usuarios y familiares, en la etapa actual donde la práctica médica en el ámbito mundial acusa una fatídica tendencia a la deshumanización.

A partir del desarrollo filogenético y ontogenético subraya el momento de la incorporación de valores sociales, culturales y morales e identifica estos últimos sobre todo cuando se expresan por decisiones de conciencia durante la gestión médica, como la esencia de la espiritualidad del profesional, junto a la profunda vocación médica garantizan el humanismo, la ética, y el desarrollo óptimo de las relaciones médico-paciente-familia. Finalmente se exponen los diferentes elementos para delimitar las categorías culturales que expresaría la cultura general del facultativo, de la categoría espiritual expresada por sus potencialidades compasivas, de involucración en las problemáticas del paciente y disponibilidad para la ayuda.

Palabras clave: Unidad bio-psico-socio-cultural y espiritual, diferencia entre lo natural y lo espiritual, formación médica

INTRODUCCIÓN

Nuestra consideración, la crisis actual de humanismo, atraviesa a nivel mundial la más humana de las profesiones, plantea la necesidad de profundizar en las diferentes vertientes a tomar en cuenta el objeto y sujeto fundamental de la praxis médica y también en lo ejercido por dicha profesional. 1,2

Las reflexiones tienen como propósitos argumentar cuáles son los nuevos aspectos a subrayar y cuáles razones histórico sociales, en lo referente a la formación médica justifican éste objetivo conceptual.

En efecto, el más desarrollado de los seres vivos, puede identificarse indistintamente mediante las definiciones de “ser social” o “biosocial”, diferentes necesidades sociales, históricas y conceptuales acusadas sobre todo en el campo de las gestiones preventivas, curativas y rehabilitatorias han determinado denominaciones algo más complejas orientadas a destacar con objetivos estratégicos, aspectos a veces peligrosamente subvalorados. 3

Surgieron así términos más diferenciados como: unidad “bio-psico-social”, destaca lo psicológico pese a considerarlo implícito en lo biosocial, y finalmente las concepciones que ponen en relieve otros aspectos como la “bio-psico-socio-cultural” y la “bio-psico-socio-espiritual”, pretenden subrayar especificidades comprendidas en lo psicosocial. Éstas dos últimas denominaciones han sido empero, reflejadas en la literatura médica internacional como sinónimas, haciéndose eco de los criterios existentes en otros campos del saber, lo cultural y lo espiritual designan igualmente concepciones filosóficas, convicciones, conocimientos, valores, creencias tradiciones, necesidades, motivaciones, intereses, actitudes, emociones, sentimientos, costumbres, patrones de comportamiento, habilidades y hábitos, esencialmente desvinculados parcial o totalmente de las necesidades primarias.

Nuestra preocupación por escindir conceptualmente lo cultural de lo espiritual surgió como resultado de dos gestiones bien diferentes, desarrolladas cotidianamente por más de 30 años.

  1. La atención integral de las toxicomanías.
  2. La docencia médica.

En la primera he coincidido plenamente, lo asigna una relevancia notable al desarrollo de los aspectos espirituales de la personalidad tanto para su prevención como para la rehabilitación y valoración pronóstico de quienes las padecen, 4 ya la segunda por considerar la vocación médica; la compasión; la disposición de ayuda; la involucración en las problemáticas humanas; la solidaridad; el altruismo y la ética como los más trascendentes aspectos espirituales de nuestra profesión. 5

No es nuestra pretensión decir nada nuevo en estos campos, sino contribuir a clarificar una categoría - lo espiritual - desde el punto de vista de nuestra concepción del mundo, y el prisma de un formador médico, así como destacar su trascendencia en la relación médico-paciente-familia y en la indispensable proyección de técnicos de la salud.

Cinco mil millones de años atrás solo existía materia inorgánica en nuestro planeta. Fue necesario desde entonces un largo proceso, iniciado con la espuma verde en los océanos y seguido por la evolución a protozoarios, anélidos, moluscos, crustáceos, insectos, peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos, primates y prehomínidos llegase un momento en el desarrollo biológico junto a las necesidades adaptativas viabilizarán la producción de herramientas .

L a aparición consecuente de la industria lítica, en el contexto del embrionario colectivo social, así como la necesidad de desarrollar progresivamente el pensamiento junto a la palabra y alcanzar con la aparición de la conciencia, el nivel psicológico . Permitieron por vez primera el reflejo del entorno como objetos y fenómenos con significado propio , según las necesidades del sujeto , así como la modificación del medio durante la adaptación creadora. 6

Durante unos dos millones de años, el prohomí nido y después el hombre, creó su medio cultural e incorporó de inicio rudimentarios valores sociales, después los culturales y más tarde comenzó a delimitar sus valores morales como formas de conciencia social e individual para pautar sus relaciones individuales y colectivas con otros hombres y con su entorno natural y cultural. Apréciese aquí, a los efectos del tema que abordamos, el origen histórico de lo propiamente cultural y lo estrictamente espiritual. 7

Se alcanzó finalmente la etapa actual de desarrollo de estas pautas morales cada vez más específicas en su establecimiento, aceptación, y generalización así como en lo referente a niveles de exigencia y formas de control.

El amplio espectro actual de normas sociales incluye las jurídicas, establecidas en la legislaci ón de cada país, cuyo cumplimiento es exigido por el estado; así como las inherentes a instituciones políticas, religiosas, escolares, empresariales, militares y de otros muchos tipos, controladas en su cumplimiento respectivo por exigencias partidarias, eclesiásticas, docentes, administrativas, castrenses y de otra índole. Sin embargo, ocuparán nuestra atención dentro del concepto de espiritualidad son precisamente aquellas incorporadas como principios y valores humanos que se expresan mediante virtudes como la honestidad, la solidaridad, la compasión, la sinceridad, el amor, la discreción, la dignidad, el altruismo y la modestia entre otras virtudes, todas ellas incluidas en la categoría espiritualidad. 8

Estas pautas de conducta, representan los valores morales, se modelan y difunden coincidentemente con el desarrollo de la conciencia social, su aceptación y control dependen fundamentalmente del individuo durante las llamadas decisiones de conciencia.

El significado etimológico de la palabra moral del latín Mores, significa costumbre y representa “una forma de conciencia social expresada por normas y principios de convivencia que delimitan las obligaciones de conciencia de los hombres entre sí y con la sociedad o el entorno natural y cultural”. 9,10 La moral refleja en esencia los criterios sobre el bien y el mal; lo justo y lo injusto; lo correcto y lo incorrecto; lo honesto y lo deshonesto; lo digno y lo indigno; 11 la incorporación adecuada de sus valores que se expresan mediante la espiritualidad, juega un trascendente papel en la integralidad del ser humano, tanto en su role de profesional de la salud, en el del usuario y familiar.

Permítasenos proponer con objetivos didácticos, que existe cierto paralelismo entre la aparición e incorporación de los valores sociales, culturales y espirituales, tanto durante el desarrollo filogenético como en el ontogenético del hombre, por necesitarse en ambos procesos.

Muy en síntesis destacaremos, en lo ontogénico, la unión del óvulo con el espermatozoide inicia, con la concepción, esa continua interacción dialéctica sujeto medio, que tendrá durante nueve meses a la madre como intermediaria directa, para devenir luego del nacimiento, interacción guiada por padres, familiares, educadores, pariguales y legista, hasta alcanzar el sujeto la madurez suficiente para su progresiva independencia. Es durante este proceso, que sólo termina con la muerte, se perfilan y expresan las características biológicas, psicológicas, sociales, culturales y espirituales, que diferencian a los individuos en un medio sociocultural determinado.

Este sistema estructurado y consciente de características recibe el nombre de personalidad y pautará la forma característica, cada sujeto desarrolla su adaptación creadora al medio, para que ésta ocurra exitosamente, debemos tomar en cuenta la existencia de diferentes tipos de necesidades y formas de satisfacción. 12

Ejemplificaremos en esquema algunas necesidades básicas o primarias de carácter biológico, psicológico y social. Entre las primeras están el agua, los alimentos, la procreación y la defensa de la integridad física; entre las segundas, se cuentan las estimulaciones, la autoaceptación y la seguridad, y entre las terceras, la comunicación, la heteroaceptación y el afecto. Las conductas directas o directamente orientadas a la satisfacción de éstas y muchas otras necesidades básicas, representan una importante proporción del comportamiento social normal.

El ser humano, por estar dotado de conciencia, expresa también otros comportamientos, se apartan parcial o totalmente de la satisfacción de dichas necesidades primarias, y en muchos casos llegan inclusive a obstaculizar en mayor o menor grado dichos propósitos. Es en esta última categoría, se incluyen los comportamientos vinculados a las necesidades culturales y espirituales, expresadas en el pensamiento popular: no sólo de pan vive el hombre.

Permítasenos a partir de ahora ir focalizando nuestras reflexiones, al campo de la educación médica y valoremos el planteamiento martiano “quien sólo medicina sabe, ni medicina sabe” y el pensamiento martiano “el hombre honesto no mira de qué parte está el provecho, sino de que parte está el deber”. Apreciemos el primero, que se refiere a la importancia de la cultura general en el facultativo; mientras el segundo, tiene una franca proyección deontológica. Comienzan a delimitarse desde ahora las diferencias básicas entre los objetivos culturales y espirituales, en la formación del profesional de la salud. Pero veamos algunos otros ejemplos.

El disfrute estético ante una obra pictórica; una sinfonía; o una puesta de sol; y la dedicación al estudio; a la investigación; a la lectura; al arte o al deporte; se apartan de las necesidades primarias y en algunos casos pueden llegar a retardar u obstaculizar su satisfacción, pero donde el divorcio con las necesidades básicas llega a niveles trascendentes es en lo referente a la espiritualidad, que pese a ser un término de raigambre religiosa, se vincula también con el amor patrio, el altruismo, la solidaridad, la sensibilidad humana, la compasión, la honestidad, la lealtad, la sinceridad y muchas otras virtudes expresivas de los valores morales más elevados.

Dos ejemplos que expresan el frecuente divorcio entre la espiritualidad y las necesidades básicas, son el estoicismo de quienes en diferentes latitudes han luchado por la liberación de sus pueblos y también el de los cristianos devorados por los leones en la antigua Roma, y otros muy cercanos serían el comportamiento del glorioso comandante Ernesto Che Guevara y sus compañeros de lucha, así como los sacrificios de nuestros internacionalistas en misiones médicas, docentes, productivas y combativas en países necesitados de ayuda humanitaria.

Es también espiritualidad en el campo de la salud, está centrada por altos valores vocacionales y morales, se expresan tanto en conocimientos adquiridos, valores, actitudes, habilidades y relaciones profesionales, como por rasgos de la personalidad del profesional y técnico de la salud, debe sobresalir el amor al prójimo, la sensibilidad humana, la bondad, la solidaridad, la honestidad, el desinterés material, el trato afectuoso indiscriminado, la lealtad, y la disposición al esfuerzo y sacrificio, cimentados sobre ese darse al otro implícito en la vocación médica, muy cercana a la vocación de servicio, hace a la práctica de la medicina un verdadero sacerdocio pautado por el haz bien y no mires a quien.

La alta relevancia de identificar estas potencialidades en las gestiones de selección de aspirantes a las carreras médica y de programas, entre los objetivos educativos, el continuo reforzamiento y desarrollo de estas durante la formación profesional de pre y post-grado es fácilmente inferible, como también lo es valorar éstos componentes en la personalidad de los pacientes, familiares y usuarios sanos de los servicios de salud.

Un comentario necesario antes de proponer un esquema conceptual diferencial de los cultural y lo espiritual en el campo médico, es recordar muchos aspectos que se incorporan del entorno, como ideología, valores socioculturales, tradiciones, costumbres, creencias, convicciones y apreciación estética entre otros, integran lo cultural, los esfuerzos implícitos en su defensa y conservación, expresados mediante las decisiones de conciencia, que se manifiestan como ejemplo contundente en el estoicismo del patriota o el religioso, representan lo espiritual.

Reflexionemos ahora, sobre algunas proposiciones diferenciales de las categorías que nos ocupan, expuestas en el siguiente cuadro, inevitablemente focalizado y matizado por nuestros objetivos como educadores médicos, lo justifica en parte la proyección reduccionista y escisionista en las diferencias, pese a reconocer la profunda imbricación entre lo cultural y lo espiritual y el carácter prácticamente virtual de la diferenciación que pretende sobre todo destacar que el desarrollo de la cultura general, si bien predispone y facilita, no garantiza por sí solo el humanismo del profesional, demanda aptitudes vocacionales bien definidas y una educación integral que enfatice la formación sobre la información, la compasión sobre la técnica, la educación sobre la instrucción, y la espiritualidad sobre la habilidad. Se egresarían así facultativos igualmente entrenados, disponibles: igualmente equipados, integrales e igualmente informatizados, humanizados.

Tabla 1 . Cuadro conceptual, diferencias fundamentales entre lo cultural y lo espiritual en el contexto de la formación médica

 

Lo cultural Lo Espiritual

Motivacion Básica

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Tabla 2. C uadro conceptual, diferencias fundamentales entre lo cultural y lo espiritual en el contexto de la formación médica

Campos Filosóficos Relacionados

Expresiones Paradigmáticas

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Tabla 3. Cuadro conceptual, diferencias fundamentales entre lo cultural y lo espiritual en el contexto de la formación médica

Origen y Desarrollo

•  Predomina lo exógeno

•  Predomina lo endógeno

•  Vocación creatia y estética

•  Vocación humanista y de servicio

•  Motivado por el deseo de superación

•  Motivado por el deseo de hacer bien.

•  Vínculo indirecto con necesidades

•  Sin vínculos con necesidades

•  Resultado de la instrucción

•  Modelado por la educación

•  Se adquiere y cultiva

•  Se trae al nacer y se desarrolla

•  Se enseña y estudia

•  Se trasmite e imita

•  Desarrollo más planificado

•  Más espontáneo pero requiere refuerzo y guía

•  Bases cognitivo – volitivas

•  Bases instintivo – afectivas

•  Tiende a la notoriedad

•  Tiende al anonimato

•  A veces con vínculos narcisistas

•  Sobre todo vinculado alturismo

•  Pautado por normas sociales

•  Pautado sobre todo por la conciencia individual

•  Requiere esfuerzo y dedicación

•  Requiere sacrificio y desprendimiento

 

Tabla 4. Cuadro conceptual, diferencias fundamentales entre lo cultural y lo espiritual en el contexto de la formación médica

Características Generales de su expresión Social

•  Más objetivo

•  Más cuantitativo

•  Con algún matiz egoísta

•  Campo del folklore , ciencia y arte

•  Evidencia cultural general

•  Conocimiento y habilidades

•  Tiene especificidades regionales

•  Su ejercicio genera bienestar

•  Aporta al desarrollo humanístico

•  Más subjetivo

•  Más cualitativo

•  Con marcado desprendimiento material

•  Interpersonal, ético humanístico

•  Evidencia bondad y solidaridad

•  Actitudes y virtudes

•  Tiene carácter universal

•  Genera satisfacción ante el deber cumplido

•  Aporta al desarrollo social

 

Tabla 5. Cuadro conceptual, diferencias fundamentales entre lo cultural y lo espiritual en el contexto de la formación médica

Modalidades más frecuentes de expresión Social

Incorporación de:

Responsabilidades y deberes con:

•  Ideología

•  Valores nacionales

•  Lengua natal

•  Tradiciones

•  Costumbres

•  Modas

•  Estilo de vida

•  Creencias

•  La patria

•  La familia

•  La pareja

•  El prójimo

•  La ciencia

•  El arte

•  El deporte

•  La fe en los creyentes

Desarrollo en:

Desarrollo de Rasgos del carácter:

•  Ciencias

•  Artes plásticas y escénicas

•  Literatura

•  Ecuación formal

•  Deportes

•  Apreciación estética

•  Altruismo y solidaridad

•  Honestidad y lealtad

•  Estoicismo y bondad

•  Sensibilidad humana y eticidad

•  Compasión y desprendimiento

•  Sinceridad y gratitud

La aceptación de estas proposiciones posibilitaría las siguientes reflexiones en el campo de las toxicomanías:

  1. El desarrollo de la espiritualidad es un medio efectivo de prevenir las drogadicciones. 13
  2. Uno de los primeros componentes de la personalidad, que sufre los embates de las drogadicciones es la espiritualidad
  3. La recuperación de la espiritualidad es un objetivo rehabilitatorio de primer rango. 14

Y en lo referente a la formación médica:

  1. Si recordamos los fundamentos de la relación interpersonal pautados por Pedro lían Entralgo, en lo referente a saber ubicarse en el lugar del enfermo (fase coejecutiva); sentir en algún grado como él (fase compasiva); y disponerse incondicionalmente a ayudarle (fase cognoscitiva), 15 aceptaremos que sin espiritualidad no puede haber relaciones médico-paciente-familia exitosas .

  2. Si consideramos el humanismo como el respeto absoluto por el hombre y la preocupación por su mejor desarrollo y bienestar, 16 podemos inferir que sin espiritualidad no hay humanismo.

  3. Si tomamos en cuenta los principios clásicos de autonomía, beneficencia, no - maleficencia y justicia así como su regla de oro de comportarnos ante los demás como quisiéramos que se comportaran con nosotros 17 no es difícil relacionar la ética médica con la espiritualidad, hasta el punto que sin espiritualidad no hay ética médica.

La reflexión final es que sin espiritualidad no puede haber humanismo, ética profesional, ni relaciones médico-paciente exitosas y sin esos factores reforzadores de la vocación de servicio, esencia de nuestra profesión, el ejercicio médico deviene frustración permanente y no la realización profesional que todos los formadores médicos deseamos a nuestros educandos.

THE BIOLOGICAL-PSYCHO-SOCIO-CULTURAL AND SPIRITUAL UNIT IN MEDICAL TRAINING

SUMMARY

The disjunctions of the biological, psycho-socio-cultural, and spiritual aspects of human being are proposed by the author.

The basic purposes are stated to insist among these aspects in the field of medicine due to the deontological and ethical meaning of spirituality related to health professionals, costumers and relatives, nowadays where a fateful tendency of deshumanization is shown through the practice of medicine all over the world.

The time of embodying social, cultural and ethical values is underlined since the phylogenetic and ontogenetic development, and the ethical values are identified , above all, when they are expressed by consciousness during the medical gestion as the essence of professional spirituality which together with the deep medical vocation guarantees humanism, ethic and the best development doctor- patient- family relationship. Finally, the different elements to delimit the cultural categories expressed by the general culture of the physician, of the spiritual category expressed by their merciful aptitudes, of the patient deals and availability for help, are exposed.

Key Words: Biological, psycho- socio-cultural and spiritual unit, difference between natural and spiritual aspects- medical training.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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  9. “ La Psicología en el campo de la Salud y la Enfermedad ”. La Habana : Editorial Científico Técnico (en prensa).

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  17. Rosenthal M, Ludin P. “Diccionario Filosófico”. La Habana : Instituto Cubano del Libro; 1981. (Edición Revolucionaria)

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1 Profesor Jefe del Servicio Docente Rogelio Paredes del Hospital Psiquiátrico de la Habana. Profesor Titular de Psiquiatría Facultad Calixto García. Universidad de la Habana. Presidente de la Comisión Nacional de Ética Médica. Presidente de la Sociedad Cubana de Psiquiatría .

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