Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2004;1(1)
Sumario
José Martí

 

 

Nota Necrologica

DOCTOR EDMUNDO A. GUTIÉRREZ AGRAMONTE (1918-2003)

Dr. Jesús Dueñas Becerra 1

"La muerte es seguir viaje... vía no término"

 

El 29 de noviembre del 2003 el ánima noble y bondadosa del doctor Edmundo A. Gutiérrez Agramonte se fundió, en cálido abrazo, con el Espíritu Universal , tantas veces citado en la obra literaria y periodística de José Martí.

El doctor Gutiérrez Agramonte , en la década de los 50 del pasado siglo, comenzó a laborar en el antiguo Hospital de Dementes de Cuba, donde fue testigo excepcional de las más brutales violaciones a los derechos humanos de los pacientes recluidos en el tristemente célebre Infierno de Dante , como lo calificara el presidente Fidel Castro Ruz en su informe al I Congreso del Partido Comunista de Cuba (1975).

Junto a su inolvidable maestro, el profesor Rodolfo Julio Guiral , el doctor Gutiérrez Agramonte , hombre de una vasta cultura científico-humanista, fue un apasionado defensor y difusor de la teoría reflexológica o pavloviana, y después del triunfo revolucionario, sugirió al Ministerio de Salud Pública que se invitara a eminentes profesores soviéticos a impartir un ciclo de conferencias sobre Psiquiatría General e Infanto-Juvenil con orientación filosófica materialista; conferencias dirigidas a los psiquiatras y psicólogos cubanos, quienes estaban muy influidos por el psicoanálisis freudiano u otras concepciones idealistas.

Por iniciativa de los doctores Eduardo Bernabé Ordaz , nuestro director fundador, y Edmundo Gutiérrez Agramonte , editor de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana , dichas conferencias fueron traducidas al español y publicadas en forma de libros, que enriquecieron la naciente bibliografía psiquiátrica caribeña.

Desde 1959 hasta 1995, año en que se acoge a la jubilación, pero no al retiro, el doctor Gutiérrez Agramonte fue editor de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana . Con amor y devoción, el experimentado psiquiatra se entregó en cuerpo, mente y alma al desarrollo y consolidación de la publicación insignia de nuestra institución, a la que percibía como una nave que debía conducir a puerto seguro, aun en medio de las más violentas tempestades que amenazaban con hacerla naufragar.

Desde las páginas de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana , el doctor Gutiérrez Agramonte hizo importantes contribuciones al desarrollo del periodismo científico iberoamericano, donde dejó una notable obra escrita (incluida la publicación de una monografía sobre las personalidades psicopáticas), que lo inmortaliza no sólo como relevante personalidad de la psiquiatría y de la comunicación social latinoamericanas, sino también como excelente persona humana.

Por último, invito al lector a reflexionar acerca de que “la muerte pudiera significar la caída de una estrella, pero para todo hombre de buena fe significa tránsito o una luz que permanece encendida, en otra dimensión más lejana y profunda” (Herrera, CM. “Sobre la muerte y los moribundos”. Bioética . 2002;3(3):24.

Estoy completamente seguro de que el doctor Edmundo A. Gutiérrez Agramonte , maestro, colega y amigo, duerme el sueño eterno en ese espacio infinito… lleno de luz.

_____________________________

1 Profesor-asesor y periodista Hospital Psiquiátrico de La Habana

Sumario