Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2004;1(1)
Sumario
José Martí

 

 
 
 

CONTADOR PÚBLICO JUAN RENÉ ROMÁN LÓPEZ (1932-2002)

Dr. Jesús Dueñas Becerra 1

"La muerte es una victoria, y cuando se ha vivido bien

el féretro es un carro de triunfo".

 

El contador público Juan René Román López, economista de profesión y revolucionario por convicción, falleció el día 21 de julio del 2002, como consecuencia de una afección hepática, en el hospital-facultad “Dr. Salvador Allende”.

El 9 de febrero de 1959, un mes después que el Dr. Eduardo Bernabé Ordaz , comandante del Ejército Rebelde, asume la dirección del antiguo Hospital de Dementes de Cuba, llega Román al Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde desempeña la función de económico. En 1962, se le nombra Administrador, cargo que ocupa hasta 1982, en que se le designa Vicedirector para la Atención a la Economía y los Servicios; responsabilidad a la que se entrega en cuerpo, mente y espíritu hasta su lamentable deceso. Como Administrador (1962-82) y como Vicedirector (1982-2002), Román integra el Consejo de Dirección del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Paralelamente a las actividades que Román desarrolla como económico, administrador vicedirector y activo militante del Comité del Partido Comunista de Cuba (PCC) en nuestra institución, en 1962 se hace cargo de la administración de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana ; y en 1971, es nombrado Editor de la Programación de Actividades Científicas, Docentes y Administrativas . Es, además, Secretario de la Comisión de Publicaciones, Programas y Correspondencia, donde desempeña una decisiva función en todo lo relacionado con el complejo proceso de edición de nuestras publicaciones periódicas: Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana , Boletín de Psicología (hoy Revista de Psicología de la Salud) y Temas de Trabajo Social .

En 1979, ve la luz la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), de la que Román es Miembro Fundador , al igual que de la Sociedad Científica Cubana de Economía de la Salud, una de las ramas de la ANEC. En este contexto, Román ocupa diversos cargos dirigentes: Presidente de la Sección de Base de la ANEC que funciona en nuestro centro; miembro del Comité Ejecutivo de la ANEC en el municipio de Boyeros y en la provincia de Ciudad de La Habana; Presidente de la filial provincial de la Sociedad Científica Cubana de Economía de la Salud; pieza “clave” en la organización de los talleres municipales y provinciales de dicha Sociedad, de los foros provinciales y nacionales de Economía, así como de eventos científicos internacionales; actividades a las que dedica toda su inteligencia económica e inagotable energía vital .

Hace casi 3 décadas, conocí a Román , entonces Administrador de nuestro hospital, con quien establecí una respetuosa relación hasta 1996, en que, a solicitud del doctor Bernabé Ordaz , integro la Comisión de Publicaciones, Programas y Correspondencia. A partir de ese momento, la relación profesional y afectiva que se entabla entre Román y yo crece gradual y progresivamente hasta convertirnos en grandes amigos . A fines de 1996, Román tiene la gentileza de invitarme a formar parte de la membresía de la ANEC y de la Sociedad Científica Cubana de Economía de la Salud, a las que pertenezco desde hace más de un lustro, y donde, por iniciativa de él, he sido desde presidente de tribunal en los talleres municipales y provinciales de la Sociedad Científica Cubana de Economía de la Salud hasta reportero , para reseñar esos eventos en la prensa radial.

En cierta ocasión, alguien me preguntó cuál era el “secreto” de que yo me llevara tan bien con el Vicedirector Económico, porque –no hay que ocultarlo- Román tenía un carácter serio , y en el plano profesional-laboral, era una persona muy exigente (incluso con él mismo), pero –sobre todo y por encima de todo- era un excelente compañero y un buen amigo; facetas de su personalidad que lo caracterizan e identifican como un hombre íntegro . Tanto es así, que la última misión que me encomendó Román en vida, y que cumplí de inmediato, fue escribir la semblanza del Dr. Rolando Valdés Marín , nuestro compañero y amigo común, fallecido el 16 de junio del 2002.

A quien me formuló esa pregunta, le contesté que era muy sencillo: en vez de inventariar los defectos que Román puede tener como persona, me he dedicado a descubrir sus virtudes, que sin duda alguna posee como cualquier otro ser humano. Esa anécdota se la conté a Román minutos antes de que comenzara una de las reuniones mensuales ordinarias de la Comisión de Publicaciones, Programas y Correspondencia, y su reacción fue una sonora y saludable carcajada . En el contexto laboral-profesional, muy pocas veces escuché reír a Román como lo hizo en ese momento. De ahí, que ese sea el recuerdo indeleble, que dejara tanto en mi memoria sensible como en el componente espiritual de mi inconsciente, la sólida amistad que nos uniera durante sus últimos 6 años de vida.

He decidido finalizar esta semblanza del CP. Juan René Román López , más sentida que pensada, con una frase de Buda, ese genio del pensamiento filosófico oriental, quien nos invita a una reflexión serena y profunda acerca del carácter pasajero de la vida humana:

“Así debéis considerar todo lo de este mundo efímero: una estrella al amanecer; un relámpago en una nube de verano; una llama vacilante; una sombra; y un sueño”.

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1 Profesor y periodista del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

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