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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2005;2(1)

Monografía

GRUPOS DIDÁCTICOS, METODOLOGÍA Y ESPECIFICIDADES EN LA APLICACIÓN A LAS TOXICOMANÍAS

Humberto García Penedo 1

RESUMEN

Se explica la importancia de los grupos didácticos como técnica de extraordinario valor en el tratamiento de las adicciones, con la finalidad de transmitir los conocimientos básicos requeridos por los individuos aquejados de este padecimiento en el proceso de rehabilitación. Se trata aspectos metodológicos que potencian aún más las posibilidades psicoterapéuticas de esta técnica y sus especificidades en el marco institucional en comunidad terapéutica mixta, donde son atendidos tanto adictos a sustancias tóxicas como pacientes con otras enfermedades psiquiátricas. Por último se propone, a criterio del autor y avalados por una experiencia de poco más de 9 años en el sector de las adicciones, una serie de temas básicos que no deben faltar en el programa psicoterapéutico de toda institución, para lograr la excelencia en la atención a las toxicomanías.

Palabras clave: grupos didácticos, adicciones, pacientes psiquiátricos, toxicómanos, toxicomanías.

INTRODUCCION

Casi toda una década de trabajo, utilizando la técnica de los grupos didácticos como variante propia de las opciones de intervención psicoterapéutica a escala grupal, nos han permitido una cabal comprensión de las bondades de este recurso, así como toda una serie de elementos, que basados en la experiencia, se imponen para lograr un óptimo aprovechamiento de esta técnica en aras de la excelencia en la intervención.

Es en los grupos didácticos “... donde el terapeuta reactiva su ancestral papel de maestro y transmite informaciones de alto valor terapéutico,” 1,2 donde sin duda alguna, la instrucción es una de las técnicas para alcanzar los objetivos terapéuticos requeridos en el proceso asistencial de conjunto con acciones educativo-formativas, en tanto tiene la personalidad, en concordancia con su desarrollo moral, un peso decisivo en el desarrollo de los procesos adictivos. Ambas funciones, instrucción y educación, enmarcadas en este tipo de actividad grupal persiguen al igual que los grupos psicoterapéuticos, que el paciente cambie 3 con relación a los objetivos específicos trazados; del mismo modo, se mantienen las concepciones de grupo como principal agente de cambio, 4 así como el papel que debe desempeñar el terapeuta para lograr la eficacia de los procesos a este nivel.

La técnica de los grupos didácticos ha resultado de una utilidad incuestionable como medio para propiciar los cambios requeridos, no sólo en el marco institucional de salud, sino también en el ámbito de las intervenciones comunitarias que hemos efectuado en instituciones educacionales de niveles medio y superior, como parte del programa profiláctico referido al abuso de sustancias tóxicas, 5 que al igual que a otras modalidades de intervención grupal, se le atribuye el ser “ valiosos instrumentos educativos y transformadores de conducta.” 6

Concebimos los grupos didácticos como grupos de reflexión y debate, acerca de un tema específico que puede ser traído por el terapeuta convenientemente ajustado a las necesidades cognoscitivas y educativas del tipo de pacientes de que se trate, y en función de las enfermedades que estos presentan, toman en este sentido un carácter didáctico, instructivo, exhortativo y movilizador también de las potencialidades individuales, en la medida en que el estilo de llevarlo a cabo sea capaz de incentivarlo; no obstante, cuando la exhortación es referida a cuestiones de orden moral, valorativo, o espirituales, comienza a tomar un carácter propiamente educativo, de conjunto con otras acciones que pueden tener lugar en el marco referencial grupal, encaminadas a ilustrar los requerimientos del crecimiento humano como premisa para su emancipación de la enfermedad psiquiátrica.

El escenario donde tienen lugar estos grupos, es el de un aula clásica, con pizarra, no obstante, las sillas han de disponerse en círculo como en los seminarios, ya que tanto la propia experiencia como la intención metodológica requieren que sea así. El fundamento de esto radica en que si lo que pretendemos es que los pacientes participen activamente en las sesiones, la posición adoptada en el espacio grupal debe sugerirlo.

En principio, se busca que los pacientes tengan un papel protagónico en su rehabilitación, y más que ofrecer una clase sobre un tema determinado, se pretende que sea el grupo mismo, en virtud de las potencialidades que sin dudas posee, quien aporte cuanto menos, una porción considerable de la información que requiere fluir durante el desarrollo de las sesiones. Sobre esto hay autores que refieren lo siguiente:

“En prevención hemos asumido a la horizontalidad como el eje del dominio del proceso de aprendizaje, por lo tanto, sugerimos utilizar una metodología activo-participativa de carácter no formal, que difiere de manera sustancial del ´modelo tradicional académico y verticalista´, en el proceso de aprendizaje en el que el educador, capacitador o instructor es un´mero transmisor de conocimientos´.” 7 La participación de todos los presentes constituye una meta que debe ser alcanzada y cuando esto se logra en una medida considerable, la asimilación es mayor. Asímismo otras variables del proceso dinámico grupal ofrecen signos positivos de evolución, tales como: aumento de la autoestima de los pacientes, mayor compromiso con el tratamiento y aumento de la seguridad propia, entre otros.

Debemos tener muy en cuenta que si bien el grupo didáctico es una técnica de fácil viabilidad y utilidad, el tipo de personas a quienes va dirigido en el tema que nos ocupa, impone peculiaridades a la metodología de aplicación, es decir los pacientes aquejados de adicciones, cuyas dificultades sintomáticas todos conocemos imponen al terapeuta el reto de ganarse la atención de los afectados para que puedan recibir la ayuda profesional que necesitan, de este modo, más que receptividad pasiva, requieren ser partícipes activos de la propia actividad, pues “ p articipar no es sólo estar en una actividad, moverse o hablar, sino que es, básicamente incidir en la realidad, tomar decisiones, elaborar proyectos y ponerlos a funcionar, ser un agente activo en la determinación de los procesos sociales, laborales, políticos, productivos o culturales en los que uno está inserto.” 8 Añadimos además, que esta técnica goza de aceptación y reconocimiento por parte de los adictos internados. 9

Al reto anteriormente mencionado, y para el caso nuestro, que trabajamos en una comunidad terapéutica con pacientes internados, se ha sumado otro reto, el fenómeno de la heterogeneidad del grupo, es decir, la coexistencia de pacientes con otras enfermedades psiquiátricas, pues de inmediato surge la tendencia en los pacientes a diferenciarse entre sí y distanciarse dentro del grupo didáctico, de modo que cuando el tema que se va a tratar es acerca de las adicciones, los pacientes psiquiátricos tienen la tendencia a no interesarse por este, del mismo modo que los adictos tienden inicialmente a rechazar temas psiquiátricos. Sin embargo, y hasta cierto punto, más que diferencias existen convergencias. Hay temas como el de los hábitos y los reflejos condicionados que conciernen tanto a los adictos para comprender el origen y sostenimiento de sus adicciones como a los pacientes psiquiátricos para conocer acerca del origen de muchos de sus síntomas psicopatológicos, entre estos, las fobias, conocimiento que requieren para el mejor control de la enfermedad.

En este sentido, consideramos que existen aún otros argumentos capaces de sustentar desde lo teórico la multitud de confluencias entre adicciones y otros trastornos psiquiátricos, del mismo modo que metodológicamente, hemos logrado conciliar esas diferencias, (les llamaríamos mejor especificidades), mientras desarrollamos las sesiones didácticas. Podemos ilustrar una vez más esta idea al traer el ejemplo de los pacientes que presentan doble diagnóstico, o sea, cuando coexisten las adicciones conjuntamente con otras afecciones psiquiátricas, 1,10,11 hablamos aquí, por ejemplo, tanto de algunos tipos de psicosis como de las depresiones y otros trastornos psiquiátricos de los denominados menores; de este modo, las depresiones como tema frecuentemente tratado en nuestro servicio, tienen que ser forzosamente del interés de una parte considerable de los participantes.

Cuando dijimos que metodológicamente existen habilidades para conciliar las diferencias, lo hacíamos pensando además, en la técnica de la generalización sintomática, 12 la cual ha demostrado su utilidad para contrarrestar esa falsa impresión grupal de que lo que se está tratando en el grupo “no tiene nada que ver conmigo”. Es importante también tener muy en cuenta que la heterogeneidad del grupo puede verse marcada aún más por las diferencias respecto a la crítica de enfermedad, que a su vez activa un tipo específico de actitud hacia el tratamiento, pues de acuerdo con el hallazgo de que “ ... los alcohólicos perciben más intensamente los factores curativos (de Yalom) que los (pacientes) psiquiátricos, porque sus necesidades de rehabilitarse son mayores.” 13 nos obliga aún más a compartir con todos ellos, todo argumento que a nuestro juicio presentan de común las adicciones con los trastornos psiquiátricos en pos de incentivar una consistente y eficaz motivación por la sesión didáctica que va a ser desarrollada de inmediato, con la finalidad de lograr un trabajo de grupo más coherente y homogéneo a pesar de la heterogeneidad diagnóstica en cuestión.

Por tanto “el educador proveerá las herramientas para potenciar el protagonismo del grupo: Integrar, consolidar y propiciar la confianza y el sentirse a gusto en el grupo; comunicar permitiendo que todos den y reciban conocimiento, es decir, que todos expresen, aporten y aprendan; organizar, armonizar y sintetizar al desarrollar los conocimientos del grupo. No olvidar que el grupo es el protagonista principal de este interaprendizaje.” 7 Es precisamente esa concepción de la psicología contemporánea que reconoce “... la fuerza del grupo, la colectividad, como fuente continua de creación y transformación,. .. 14 la que nos permite actuar en consonancia con esas potencialidades.

Destacamos que para el caso de esta experiencia en particular en nuestro servicio, con una metodología de trabajo que pretende seguir los lineamientos de la comunidad terapéutica, la técnica didáctica en cuestión constituye una más entre otras variantes de atención al problema de las adicciones que allí se realizan, entonces, las dinámicas que tienden a tener lugar en el contexto de la sesión, constituyen de algún modo también resultante de una continuidad de las interacciones que ya vienen suscitándose en el marco de dicha comunidad. Como “ los grupos sociales, al constituírse con el objetivo de realizar determinada actividad y alcanzar metas específicas, desarrollan procesos de organización y dinámica internas que les posibilitan tanto el mantener un estado de equilibrio interno que garantice su existencia, como su propio movimiento hacia estadios superiores de desarrollo,” 15 entonces, el terapeuta tiene el deber de moderar al grupo hacia qué dirección propiamente se ha de orientar, lo que de este se espera, así como de cada paciente en particular, en su vínculo con los otros. ” La propia participación modeladora y equilibradora del maestro, con las estrategias de diálogo reflexivo en el marco de la clase total, es otra de las posibilidades de ejercicio en la zona de desarrollo próximo.” 16

Entonces consideramos el concepto de zona de desarrollo próximo , donde se identifican el sujeto que aprende, el sistema simbólico aprendido y el sujeto que enseña, como elementos en un espacio de relación.” 17

Inspirado en las etapas de trabajo psicoterapéutico que el doctor Castro López 18,12 solía organizar su auténtica terapia sistémica de modificación de predisposiciones, en cualquiera de sus dos modalidades, tanto la individual como la grupal, hemos dividido, en este sentido, cada sesión didáctica en las cuatro fases fundamentales siguientes:

Presentación del tema y motivación por este.

Presentación del tema y motivación por este.

  1. Etapa de definición conceptual del problema tratado. Responde a la pregunta ¿Qué es lo que pasa?
  2. Etapa de explicación. Responde a la pregunta ¿Por qué pasa?
  3. Etapa orientadora o de orientación psicoterapéutica. Responde a las preguntas ¿Qué hacer para resolver el problema expuesto? y ¿Cómo hacer para resolverlo?.

Prácticamente, casi todos los temas que más adelante se propondrán para el trabajo con adictos a sustancias tóxicas, pueden ser organizados sobre la base de esta estructura; a continuación se expone una explicación breve de las referidas etapas de trabajo de las sesiones didácticas:

1.  Presentación del tema y motivación por el mismo:

No siempre el paciente tiene adecuada comprensión de lo importante que resulta tratar determinado tema en el enfrentamiento a la enfermedad; vienen así con expectativas diferentes. Aquí es donde se discute el valor del tema que se va a presentar, su importancia, utilidad, implicaciones en la situación problemática que padecen, esto es lo que llamamos “el comercial”, es una etapa para seducir, para que el paciente comprenda que legítimamente el tema elegido es muy importante para su rehabilitación, que lo necesita, en otras palabras, se pretende que tenga “una acción antidiurética”, o sea, que el paciente no se pierda ningún fragmento de la sesión para ir al baño y produzca así las distracciones que ello conlleva.

Ya desde esta primera etapa, a los pacientes se les exhorta a pensar y contribuir con sus participaciones a conformar todos los argumentos acerca de la importancia del tema, contribuciones que por medio del procedimiento de “las palabras o frases claves” se irán plasmando en la pizarra convenientemente para facilitar la calidad de las participaciones posteriores. Debo destacar, que uno de los recursos que ayudan a cautivar la atención de los pacientes es el empleo de ilustraciones, pues “ l os seres humanos razonan más a partir de historias que de datos cifrados”. 19

2. Etapa de la definición conceptual:

En esta etapa hay que construir el concepto, establecer las definiciones que van a ser tratadas, ya que debemos asegurarnos de que cuando estemos hablando, por ejemplo, de ansiedad, todos sepan de qué se está hablando, que todos compartan un criterio único.

Ahora bien, la referida construcción del concepto deberá su resultante a una construcción grupal, a una tarea de grupo, claro está, a partir de donde el grupo no pueda ir más allá, entonces el terapeuta completará las mencionadas definiciones.

3. Etapa explicativa:

En esta etapa se hace énfasis en las explicaciones del o de los fenómenos que están siendo tratados, se pretende entonces dar satisfacción a las preguntas ¿Por qué pasa tal o cual fenómeno? ¿Qué lo produce? ¿Cómo tiene lugar? etc.

Todos sabemos muy bien lo importante que resulta conocer todo acerca de la enfermedad que afecta, sobre todo respecto a su origen o formación, tanto para diseñar la rehabilitación como para tomar medidas encaminadas a la prevención.

4. Etapa de las orientaciones psicoterapéuticas:

En esta última etapa, como su nombre lo indica, es donde se discuten las orientaciones encaminadas a dar solución ya sea a los síntomas, o en lo concerniente a cualquier otra situación en cuestión. “ Es en esta unidad del para qué (motivacional) y el cómo (cognoscitivo), que el momento de orientación adquiere su verdadero valor como regulador y orientador del proceso.” 20

Una propuesta de temas a ser tratados en las sesiones didácticas

Con independencia de cual sea la escuela psicológica u orientación que un psicoterapeuta posea en el desarrollo de su profesión, el grupo didáctico ha resultado ser una técnica muy valiosa, entre otras razones, porque nos permite tratar temas muy necesarios para los pacientes, para permitirles que tengan un papel protagónico en su proceso de rehabilitación, conocimientos sin los cuales, quedarían desarmados y vulnerables ante las asechanzas de las adicciones.

Los temas que se proponen a continuación no pueden faltar como objetivos concretos que se deben cumplir dentro del plan de rehabilitación de los pacientes con estas afecciones, los cuales deben incluirse con independencia de algún otro.

Tema 1: La ansiedad.

  1. Importancia del tema y su papel en el proceso adictivo.
  2. Conceptos de ansiedad, tensión, estrés, y de relajación profunda, así como los de autosugestión.
  3. Explicación del fenómeno, qué lo produce y por qué tiene lugar, así como implicaciones en los niveles físico, psicológico y social, esto último comprende el involucrar la ansiedad como parte del estilo de vida.
  4. Medidas para controlar la ansiedad, incluye la enseñanza y entrenamiento en ejercicios de relajación, así como las orientaciones relativas a la implicación de dicho fenómeno en el estilo de vida y su erradicación.

Tema 2: La depresión:

  1. Importancia del tema. Destacar la repercusión de las depresiones en la vida de las personas, su vínculo y papel en la asociación con las adicciones.
  2. Concepto de depresión. Clasificaciones atendiendo a su origen y a la severidad del trastorno.
  3. ¿Qué la origina y qué puede sostenerla?, ¿qué implicaciones sociopsicológicas cobra en relación con la autoestima y con otros procesos y características de la personalidad?
  4. ¿Qué hacer para combatirla?. Aquí se expondrán las estrategias para controlar el desarrollo de las depresiones.

Tema 3: Los reflejos condicionados y los hábitos :

  1. Importancia del tema.
  2. Conceptos básicos.
  3. ¿Cómo tienen lugar estos procesos y por qué?
  4. ¿Qué hacer para neutralizar los condicionamientos adictivos y despojarlos de su potencialidad para generar síntomas?

En esta cuarta fase de la sesión, será de gran utilidad exponer las técnicas de relajación dadas en la sesión de ansiedad, pero aquí ha de sumarse la ilustración en las técnicas de autosugestión, así como otras encaminadas a romper las conexiones reflejocondicionadas que sustentan las adicciones según los casos particulares.

Tema 4: La llamada fuerza de voluntad. Las motivaciones, los intereses, las metas, proyección futura y planeación:

  1. Importancia de estos temas así como su vinculación práctica.
  2. Definiciones conceptuales de “fuerza de voluntad”, motivaciones, intereses, metas, proyección futura, planes y sentidos personales. Comportamiento de estos procesos en las adicciones. Respuestas a la pregunta ¿Qué pasa con estas formas de expresión de lo psíquico durante el desarrollo de las adicciones?
  3. Explicaciones dinámicas de las alteraciones psicopatológicas relativas a estos procesos, las cuales han de ser compartidas con los pacientes a fin de facilitarles la comprensión de la enfermedad.
  4. Se orienta a los adictos acerca de lo que ha de hacerse para desarrollar la voluntad, así como revitalizar la pirámide motivacional, formar sentidos personales y elementos relacionados con la proyección futura y sus componentes.

Tema 5: Las vías o mecanismos de instalación de las adicciones.

  1. Importancia del tema.
  2. Definiciones conceptuales de: mecanismo asertivo, sintomático, evasivo, de inserción social y constitucional, así como las definiciones de los otros mecanismos que complican las adicciones.
  3. Explicaciones que satisfagan el desarrollo de los mecanismos expuestos y toda la dinámica psicosocial en torno a estos.
  4. Orientaciones encaminadas a neutralizar el carácter regulador del potencial psicopatógenico de dichos mecanismos y discusión de alternativas de respuesta, las que incluyen elementos encaminados a desarrollar habilidades de comunicación y asertividad.

Tema 6: El estilo de vida.

  1. Importancia del tema.
  2. Concepto de estilo de vida. Componentes esenciales (empleo del tiempo libre, etc.).
  3. Particularidades del estilo de vida en las adicciones.
  4. Orientaciones encaminadas a la restauración del estilo de vida.

Tema 7: La reinserción social:

  1. Importancia del tema.
  2. Concepto de reinserción social, familia. Dinámicas más frecuentes de la familia hacia el adicto, incluyen el fenómeno de la codependencia. Respuestas a las preguntas ¿Qué ocurre? y ¿Cómo tiene lugar la codependencia ? Disfunciones familiares que propician el fenómeno de las adicciones.
  3. Orientaciones para regular las reacciones del adicto a la respuesta familiar, encaminadas a la armonía y la eficacia de los procesos de interrelación con los demás durante la etapa de la reinserción social.

Tema 8: La personalidad. Su estructura y relación con el proceso adictivo.

  1. Importancia del tema.
  2. Conceptos de personalidad, subsistemas de esta y sus respectivas definiciones (autovaloración, ideales morales, motivaciones, carácter, etc.). Definir los conceptos de personalidad normal y personalidad patológica. Precisar daños que ocasionan las adicciones a la personalidad.
  3. Explicaciones breves y convenientes acerca de la relación personalidad y adicciones, efectuando dicho análisis desde las alteraciones que sufre esta en el ámbito de los subsistemas.
  4. Orientaciones relativas a la restauración de la personalidad patológica desde los subsistemas que la conforman.

Tema 9: Análisis de las recaídas.

  1. Importancia del tema.
  2. Concepto de recaída en el consumo de los tóxicos y análisis de las múltiples causas que la propician. Se exponen toda las múltiples dinámicas psicológicas que suelen tener lugar en este proceso.
  3. Orientaciones encaminadas a corregir todas las variantes de comportamientos y actitudes que hacen que los individuos sean más o menos vulnerables a recaer en las adicciones.

DIDACTIC GROUPS. METHODOLOGY AND SPECIFIC ASPECTS IN THE APPLICATION TO ADDICTIONS

SUMMARY

This paper deals with the importance of didactic groups as a worthy technique for the treatment of addictions, with the aim of transmitting the required basic knowledges to patients suffering from addictions throughout the rehabilitation process. Methodological aspects that help the psychotherapeutical possibilities of this technique and its specific aspects in the institutional system in mixed therapeutical community, where both drug addicts and patients with other psychiatric pathology are assisted, are present in this work. A number of basic topics that are indispensable in the psychotherapeutical program of any institution to achieve excellence in the treatment of drug addiction are proposed in accordance with the author's criterion, and based on the author's experience of over 9 years dealing with addictions.

Key words: didactic groups, addictions, psychiatric patients, drug addicts, drug addictions.

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1 Lic. Serv. Rogelio Paredes. Hospital Psiquiátrico de la Habana

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