Sumario

Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2005;2(1)

DOCTOR MARTÍN CASTELLANOS MARTÍNEZ (1901-1989)

“No se encuentra la venerable ciencia en cómodo lecho, sino (…)

a través de arduo esfuerzo es que se le domina”.

Proverbio oriental.

El doctor Martín Castellanos Martínez, profesor (por oposición) de Anatomía, Fisiología e Higiene de la Escuela Normal para Maestros de La Habana, en la década de los 40 del pasado siglo, lleva a las aulas de esa institución académica la prueba de Kohs (conocida en el argot psicométrico como los “cubos” de Kohs), y el psicodiagnóstico de Rorschach (recién traído a la Universidad de La Habana por la doctora Aurora García Herrera, primera rorscharchista cubana).

En ese contexto docente-educativo, el profesor Castellanos explica las bases conceptuales, teórico-metodológicas y empíricas sobre las que se estructuran la prueba de Kohs y el Rorschach; instrumentos que aplica a los futuros maestros, para comparar los hallazgos registrados en personas supuestamente sanas con los resultados obtenidos en pacientes con afecciones neuropsíquicas estudiadas por él como parte de su sacrosanta práctica médica en el campo de la Neuropsiquiatría.

Por otra parte, el doctor Castellanos era un ardiente defensor del Rorschach y uno de los pocos psiquiatras cubanos que en aquella época dominaban tanto la fundamentación teórico-metodológica como la aplicación clínica de ese método de investigación de la personalidad, diseñado por el genio único e irrepetible de Hermann Rorschach (1884-1922).

Sin duda alguna, la controvertida personalidad del doctor Castellanos irradiaba luz propia, pero a veces mostraba los “agujeros negros” de los que también está constituido el astro rey. Ahora bien, si alguien me pidiera que caracterizara con una sola frase al hombre que conocí en la década de los 70 del finado siglo XX y aprecié como maestro y amigo durante casi 20 años, aceptaría el reto sin vacilación alguna, y luego, citaría una de sus expresiones antológicas: “yo acostumbro a respetar aun a aquellas personas de las cuales se dicen cosas muy desagradables” (Castellanos Martínez, M. Comunicación personal. La Habana, 1976).

El doctor Castellanos era un amante apasionado de la investigación biomédica, la cual percibía en relación directa con la asistencia, la docencia y las publicaciones científicas. Consecuente con esa línea de pensamiento, divulgó en las páginas de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana la mayor parte de los resultados de sus pesquisas en el terreno de las ciencias médicas, psicológicas y pedagógicas. Sin embargo, jamás vio la luz de la publicidad el alegato Acerca de una injusticia universitaria ; texto en el que ofrece su versión de cómo le fuera arrebatada la cátedra a la que aspiraba en la antigua Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana.

El doctor Castellanos viajó varias veces al extranjero, donde visitó diversas instituciones académicas, asistenciales e investigativas, de reconocido prestigio internacional: la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Columbia, la Clínica “Hnos. Mayo” y el Instituto Rorschach de Nueva York.

El doctor Castellanos trabajó en nuestra institución en dos épocas diferentes: antes y después de la llegada a Mazorra del humanismo revolucionario en la persona del doctor Eduardo Bernabé Ordaz, director-fundador del Hospital Psiquiátrico de La Habana. En nuestro centro laboral, desempeñó disímiles funciones: miembro del Consejo de Dirección, de la Comisión de Investigaciones Psiquiátricas (CIP), y de la Comisión Editora de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana . Fue profesor de postgrados sobre Electroencefalografía y Medicina Interdisciplinaria, así como jefe de servicio y del departamento de Electroencefalografía; lugares que convirtió en verdaderos laboratorios de experimentación e investigación.

La participación activa y dinámica del doctor Castellanos, tanto en eventos científicos, como en las sesiones médicas mensuales, es desde todo punto de vista inolvidable, ya que se destacó como buen expositor y polemista y en sus ponencias e intervenciones siempre dejaba un conjunto de interrogantes en el intelecto y en el espíritu de quienes lo escuchábamos, independientemente de que estuviéramos de acuerdo o no con los planteamientos formulados por tan genuino comunicador social.

Un mes antes de su deceso, el doctor Castellanos me escribió una nota, en la que me preguntaba si asistiría a la jornada interna de Psicología en el Centro de Diagnóstico y Orientación de Ciudad de La Habana, donde trabajara hasta su jubilación la doctora Eva Ramírez, fiel colaboradora y última compañera del maestro. Y si mi respuesta era afirmativa, que le diera el título de la ponencia que presentaría en ese evento. Mientras leía la nota, escrita con su letra inconfundible, mi memoria evocó una frase lapidaria de San Agustín: “el día que te pares en tu caminar y digas ‘hasta aquí no más', entonces comenzarás a morir” . 1 Soy testigo de mayor excepción de que el doctor Castellanos nunca se detuvo ante nada ni ante nadie…, ni siquiera ante la proximidad de la muerte.

El doctor Martín Castellanos Martínez nos deja como legado su amor a la Medicina y a la investigación científica, así como su concepción ético-humanista acerca del saber-hacer hipocrático y su inquebrantable espíritu de trabajo (paradigma para los jóvenes médicos caribeños), que sólo Tanatos pudo doblegar…, pero no vencer.

Dr. Jesús Dueñas Becerra

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICA

1. Citado por J. Dueñas Becerra. En : “Profesor Jesús L. Cornide Salvá (1902-1989)”. Rev. Hosp. Psiquiat. Hab. 2000; 41 (1): 78-9 (“Página de la Historia”).

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