Sumario

Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2006;3(1)

 

ARTICULOS ORIGINALES

Calidad de vida en personas alcohólicas, antes y después del tratamiento según la escala SF-36

Margareth Da Silva Oliveira, 1 João Feliz Duarte Moraes 2 y Mirna Brilmann 3

RESUMEN

Este es un estudio longitudinal de una muestra casual de dependientes de alcohol, para evaluar alteraciones en la calidad de vida de pacientes en tratamientos especializados. Instrumentos utilizados: Short-Form Alcohol Dependence Data (SADD), que clasifica la gravedad de la dependencia alcohólica y SF-36 ( The Medical Outcomes Study ), que evalúa la calidad de vida. La muestra fue de 89 personas del sexo masculino, residentes en Brasil, con diagnóstico de alcoholismo por la Décima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades, (CID-10) Resultados: 70,8 % fue clasificado como alcohólico grave y 29,2 %, moderado. Hubo diferencia estadísticamente significativa, en el examen de follow-up , después tres meses de alta hospitalaria con relación a los ocho dominios del SF-36, tanto entre los alcohólicos graves como en los moderados y en la muestra total. Se concluye que la evaluación de calidad de vida en estos pacientes es importante.

Palabras claves: alcoholismo, calidad de vida, evaluación, SF-36.

INTRODUCCIÓN

La dependencia alcohólica tiene un curso insidioso y crónico que afecta un amplio espectro de la vida de los individuos que la padecen, a los cuales provoca daños de acuerdo con su gravedad. 1 Ante la importancia de este contexto, se hace necesaria una evaluación amplia, que incida en diferentes dominios de la calidad de vida relativa a la salud de los alcohólicos, valorizando al individuo dentro de su historia personal, a través de sus experiencias, percepciones y dentro de su contexto sociocultural.

La relevancia del tema es mayor, si considerarnos que esta es una enfermedad crónica donde un simple método de acceso nos permite una visión total de la naturaleza y severidad del problema. 2 Los tratamientos no deben ser únicos y uniformados, sino múltiples, 3 pues se trata de una enfermedad que alcanza varias dimensiones de la vida social, profesional y biológica y su tratamiento, para tener una evaluación favorable, depende de la participación de un equipo multidisciplinario, razón por la cual se hace necesaria una búsqueda de subsidios, que permitan encontrar alternativas de tratamiento que tengan una relación de costo-beneficio satisfactoria y que favorezcan la utilización de técnicas adecuadas. 1

Las personas que desarrollan la dependencia por el alcohol suelen realizar los tratamientos cuando ya están bastante perjudicadas, tanto desde el punto de vista físico como psicosocial, muchas veces con daños irreversibles. 4 El uso del alcohol está fuertemente asociado a una amplia gama de afecciones clínicas, muertes por accidentes, daños sociales, incapacitación jurídica y violencia. 2

Al considerar la calidad de vida relativa a la salud en el tratamiento de la dependencia del alcohol, debemos abordar un nivel de prevención secundaria, esclareciendo para el usuario el perfil de su consumo, conociendo sus hábitos y comportamientos asociados a los diferentes dominios de la calidad de vida, analizados dentro de su historia personal y contexto sociocultural, buscando, a partir de eso, sensibilizarle en la concienciación de su problema. 5

De esta forma, queda clara la necesidad de estudios que resalten esta relación entre gravedad de la dependencia y calidad de vida, pues se trata de dos aspectos que interfieren directamente en el éxito del tratamiento de personas alcohólicas.

El alcoholismo es un grave problema de salud pública en Brasil, cerca del 11 % de la población es dependiente de esta sustancia psicoativa. El alcohol es una de las drogas más utilizadas en el país, llegando a ser consumida por más del 70 % de los adultos. Además de eso, es el principal responsable de los accidentes de mayor gravedad y de las muertes más violentas. 6

El informe del Ministerio de Educación y Cultura 7 resalta que el alcoholismo es la octava causa del absentismo en Brasil, motivo de 75 % de los accidentes fatales en el trabajo y del 39 % de las intervenciones policiales, con costos económicos correspondientes al 32 % de las camas hospitalarias y al 40 % de las consultas médico-psiquiátricas, solo en 1991.

Examinando la literatura, observamos que la mayor parte de los trabajos se refiere solo a los estados de salud, 8 pero tal perspectiva viene alterándose y, como relatan McGee y Bradley, 9 además de sobrevivir es necesario dar calidad de vida cuando esta se salva o se extiende. El tema de la calidad de vida está siendo muy utilizado por profesionales de las diversas áreas sociales, ambientales y ahora también en el área de la salud.

La información del paciente posibilita evaluar el impacto de la enfermedad, de los tratamientos en su vida y nos permite tener una visión del proceso dinámico que envuelve la adaptación del sujeto al tratamiento que le fue impuesto. 10 Por lo tanto, es una variable importante para medir los resultados de intervenciones terapéuticas. Como explican Lara-Muñoz, Ponce de León y Fuente 11 en su revista, el foco dejó de ser solo cantidad (sobrevida), para valorizar otros tantos atributos que representan la calidad de la vida del paciente.

El grado de satisfacción de un individuo con su vida puede ser observado por el nivel de autonomía que sobre ella ejerce, o sea, si la persona siente tener el control de su vida, o se queda más subordinada a los elementos y condiciones externos. La calidad de vida relacionada a la salud es evaluada a partir de datos más objetivos y mensurables, aplicados a las personas reconocidamente enfermas desde el punto de vista físico, refiriéndose al grado de limitación y desaliento que la enfermedad y/o su terapéutica causan al paciente. 5 La calidad de vida está siendo definida como “la satisfacción a partir de los valores del individuo, sus metas y necesidades a través de la realización de sus habilidades o estilo de vida”. 12 Conocer la calidad de vida implica la evaluación de diversos dominios, incluyendo el físico, el psicológico y el bienestar social. 13

El grupo de trabajo de la Organización Mundial de Salud que estudia la calidad de vida, bajo la coordinación de John Orley , 14 la definió como la percepción del individuo sobre su posición en la vida, en el contexto de la cultura y sistema de valores en los cuales él vive y con relación a sus objetivos, expectativas, patrones y preocupaciones. En esta definición, está implícito que el concepto de la calidad de vida es subjetivo, multidimensional y que incluye elementos de evaluación no solo positivos, sino también negativos.

El uso crónico del alcohol, comúnmente, tiene consecuencias dañinas que afectan todas las áreas de la vida del individuo (salud física y emocional, laboral y social) y causan un fuerte impacto negativo por implicar un “fracaso en cumplir adecuadamente un papel social aguardado”, por eso la calidad de vida relativa a la salud de los pacientes, así como la abstinencia alcohólica, pueden ser consideradas como parámetros de eficacia en la verificación de resultados del tratamiento. 5

En un estudio realizado en España 15 con pacientes dependientes del alcohol y en comorbilidad con depresión diagnosticados por el CID-10, 16 fue aplicado el SF-36 en dos grupos a partir de 88 pacientes elegidos aleatoriamente con este diagnóstico. Uno de los grupos recibió placebo –grupo de control– y el otro fue medicado con sertralina –grupo experimental. Se verificó que al final del período de tratamiento, de 24 semanas, todos los sujetos tuvieron mejoras en todas las subescalas del instrumento. Se observó una diferencia significativa en la subescala de salud mental, debido a la utilización del medicamento y se demostró que el SF-36 es una importante herramienta de pesquisa.

Por este motivo es importante realizar una escrupulosa evaluación de la calidad de vida, para la elección de las intervenciones terapéuticas, no solo para pesquisas, sino también para la actividad docente existencial.

El presente estudio pretende evaluar la calidad de vida en pacientes alcohólicos que iniciaban un tratamiento especializado, para verificar si la gravedad de la dependencia del alcohol estaba asociada a la calidad de vida relativa a la salud y acompañar los cambios ocurridos después de 3 meses de este tratamiento.

MÉTODO

La muestra fue constituida con 89 sujetos, por elección aleatoria, del sexo masculino, con el diagnóstico de dependencia del alcohol, según CID-10, hospitalizados para tratamiento en centros especializados en Dependencia Química, de la ciudad de Porto Alegre (Brasil), con escolaridad mínima de 5 años.

Los criterios de exclusión fueron la presencia de trastornos orgánicos cerebrales, trastornos psiquiátricos severos y otras dependencias químicas, distintas del alcohol, con excepción de la nicotina.

Para atender los objetivos de este estudio, primeramente fue realizada una entrevista estructurada, con la intención de obtener datos sociodemográficos. La cantidad y la frecuencia del alcohol consumido fue una dimensión básica en la evaluación de los problemas relacionados al uso del alcohol.

Para evaluar la calidad de vida se utilizó el Short Form Health Survey (SF-36), un cuestionario genérico de evaluación de salud, de simple comprensión y fácil administración, que evalúa tanto los aspectos de salud como de bienestar. El SF-36 fue validado para la población brasileña por Ciconelli, 17 y es un cuestionario multidimensional compuesto por 36 ítem, recogidos en 8 subescalas: capacidad funcional (10 preguntas), aspectos físicos (4 preguntas), dolor (2 cuestiones), aspectos sociales (3 cuestiones), aspectos emocionales (3 cuestiones), salud mental (5 cuestiones) y otra pregunta que compara la salud actual con la de 1 año atrás.

Para la evaluación de sus resultados, después de su aplicación, es dada una escala para cada aspecto, siendo el total transformado en un valor de 0 a 100, donde 0 corresponde a un peor estado de salud y 100 a un mejor, siendo analizada cada dimensión aislada. 18

Con relación a la gravedad de la dependencia fue utilizado el Short-Form Alcohol Dependence Data (SADD) validado para su uso en Brasil por Jorge y Masur. 19 Es una escala del tipo Likert compuesta de 15 preguntas, que clasifica el grado de dependencia en leve, moderado y grave.

En el momento de la evaluación, los participantes fueron informados sobre el objetivo del estudio y firmaron el Modelo de Consentimiento Libre y Aclaratorio, acordando en participar del mismo.

La aplicación de los instrumentos fue realizada individualmente, entre los días séptimo y décimo de internación. Los aplicadores fueron previamente entrenados por lo que tenían un total dominio sobre la aplicación de los instrumentos. El proceso de evaluación ocurrió en un encuentro y la reevaluación 3 meses después del alta hospitalaria, y también era rutina realizar sesiones para la evaluación de los resultados.

RESULTADOS

La muestra fue constituida con 89 sujetos del sexo masculino, hospitalizados para tratamiento especializado en alcoholismo, con media de edad de 41 años y 6 meses (DP= 7,86). Con respecto a la escolaridad de la muestra, 58 % tenían la enseñanza primaria ( 5 a 8 años de estudio). Con relación al estado civil, 50 eran casados, 14 solteros y 25 divorciados y 62 % desarrollaban alguna actividad remunerada.

En el instrumento SADD, para identificar la gravedad de la dependencia, se constató que entre los evaluados 29,2 % (n=26) fueron considerados dependientes moderados y 70,8 % (n=63) dependientes graves. Estos consumían como promedio, el equivalente a 900 mL de destilados por día, constituyendo claramente una muestra de dependientes crónicos.

En cuanto a la calidad de vida relativa a la salud examinada por el instrumento de autorrelato, el SF-36, relacionado con la gravedad de la dependencia, se verificó diferencias significativas en todos los dominios del SF-36 utilizado. El test estadístico Mann-Whitney (tabla 1), ilustra estos datos.

Tabla 1: Resultados del test Mann-Whitney entre pacientes dependientes moderados y graves en el SF-36 antes del tratamiento

 

Dominios de SF-36

Estadística test

p

Capacidad funcional

-3,017

0,003*

Aspectos físicos

-2,821

0,005*

Dolor

-4,458

0,000*

Vitalidad

-3,445

0,001*

Aspectos sociales

-3,635

0,000*

Aspecto emocional

-2,187

0,029*

Salud mental

-2,734

0,006*

Estado general de salud

-2,151

0,031*

 

En la evaluación realizada 3 meses después del tratamiento, los pacientes informaban cómo estaban enfrentando la costumbre de beber, si mantenían la abstinencia, la disminución de la ingestión alcohólica o si habían recaído, y contestaban de nuevo el SF-36.

Fue identificado que de estos pacientes, 59 (67 %) permanecían abstinentes y 30 (33 %) habían recaído, pero con disminución significativa de la ingestión de bebidas alcohólicas.

En la evaluación de seguimiento se utilizó el test de Wilcoxon para examinar los pacientes que fueron considerados alcohólicos moderados con los desempeños obtenidos en el SF-36. En la tabla 2, son presentados estos hallazgos.

Tabla 2: Resultados del test Wilcoxon para el SF-36 en alcohólicos moderados antes y después del tratamiento

 

Dominios de SF-36

Estadística test

p

Capacidad funcional

-1,365

0,172

Aspectos físicos

-2,946

0,003*

Dolor

-0,448

0,654

Vitalidad

-0,755

0,450

Aspectos sociales

-1,803

0,071

Aspecto emocional

-3,134

0,002*

Salud mental

-1,881

0,06

Estado general de salud

-2,312

0,021*

 

Los resultados obtenidos en la comparación antes y después con el SF-36 en los pacientes con diagnóstico de dependencia grave, empleándose el test de Wilcoxon, se muestran en la tabla 3.

Tabla 3: Resultados del test Wilcoxon para el SF-36 en alcohólicos graves antes y después del tratamiento

 

Dominios de SF-36

Estadística test

p

Capacidad funcional

-2,686

0,007*

Aspectos físicos

-4,374

< 0,001*

Dolor

-2,832

0,005*

Vitalidad

-4,234

< 0,001*

Aspectos sociales

-4,096

< 0,001*

Aspecto emocional

-5,145

< 0,001*

Salud mental

-3,979

< 0,001*

Estado general de salud

-2,592

0,010

 

DISCUSIÓN

Este estudio fue desarrollado con una población clínica, con un diagnóstico de dependencia del uso del alcohol, hospitalizados para recuperación de su problema psicosocial. La mayoría de esta muestra fue considerada de grave dependencia, según Skinner 20 son personas que presentan probablemente mal pronóstico. La edad media (41,6) corrobora con la literatura, que menciona que los mayores problemas con el alcohol surgen en la edad adulta. 1

En los resultados de la evaluación inicial, con el SF-36 se observó que los alcohólicos de dependencia moderada presentaron desempeños por encima de 50 % en todos los dominios, y los dependientes graves presentaron desempeños inferiores a 50 % en todos los dominios. Las diferencias fueron estadísticamente significativas, evidenciando daños más acentuados en la calidad de vida.

En la evaluación de seguimiento, los alcohólicos considerados moderados presentaron mejoras estadísticas significativas en 3 dominios del SF-36: aspectos físicos (0,003), aspectos emocionales (0,002) y estado general de salud (0,021). Estos dominios están relacionados respectivamente con las limitaciones del desarrollo de todas las actividades físicas (inclusive cuidados con la higiene personal), problemas en las actividades diarias resultantes de problemas emocionales salud de modo general. Acreditamos que los datos obtenidos en este estudio corroboran los beneficios que la abstinencia alcohólica proporciona a estos pacientes. Los cambios obtenidos en estas intervenciones pueden ser importantes para que el paciente perciba los beneficios derivados del cambio de su estilo de vida.

En los pacientes de grave dependencia alcohólica, la comparación de los desempeños en el SF-36 en la evaluación de base y en el seguimiento, mostró diferencias estadísticas significativas en todos los dominios. Se puede concluir que aun con daños importantes implícitos en la gravedad de la dependencia, en este período de seguimiento la disminución o abstinencia de ingestión alcohólica, determinó cambios en cuanto a la calidad de vida, de lo que se infiere que es posible alcanzar resultados favorables aun en una población tan perjudicada. En la exploración bibliográfica hallamos resultados semejantes a los nuestros con relación al impacto del uso del alcohol en la calidad de vida de sus usuarios en todos los dominios evaluados. Otra investigación, que compara el consumo del alcohol por el SADD y su relación con el SF-36 para determinar el estado de la salud general de esta población comparada con abstemios, resulta en significativas pérdidas en los diversos dominios del SF-36, proporcionalmente al grado de gravedad del alcoholismo. Otro trabajo que corrobora nuestros resultados fue efectuado con alcohólicos con y sin comorbilidad psiquiátrica. El uso de procedimientos de acceso a la calidad de vida objetivos como el SF-36 puede constituirse en importante recurso para la evaluación, con objetivos diagnósticos y pronósticos de tratamiento. También son extremamente útiles cuando se usan como instrumental terapéutico por posibilitar tanto al terapeuta como al paciente, informaciones que se traducen en un conocimiento del problema del alcoholismo y así promover cambios significativos el comportamiento problema. Por fin, se acredita que el uso de instrumentos como el SADD y el SF-36 es importante tanto para evaluar los pacientes en el ingreso de un programa terapéutico, como, en el acompañamiento de los pacientes en el proceso de recuperación y más aún puede auxiliar en el tratamiento propiamente dicho, conforme el propio paciente expresa su percepción en relación con su calidad de vida.

 

Quality of life in alcoholic persons, before and after treatment, according SF-36 scale  

SUMMARY

This is a longitudinal study of a casual sample of alcohol dependents, in order to evaluate alterations in the quality of life of patients in specialized treatments. Instruments used: Short-Form Alcohol Dependence Data (SADD), which classifies the severeness of alcohol dependence, and SF-36 (The Medical Outcomes Study), which evaluates quality of life. The sample was 89 male persons, living in Brazil , diagnosed with alcoholism by CID-10. Results: 70,8 % were classified with severe alcoholism and 29,2 % with moderate. There was significant statistical difference, in follow-up exams, after 3 months of leaving hospital, in relation to the 8 domains of SF-36, between the severe and moderate alcoholism as well as in the total sample. It can be conclude that the evaluation of quality of life in this kind of patient is very important.  

Key words: alcoholism, evaluation, quality of life, SF-36.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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1 Dra. Pontifícia Universida de Católica do Rio Grande do Sul. Faculdade de Psicologia.

2 Dr. Pontifícia Universida de Católica do Rio Grande do Sul. Faculdade de Psicologia.

3 Me. Pontifícia Universida de Católica do Rio Grande do Sul. Faculdade de Psicologia. Programa de Pós-Graduação em Psicologia.

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