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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2007, 4(1)

ARTÍCULOS DE REVISIÓN

La declaración de Brasilia: reflexiones sobre sus pautas para el enfrentamiento a los problemas relacionados con el alcohol

Ricardo González Menéndez 1, Gina Madelín Galán Beiro 2

RESUMEN

El propósito básico del trabajo es contribuir a difundir la resolución 58.26 de la OMS y la declaración de Brasilia, elaborada por los participantes en la Primera Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol, efectuada en Brasilia en noviembre de 2005, en las que se recogen las experiencias acumuladas mundialmente sobre la lucha contra el alcoholismo. Se destaca el uso nocivo del alcohol como el más importante factor de riesgo para enfermar en el tercer mundo y como ocupante del tercer lugar en el mundo industrializado. establece el significado de los términos consumo nocivo, y consumo de riesgo. Se señala la extraordinaria significación médico social y ético humanística del componente más subvalorado dentro del amplio espectro de efectos dañinos del alcohol, que es justamente el de las conductas bajo la influencia de esta droga en personas que no reúnen criterios suficientes para ser incluidos en las categorías diagnosticas “consumo perjudicial de alcohol” y “dependencia alcohólica” de la CIE-10 , es decir en sujetos no alcohólicos, y se profundiza en lo concerniente a los actuales problemas “diana” a priorizar en las políticas mundiales y regionales para el enfrentamiento exitoso de las diferentes formas de expresión del uso irresponsable de esta droga legal en nuestra región latinoamericana.

Palabras clave: Declaración de Brasilia, uso nocivo de alcohol, principios de abordaje.

INTRODUCCIÓN

Los propósitos fundamentales de esta comunicación son contribuir a la difusión de las más recientes pautas mundiales y regionales para la atención al uso nocivo del alcohol y exponer algunas de las reflexiones surgidas a partir de nuestra participación en la Primera Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol, efectuada en Brasilia del 28 al 30 de noviembre del 2005.

Nuestro planeamiento expositivo se basará en la transcripción textual en negritas de la resolución de la 58 Asamblea Mundial de la Salud y de la subsiguiente Declaración de Brasilia. Se destacarán mediante subrayado y negritas los aspectos que consideramos más relevantes para la inducción de reflexiones a punto de partida de la trascendencia y perentoriedad de sus diferentes acápites para nuestra región latinoamericana y caribeña. Finalmente, nuestra valoración sobre los aspectos de mayor significación médico-social y ético-humanística se enfatizarán mediante la incorporación de cursivas sobre los aspectos subrayados y en negrita , mientras, utilizaremos el paréntesis sin negritas, ni subrayado, ni cursivas, para identificar algunas aclaraciones y comentarios muy sintéticos, surgidos de nuestras vivencias durante la atención a pacientes cubanos y de algunos países latinoamericanos en los últimos 30 años.

Resolución 58.26 de la 58 Asamblea Mundial de la Salud titulada Problemas de Salud Pública Causados por el Uso Nocivo del Alcohol.

Reafirmando las resoluciones WHA32.40 sobre la elaboración del programa de la OMS sobre los problemas relacionados con el alcohol, WHA36.12 sobre el consumo de alcohol y los problemas relacionados con el alcohol: desarrollo de políticas y programas nacionales, WHA42.20 sobre la prevención y el control del alcoholismo y el uso indebido de drogas, WHA55.10 sobre la salud mental: respuesta al llamamiento a favor de la acción, WHA57.10 sobre seguridad vial y salud, WHA57.16 sobre promoción de la salud y modos de vida sanos, y WHA57 17 relativa a la estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud.

Recordando el lnforme sobre la salud en el mundo 2002, 1 que indicaba que el 4 % de la carga de morbilidad (expresada mediante el indicador DALYs, de años perdidos por discapacidad y los perdidos por muertes precoces) y eI 3,2 % de la mortalidad mundial (indicador que supera el 12 % en nuestra Latinoamérica) son atribuibles al alcohol y que este representa el principal riesgo para la salud en los países en desarrollo con baja mortalidad (con Cuba entre sus paradigmas), y el tercero en países desarrollados. 1

Reconociendo que los hábitos, el contexto y el nivel general del consumo de alcohol influyen en la salud del conjunto de la población y que el consumo nocivo de alcohol (debemos alertar que el término es mucho más amplio que el consumo perjudicial del alcohol que en la Clasificación Internacional de Enfermedades representa, junto al síndrome de dependencia alcohólica las dos formas nosográficas de alcoholismo y que el equivalente del consumo perjudicial en el DSM-IV es el abuso alcohólico mientras que la dependencia alcohólica representa en el DSM-IV 2 la homónima del síndrome de dependencia alcohólica de la CIE-10 . 3

El consumo nocivo de alcohol es, por tanto, un término de nueva generación equivalente al consumo inadecuado y orientado precisamente a incluir toda variante de consumo alcohólico que implique daños para el consumidor o su entorno social, por lo que constituye una amplia contrapartida del consumo social y en él se incluyen el mal uso (uso irresponsable, uso inoportuno, uso con fines embriagantes), el consumo de riesgo en sujetos aún no alcohólicos, así como el consumo perjudicial, y la dependencia alcohólica, estos dos últimos en el rol de formas nosográficas del alcoholismo. El objetivo central del nuevo término es justamente destacar las terribles potencialidades dañinas de las conductas bajo la influencia alcohólica, aspecto hasta hoy subvalorado en diversas latitudes.

Por otra parte, debemos enfatizar que el consumo de riesgo es precisamente una categoría de tránsito entre el bebedor social y el abuso de alcohol, es decir el puente entre lo normal y lo anormal y esta modalidad de consumo –que no fue finalmente aceptada en las clasificaciones actuales, pero resultó incorporada por consenso al III Glosario Cubano de la Clasificación Internacional de Enfermedades 4 por su alto valor práctico– alcanza el 10 % de la población mayor de 15 años en Cuba) 5 se encuentra entre las principales causas de enfermedad, lesiones, violencia, especialmente violencia doméstica contra mujeres y niños , discapacidad, problemas sociales y muertes prematuras (la mortalidad asociada al tabaco y el alcohol constituye el más relevante obstáculo a salvar para lograr el incremento de la expectativa de vida en nuestro medio) 6 , está asociado a problemas de salud mental , y repercute gravemente en el bienestar humano (una de sus más dañinas expresiones es el divorcio y la separación, que junto a las muertes precoces devienen causas de desintegración familiar), pues afecta a las personas, las familias, (la ansiedad mantenida y los trastornos de estrés postraumático son expresiones de la morbilidad típicos en los llamados bebedores pasivos, que determinan –por mecanismos psicofisiológicos– hipertensión arterial, obesidad, infartos del miocardio, accidentes vasculares trombóticos y hemorrágicos, úlceras gastrointestinales con sus secuelas cancerosas, afecciones todas con potencialidades letales que pueden sumarse con el rango de comorbilidad a los no excepcionales suicidios de los bebedores pasivos extremos que alcanzan el rango de codependientes. La suma de estas afecciones integra un grupo de categorías clinicoepidemiológicas –todavía ausentes entre los indicadores mundiales de alcoholismo– que podrían identificarse respectivamente con las denominaciones de alomorbilidad, alocomorbilidad y alomortalidad, pues resultan los equivalentes en familiares y convivientes, de la automorbilidad, autocomorbilidad y automortalidad del paciente alcohólico. Puede inferirse que cuando se consideren globalmente las formas manifiestas y ocultas de la auto y alomorbilidad, auto y alocomorbilidad y auto y alomortalidad alcohólicas, el ya trágico iceberg de los problemas vinculados a esta droga legal, será cada vez más monstruoso) las comunidades y la sociedad en su conjunto , por lo que contribuye a las desigualdades sociales y sanitarias (mediante la repercusión económica, el ausentismo, la improductividad laboral, la corrupción, la desnutrición y la pérdida personal y familiar de los cuidados de la salud).

Haciendo hincapié en el riesgo de que el consumo de alcohol tenga efectos nocivos, particularmente, en el contexto de la conducción de vehículos (situación en la que el riesgo de accidentes y muertes, se establece por la vía de la audacia, la impulsividad y la sobrevaloración de habilidades, mucho antes de llegar a la embriaguez), en el lugar de trabajo (donde junto al ausentismo y la improductividad resultan incuantificables los daños derivados de los accidentes laborales, la provocación accidental de incendios, la violencia, los robos y los desvíos de recursos) 5 durante el embarazo (en el que las consecuencias del consumo trascienden con mucho el retraso mental y las anomalías corporales del síndrome de la embriofetopatía alcohólica y determinan la llamada teratogenia conductual, consecuencia de características temperamentales congénitas facilitadoras de rasgos disociales en la personalidad y especial propensión al futuro abuso de substancias. También es importante tomar en cuenta los daños vinculados al nivel plasmático etílico de las madres durante la lactancia). 7

Alarmada por la magnitud de los problemas de salud pública asociados al consumo nocivo de alcohol y las tendencias del consumo peligroso , (consumo de riesgo) en particular entre los jóvenes de muchos Estados Miembros (La repercusión bio-psico-socio-cultural y espiritual del uso inadecuado del alcohol, es tanto mayor cuanto primero se manifieste dicha conducta en el estilo de vida y deviene obstáculo de primer rango para el desarrollo adecuado de las motivaciones, valores, educación formal y otras cualidades personales imprescindibles para alcanzar el mundo mejor al que todos aspiramos).

Reconociendo que la intoxicación alcohólica se asocia a conductas de alto riesgo tales como el consumo de otras sustancias psicoactivas (la condición de droga modelo y a la vez portera 6 para el consumo de otras substancias es frecuentemente subestimada pese a considerarse uno de los mecanismos más frecuentes en la inducción al consumo de drogas ilegales) y las prácticas sexuales de riesgo (la relación entre el consumo de drogas y la transmisión del HIV, si bien alcanza su más nítida expresión con las drogas de uso parenteral, no debe implicar la subvaloración de otros mecanismos que actúan en todas las formas de consumo de las drogas con relevantes efectos sobre la conciencia y el control de impulsos, bajo cuyos efectos agudos o crónicos, la protección mediante el condón esta fuera de toda expectativa, amén del estilo de vida que implica la relación con parejas de alto riesgo como portadores del virus. No debe olvidarse que a mediados del pasado siglo, la tercera parte de los alcohólicos latinoamericanos había contraído la sífilis).

Preocupada por las pérdidas económicas que causa a la sociedad el consumo nocivo de alcohol, entre ellas los costos para los servicios de salud, los servicios sociales y la justicia penal, así como los costos derivados de la pérdida de productividad y la disminución del desarrollo económico (los estimados sobre esta catastrófica repercusión en los países desarrollados llega a 500 dólares anuales por cada poblador mayor de 15 años). 8

Reconociendo las amenazas que suponen para la salud pública los factores que han dado lugar a una creciente disponibilidad y accesibilidad de las bebidas alcohólicas en algunos Estados Miembros (la disponibilidad se relaciona conceptualmente con las potencialidades de un país o región en cuanto a materias primas y recursos para la producción de preparados alcohólicos industriales o artesanales, mientras que la accesibilidad se vincula al grado en que se descuidan el control de la densidad y ubicación de los bares y otros centros de expendio, edades mínimas autorizadas para el consumo, horarios, concentración de las bebidas alcohólicas, así como la ausencia de prohibición del consumo en la vía pública, portales, parques y playas, factores que por conducto del mecanismo psicológico objeto necesidad, incrementan el deseo de beber cuando se perciben personas consumiendo o se reciben invitaciones. Desgraciadamente son excepcionales los países que aplican esas medidas preventivas en nuestra región). 9

Tomando nota de las pruebas cada vez más numerosas de la eficacia de las estrategias y medidas destinadas a reducir los daños relacionados con el alcohol; consciente de que hay que responsabilizar a las personas para que tomen decisiones positivas que cambien sus vidas en aspectos tales como el consumo de alcohol ; (este aspecto lo consideramos medular sobre todo en nuestra región donde la actitud social tradicional ante el consumo de alcohol es de tolerancia incondicional, muy lejana a la existente en países como Israel donde pese a la muy baja prevalencia de abstinentes, se encuentra entre los países no islámicos de menores problemas vinculados al consumo etílico, gracias a la actitud de tolerancia condicionada que rechaza la embriaguez).

Teniendo debidamente en cuenta las sensibilidades religiosas y culturales de un número considerable de Estados Miembros respecto del consumo de alcohol, y subrayando que en la presente resolución el uso de la palabra nocivo se refiere solamente a los efectos del consumo de alcohol en la salud pública, sin perjuicio alguno de las creencias religiosas y las normas culturales

I. Pide a los estados miembros.

I) Que elaboren, apliquen y evalúen estrategias y programas eficaces para reducir las consecuencias sanitarias y sociales negativas del consumo nocivo de alcohol ( categoría epidemiológica que incluye todas las formas no recomendables de consumo –es decir, las conductas ante el alcohol ajenas a la abstinencia o el consumo social– y en la que las conductas bajo la influencia etílica resultan de mayor trascendencia social que el abuso o la dependencia alcohólica como formas clínicas del alcoholismo).

2) Que alienten la movilización y la participación activa y apropiada de todos los grupos sociales y económicos interesados , en particular las asociaciones científicas, profesionales, industriales, no gubernamentales, y benéficas, del sector privado y de la sociedad civil, en la reducción del consumo nocivo de alcohol (sin esta proyección multisectorial se podría reproducir la situación social de caos registrada durante epidemia de Ginebra en la Inglaterra del siglo XVIII cuando una superproducción de granos se derivó a la producción de dicha bebida. 10 Actualmente en la gran mayoría de los países sin economías planificadas, el control de la producción y gradación de alcohol, así como el desarrollo de bebidas no alcohólicas alternativas y el control total de la propaganda comercial son, pese a los esfuerzos de los programas antialcohólicos, una triste utopía).

3) Que respalden la labor que se solicita más adelante al Director General, inclusive, si es necesario, mediante la aportación de donativos por los Estados Miembros interesados (pensamos que la magnitud mundial del problema justifica plenamente el enfrentamiento no solo multisectorial, sino tambien multiestatal de manera similar a lo parcialmente logrado con relación a las drogas ilegales).

2. PIDE al Director General:

I) Que refuerce la capacidad de la Secretaría para prestar asistencia a los Estados Miembros en la vigilancia de los daños relacionados con el alcohol y fortalezca las pruebas empíricas y científicas de la eficacia de las políticas ;

2) Que estudie la posibilidad de intensificar la cooperación internacional para reducir los problemas de salud pública causados por el consumo nocivo de alcohol y movilice los apoyos necesarios a nivel mundial y regional.

3) Que examine también la posibilidad de realizar nuevos estudios científicos sobre distintos aspectos del posible impacto del consumo de alcohol en la salud pública (consideramos que los estudios sobre morbilidad oculta y especialmente los orientados a detectar la alomorbilidad, la alocomorbilidad y la alomortalidad deben llevarse al mismo nivel alcanzado en la lucha contra el tabaquismo).

4) Que informe a la 60 Asamblea Mundial de la Salud sobre las estrategias e intervenciones basadas en pruebas científicas para reducir los daños relacionados con el alcohol, incluyendo una evaluación completa de los problemas de salud pública causados por el consumo nocivo de alcohol WHA58.26.

5) Que formule recomendaciones sobre políticas e intervenciones eficaces para reducir los daños relacionados con el alcohol y que elabore instrumentos técnicos que ayuden a los Estados Miembros a aplicar y evaluar las estrategias y programas recomendados;

6) Que refuerce los sistemas de información mundiales y regionales mediante la recopilación y el análisis de nuevos datos sobre el consumo de alcohol y sus consecuencias sanitarias y sociales, la prestación de asistencia técnica a los Estados Miembros y el fomento de las investigaciones cuando se carezca de esos datos.

7) Que promueva y apoye las actividades mundiales y regionales destinadas a identificar y tratar los trastornos relacionados con el consumo de alcohol en el marco de la asistencia sanitaria, así como a aumentar la capacidad de los profesionales sanitarios para hacer frente a los problemas asociados a los hábitos nocivos de consumo de alcohol que presenten sus pacientes ( es decir, superar la tendencia en profesionales no dedicados a las adicciones a considerar el problema solamente cuando se han presentado las complicaciones).

8) Que colabore con los Estados Miembros, las organizaciones intergubernamentales, los profesionales sanitarios, las organizaciones no gubernamentales y otras partes interesadas pertinentes, con el fin de fomentar la aplicación de políticas y programas eficaces destinados a reducir el consumo nocivo de alcohol (en el marco multidisciplinario del enfrentamiento a este problema los especialistas debemos perfeccionar los métodos de información y sensibilización a los decisores no médicos, que por razones comprensibles presentan muchas veces actitudes similares a las de tolerancia incondicional presentes en la población general en nuestra región).

9) Que organice reuniones consultivas abiertas con los representantes de los sectores industrial y agrícola y con los sectores comerciales relacionados con las bebidas alcohólicas, con el fin de limitar las repercusiones del consumo nocivo de alcohol en la salud (este objetivo posibilitaría algunos logros en lo referente a enfatizar la producción de cerveza sobre las bebidas espirituosas, reducir la gradación alcohólica; derivación del alcohol a otros usos sociales como combustible o disolvente, producción de bebidas alternativas como maltas, refrescos, jugos y té). 11,12

10) Que informe, por conducto del Consejo Ejecutivo, a la 60 Asamblea Mundial de la Salud acerca de los progresos realizados en el cumplimiento de la presente resolución.

Novena sesión plenaria, 25 de mayo de 2000 A58NR/9

DECLARACIÓN DE BRASILIA SOBRE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS EN ALCOHOL

- Los participantes de la Primera Conferencia Panamericana sobre Políticas Públicas en Alcohol llevada a cabo en Brasilia, Brasil, del 28 al 30 de Noviembre del 2005:

- Alarmados que el alcohol es el principal factor de riesgo de la carga de morbilidad (concepto cuyo principal indicador actual es precisamente el ya comentado DALYs al que se suman los años de vida perdidos por muertes precoces ) en las Américas y que los daños relacionados con el alcohol no han sido adecuadamente atendidos (la brecha de atención al alcohólico en la región se expresa por el 75% de los pacientes que no reciben tipo alguno de atención profesional) .

- Recordando y reafirmando la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) 58.26 de la Organización Mundial de la Salud, que urge a los Estados Miembros a que desarrollen, implementen y evalúen las estrategias y los programas efectivos para reducir las consecuencias negativas a la salud y sociales del uso nocivo del alcohol.

- Reconociendo que la evidencia científica ha establecido que el consumo nocivo del alcohol causa muerte prematura, enfermedades y discapacidad.

- Preocupados que en muchos países hay un significativo consumo de alcohol no registrado (categoría que incluye no solo las bebidas de producción artesanal, sino también las consumidas procedentes de mercados de frontera o durante estancias en otros países, así como el alcohol producido con objetivos médicos ) y que la producción y el consumo de alcohol registrado es alto y en niveles crecientes .

- Reconociendo que el daño causado por el alcohol es un problema nacional y regional de la salud pública y social en las Américas , a pesar de las diferencias culturales entre las naciones .

- Reconociendo que el alcohol es también causa de muertes violentas (que incluyen el suicidio) así como de lesiones intencionales y no intencionales , particularmente en los jóvenes.

- Notando que el alcohol es también una causa de muerte, discapacidad y daños sociales a personas otras que el bebedor (se incluyen los que denominamos bebedores pasivos –familiares o no– y la repercusión sobre la seguridad, economía y propiedades a otras personas).

- Conscientes de los estudios que existen sobre los costos por el uso del alcohol indican que los problemas asociados crean una fuerte carga económica, de salud y social (la traspolación mecánica a Cuba de la cifra de 500 dólares anuales por habitante mayor de 15 años estimada en países desarrollados, sería de 4 mil millones de dólares, pero el estimado sobre bases científicas rondaría los 1 000 millones de dólares por año, cifra que representa aproximadamente la mitad de los daños económicos determinados anualmente por el bloqueo impuesto a nuestro país por el vecino del Norte)

- Preocupados que el alcohol interactúa con la pobreza produciendo aún mayores consecuencias para los que no tienen acceso a los recursos básicos para la salud y el sustento.

- Preocupados que los pueblos indígenas, los emigrantes, los niños de la calle y otras poblaciones altamente vulnerables en las Américas sufren desproporcionadamente de las repercusiones negativas del alcohol (en algunos países de nuestra región existe la tendencia a llamar cuarto mundo a las poblaciones autóctonas).

- Enfatizando el riesgo del daño debido al consumo de alcohol durante el embarazo (puede agregarse, y lactancia).

- Reconociendo las amenazas planteadas a la salud pública por el aumento de la disponibilidad y accesibilidad de las bebidas alcohólicas en muchos países en las Américas.

- Preocupados de que la publicidad, promoción y patrocinio del alcohol llega a los jóvenes , y están afectando a los esfuerzos para reducir y prevenir el uso del alcohol en los menores de edad.

- Conscientes de la existencia de evidencias irrefutables acerca de la efectividad de estrategias y medidas tendientes a reducir el consumo de alcohol y daños relacionados .

- Reconociendo que los abordajes relacionados con el consumo nocivo del alcohol deben incluir diferentes modelos y estrategias para la reducción de daños sociales y a la salud (podría agregarse la evidencia del insuficiente desarrollo cuanticualitativo de la asistencia rehabilitatoria a los pacientes alcohólicos en la región, donde existe una trágica brecha de atención que implica la inaccesibilidad de la atención profesional al 75% de los alcohólicos). 13

- Reconociendo que la cooperación internacional y la participación de todos los países de la región es necesaria para reducir las consecuencias negativas a la salud y sociales del consumo de alcohol.

- Recomendamos que:

1. La prevención y reducción de los daños relacionados con el consumo de alcohol (por las vías de la promoción de salud, atención a grupos de riesgo y perfeccionamiento cuanticualitativo de las acciones terapéutico-rehabilitatorias ) sean considerados una prioridad para la acción en la salud pública en todos los países de las Américas .

2. Las estrategias regionales y nacionales sean desarrolladas incorporando enfoques basados en evidencias (internacionales y ajustadas en base a estudios nacionales) culturalmente apropiadas para reducir el daño relacionado con el consumo de alcohol (dentro de las especificidades etnosocioculturales históricas y económicas implícitas en cada país).

3. Estas estrategias deben apoyarse en mejores sistemas de información y en estudios científicos adicionales sobre el impacto del alcohol y de los efectos de las políticas en los contextos nacionales y culturales de los países de las Américas.

4. Se establezca una red regional de contrapartes nacionales, nominada por los Estados Miembros de las Américas, con la cooperación técnica y el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud , para trabajar en la reducción del consumo de alcohol y de los daños relacionados. .

5. Las políticas de alcohol cuya efectividad han sido comprobadas por la investigación científica sean implementadas y evaluadas en todos los países de las Américas .

6. Las áreas prioritarias de acción necesitan incluir: las ocasiones de consumo excesivo , el consumo de alcohol en la población general, las mujeres (incluyendo las mujeres embarazadas), los indígenas, los jóvenes, otros grupos vulnerables, la violencia , las lesiones intencionales y no intencionales, el consumo por menores de eda d y los trastornos por el uso del alcohol ( en sujetos no alcohólicos).

Terminamos estas reflexiones con la referencia del estimado anual mundial del DALYs –años perdidos por discapacidad– que es de 59 millones para el tabaco, 58 millones para el alcohol 14 y unos 20 millones para todas las drogas ilegales, bien entendido que este indicador cuando se aplica a las sustancias ilegales, no incluye la incapacidad ni la mortalidad precoz implícita en la criminalidad.

La integración de los años perdidos por discapacidad, más los perdidos por muertes precoces integran el indicador conocido por Carga Global de Enfermedad (CGE) cuyos estimados actuales alcanzan cifras anuales de 150 millones de años perdidos por el tabaco, 140 millones de años perdidos por el alcohol y 40 millones de años perdidos por las drogas ilegales. En el tercer mundo no islámico el uso inadecuado de alcohol se erige como el principal factor de riesgo para enfermar entre los 27 que valora la OMS y que incluye otros tan relevantes como el hábito de fumar, la obesidad, la desnutrición, el agua no potable, el medio insalubre, la elevación de la LDL o colesterol malo, el sedentarismo, la dieta sin vegetales, el estrés mantenido, y la exposición al plomo entre otros.

A manera de conclusiones destacaremos que los actuales lineamientos mundiales están orientados a difundir la conciencia de la relevancia planetaria de los problemas vinculados al uso inadecuado de las bebidas alcohólicas, conducta que en el tercer mundo alcanza el rango de mayor factor de riesgo para enfermar; a enfatizar el significado médico social y ético humanístico de los comportamientos de personas no alcohólicas, pero bajo la influencia del tóxico; y a destacar lo mucho –que a nivel mundial– falta por hacer en el enfrentamiento a esta subvalorada droga.

THE BRASILIA STATEMENT: Reflextions on its guidelines for facing problems associated to alcohol.

SUMMARY

The basic aim of this paper is to contribute to diffusion of the OMS Resolution 58.26 and the Brasilia Statement, made by participants in the first Panamerican Conference about Public Policies on alcohol, held in Brasilia on November, 2005, in which world wide experiences about all struggles against alcoholism are addressed.

Noxious Use of Alcohol is underscored as the most important risk factor to become ill in the third world and, as it is placed third in the industrialized world, the significance of terms noxious consumption and risk consumption is clarified. It is also emphasized the great medical-social and etnic-humanistic signification of the most under-assessed component in the wide spectrum of harmful effects of alcohol, this is just that of the behaviours under influences of this drug in persons who do not meet enough criteria to be included in the diagnostic categories “harmful consumption of alcohol” and “alcoholic dependence of CIE-10, that is, in non-alcoholic subjects, and a deep consideration is made on current problems “target” as a priority in world and regional policies in successfully facing different ways of expression of the irresponsible use of this legal drug in our latin-american region.

Key words: Brasilia Statement, noxious Use of alcohol. Principles for its integral approach.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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  14. World Health Organization. World Health Report 2002. Reducing risks promoting healthy life. Geneva: WHO; 2002.

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1 Responsable Departamento de Adicciones. Hospital Psiquiátrico “Dr. Eduardo Ordaz”. Profesor Consultante de Psiquiatría. Facultad “Calixto García”. Universidad Médica de La Habana.

2 Especialista en Psiquiatría.Jefa del Servicio Rogelio Paredes del Hospital Psiquiátrico “Dr. Eduardo Ordaz”.

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