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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2009, 6(1)

ESTUDIO DEL DERMATOGLIFO EN 530 PACIENTES ESQUIZOFRÉNICOS DEL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE LA HABANA

Segundo Mesa Castillo,1 Oscar Guerra Hernández,2 Yuliet Ruiz Horta,3 Manuel Ravelo Salazar,4Nayma Fleites Mesa,5 Mayra Hernández Iglesias,6 Martha María Acosta Sabatés,7 María Cristina de la Rosa,8 Hilario Gómez Barry,9 Lucía González Núñez,10 Lázaro Reigosa Cruz,11 Anabel Calderón Durán,12 Gregorio Martín Caballero,13 Adolfo Martínez Orellano,14 y Lourdes Zurita Jiménez.15

RESUMEN

Se han descrito alteraciones dermatoglíficas en la esquizofrenia, especialmente en el número de crestas en el espacio interdigital a-b. El propósito de nuestra investigación fue determinar si existen estas alteraciones en una población de esquizofrénicos cubanos (N=530) en relación con controles sanos (N=530) con iguales características étnicas y sociodemográficas. En este sentido se realizaron determinaciones a ciegas de los conteos de líneas en el espacio a-b de la mano derecha, y se aplicó un programa de análisis computarizado de las imágenes obtenidas mediante escáner. Los resultados que informan un menor número de crestas en el espacio a-b de la mano derecha coinciden con los reportados en estudios anteriores en otras latitudes y en poblaciones con características étnicas y sociodemográficas diferentes de la nuestra, lo que sugiere un origen común de la enfermedad independientemente de la influencia de estos factores. Se analizan los resultados obtenidos a la luz de la teoría del neurodesarrollo haciendo énfasis en los factores medioambientales, específicamente los virus, dados los elementos aportados en la literatura en este sentido y los hallazgos nuestros en estudios anteriores en esquizofrénicos adultos, fetos de madres esquizofrénicas y animales experimentalmente inoculados con líquido cefalorraquídeo. Se sugiere la posibilidad de un estudio de las células del líquido amniótico mediante técnicas de microscopia electrónica en mujeres con riesgo de tener una descendencia con esquizofrenia con el objetivo de aplicar medidas preventivas, interrupción del embarazo o tratamiento antiviral temprano, en caso de demostrarse la presencia de una infección viral en etapas tempranas del neurodesarrollo en las células del líquido amniótico.

Palabras clave: esquizofrenia, dermatoglifo, conteo de crestas, espacio a-b, virus, microscopia electrónica.

INTRODUCCIÓN

Se conoce por dermatoglifo a los trazos estampados de líneas en la palma y dedos de la mano. El dermatoglifo es un marcador genético pero también es un marcador medioambiental. Una vez formado, alrededor de la semana 24 no se modificará más constituyéndose en expresión “fosilizada” del desarrollo prenatal. Aunque sus características están relacionadas con la herencia en una forma importante1 una parte también importante de su morfología está determinada por influencias intrauterinas medioambientales que actúan durante la formación de las almohadillas y crestas. Su formación inicial tiene lugar a las 11 semanas siendo el estado crítico de diferenciación durante los meses 3ro. y 4to. de vida fetal que coincide con el estado crítico del desarrollo del cerebro.2 Por lo tanto al desarrollo del cerebro pueden contribuir los mismos factores que actúan sobre el desarrollo del dermatoglifo. Esto se explica por estar ambos tejidos expuestos a los mismos factores genéticos y ambientales en la ontogénesis temprana del desarrollo fetal durante el segundo trimestre de embarazo. De ello se deduce que una alteración en el dermatoglifo puede significar además un marcador de daño cerebral por tener ambas estructuras un origen común en el ectodermo. Un estudio del dermatoglifo en la esquizofrenia constituye, por lo tanto, un método indirecto que permite investigar aquellos procesos anormales del neurodesarrollo que afectan el tejido nervioso. Los virus, el alcohol y el estrés se encuentran entre los factores medioambientales más relevantes que pueden modificar ambos tejidos.3

Diversas anormalidades en el dermatoglifo han sido descritas en la esquizofrenia; se describe entre ellas un menor número de líneas o crestas en relación con las personas normales especialmente entre los trirradios a-b asociadas en ocasiones a otras anomalías o complicaciones obstétricas. El presente trabajo tuvo como objetivo principal realizar el conteo de crestas en el espacio a-b (CCAB) en pacientes y controles, en una población cubana con características étnicas y sociodemográficas similares; se estudiaron 530 pacientes esquizofrénicos y 530 controles sanos de ambos sexos.

MÉTODOS

Previo consentimiento informado y con el criterio diagnóstico del DSM-IV4 se obtuvieron las impresiones palmares de la mano derecha de 530 pacientes esquizofrénicos de ambos sexos, de larga evolución, con más de 4 brotes de la enfermedad ingresados en el Hospital Psiquiátrico de La Habana. Se realizó el conteo de líneas entre los trirradios a-b (fig. 1).

El método de obtención de las impresiones palmares y el conteo de crestas se realizó conforme al método descrito por Cummins y colaboradores.5 El criterio diagnóstico fue avalado por 2 o más psiquiatras y se realizaron determinaciones a ciegas de los conteos de líneas. Se realizó un estudio similar en 530 controles con iguales características sociodemográficas procedentes de estudiantes de la enseñanza media de la ciudad de La Habana (N=409) y personal de enfermería del Hospital Psiquiátrico de La Habana (N=121), que no padecían enfermedad psiquiátrica. Se aplicó un programa de análisis computarizado de las imágenes obtenidas mediante escáner. Las edades de esquizofrénicos oscilaron entre 17 y 65 años, las de los controles entre 16 y 65 años.

Se realizó un análisis estadístico de los resultados obtenidos con el programa SPSS (Statistical Package for the Social Sciences).6 Se consideró como variable dependiente el conteo de líneas y como variable independiente la presencia o no de esquizofrenia. No se determinó la variable de género conforme a los resultados obtenidos en trabajos anteriores por otros autores donde no se encontraron diferencias significativas entre géneros en relación con los conteos de líneas.7

 

Fig. 1. El espacio interdigital a-b comprende la distancia que existe entre el trirradio a y el trirradio b en la base de los dedos medio e índice de la palma de la mano. El número de crestas o líneas que cruzan una línea trazada que una ambos trirradios se denomina conteo de líneas o crestas a-b (CCAB). En nuestro estudio la línea une los trirradios A-B de la mano derecha. El número de crestas que cortan la línea está disminuido en los pacientes esquizofrénicos en mayor proporción que en personas sanas.

Procesamiento y análisis estadísticos

Con los datos obtenidos se elaboró una base de datos y fueron procesados utilizando el software estadístico SPSS (v15.0, para Windows) para el análisis y procesamiento de la información. Se utilizaron medidas resumen para datos cualitativos y cuantitativos, cifras absolutas, por cientos y medidas de posición relativa como los cuartiles y percentiles. Además, se calculó valor mínimo, máximo, media, mediana y moda para cada uno de los grupos muestrales. El hecho de que nuestro estudio sea de tipo retrospectivo (de tipo caso–control), nos motivó a valorar la razón de los productos cruzados (Odds Ratio).

Los resultados están presentados en tablas y gráficos para una mejor comprensión. Para la confección de todas las tablas se utilizó como fuente de información los resultados del conteo de crestas.

Para evaluar la posible correlación entre las variables se utilizó la distribución estadística chi cuadrado (c²), empleando en todos los casos 95 % como nivel de significación.

La distribución normal de la variable cuantitativa (número de crestas del trirradio A-B de la palma de la mano derecha) fue dividida en cuartiles. Se consideró la siguiente hipótesis: si existe asociación entre un menor número de crestas y el aumento del riesgo de esquizofrenia, entonces debe existir un mayor número de pacientes que de controles en los cuartiles inferiores. Siguiendo el mismo razonamiento, es lógico que se esperara un incremento gradual de la razón de productos cruzados hacia los cuartiles inferiores.

RESULTADOS

La tabla 1 refleja la frecuencia absoluta y el porcentaje en el que se presentan cada una de las observaciones tomadas sobre el número de crestas de los trirradios A-B de la palma de la mano derecha en los pacientes.

Como se puede observar, algo más del 70 % de los pacientes presenta un número de crestas inferior a 40 y menos del 2 % excede las 50. Llama la atención que el 61 % de los pacientes presentan entre 30 y 40 crestas.

Tabla 1. Frecuencia y porcentaje de número de crestas en pacientes. Conteo de crestas entre los trirradios A-B de la palma de la mano derecha en pacientes.

No. de
crestas

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje válido

Porcentaje acumulado

Válidos

16,00

1

,2

,2

,2

 

22,00

2

,4

,4

,6

 

23,00

2

,4

,4

,9

 

24,00

2

,4

,4

1,3

 

25,00

1

,2

,2

1,5

 

26,00

6

1,1

1,1

2,6

 

27,00

5

,9

,9

3,6

 

28,00

10

1,9

1,9

5,5

 

29,00

8

1,5

1,5

7,0

 

30,00

12

2,3

2,3

9,2

 

31,00

12

2,3

2,3

11,5

 

32,00

12

2,3

2,3

13,8

 

33,00

28

5,3

5,3

19,1

 

34,00

23

4,3

4,3

23,4

 

35,00

42

7,9

7,9

31,3

 

36,00

39

7,4

7,4

38,7

 

37,00

48

9,1

9,1

47,7

 

38,00

39

7,4

7,4

55,1

 

39,00

45

8,5

8,5

63,6

 

40,00

35

6,6

6,6

70,2

 

41,00

31

5,8

5,8

76,0

 

42,00

18

3,4

3,4

79,4

 

43,00

20

3,8

3,8

83,2

 

44,00

25

4,7

4,7

87,9

 

45,00

15

2,8

2,8

90,8

 

46,00

12

2,3

2,3

93,0

 

47,00

9

1,7

1,7

94,7

 

48,00

9

1,7

1,7

96,4

 

49,00

6

1,1

1,1

97,5

 

50,00

3

,6

,6

98,1

 

51,00

1

,2

,2

98,3

 

52,00

4

,8

,8

99,1

 

53,00

2

,4

,4

99,4

 

54,00

1

,2

,2

99,6

 

59,00

1

,2

,2

99,8

 

61,00

1

,2

,2

100,0

Total

530

100,0

100,0

 

 

 

Fig. 2. Frecuencia de número de crestas en pacientes.

 

Fig. 3. Frecuencia de número de crestas en controles.

Representación gráfica de las medias en pacientes y controles donde se demuestra el menor número de líneas en el espacio A-B en los pacientes esquizofrénicos estudiados.

En la figura 2 se aprecia que prevalece en los pacientes un número de crestas entre 30 y 50. Aproximadamente el 90 % de la muestra de pacientes se ubica en este rango.

En la figura 3 se observa que prevalece entre los controles aquellos con un número de crestas entre 40 y 48. El 50,2 % de los controles están en este rango.

La tabla 2 refleja la frecuencia absoluta y el porcentaje en el que se presentan cada una de las observaciones tomadas sobre el número de crestas de los trirradios A-B de la palma de la mano derecha en controles. Menos del 10 % de los controles presentan un número de crestas inferior a 35 y solo el 30,6 % presenta un número de crestas inferior a 40. El 9,3 % de los controles presenta 50 o más crestas.

Tabla 2. Frecuencia y porcentaje de número de crestas en controles. Conteo de crestas entre los trirradios A-B de la palma de la mano derecha en controles.

No. de
crestas

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje válido

Porcentaje acumulado

Válidos

25,00

2

,4

,4

,4

27,00

2

,4

,4

,8

28,00

4

,8

,8

1,5

29,00

3

,6

,6

2,1

30,00

2

,4

,4

2,5

31,00

2

,4

,4

2,8

32,00

8

1,5

1,5

4,3

33,00

15

2,8

2,8

7,2

34,00

12

2,3

2,3

9,4

35,00

14

2,6

2,6

12,1

36,00

14

2,6

2,6

14,7

37,00

19

3,6

3,6

18,3

38,00

27

5,1

5,1

23,4

39,00

38

7,2

7,2

30,6

40,00

33

6,2

6,2

36,8

41,00

45

8,5

8,5

45,3

42,00

37

7,0

7,0

52,3

43,00

40

7,5

7,5

59,8

44,00

38

7,2

7,2

67,0

45,00

35

6,6

6,6

73,6

46,00

25

4,7

4,7

78,3

47,00

28

5,3

5,3

83,6

48,00

18

3,4

3,4

87,0

49,00

17

3,2

3,2

90,2

50,00

8

1,5

1,5

91,7

51,00

8

1,5

1,5

93,2

52,00

7

1,3

1,3

94,5

53,00

9

1,7

1,7

96,2

54,00

1

,2

,2

96,4

55,00

4

,8

,8

97,2

56,00

5

,9

,9

98,1

58,00

2

,4

,4

98,5

59,00

2

,4

,4

98,9

62,00

1

,2

,2

99,1

64,00

1

,2

,2

99,2

65,00

1

,2

,2

99,4

66,00

1

,2

,2

99,6

71,00

1

,2

,2

99,8

76,00

1

,2

,2

100,0

Total

530

100,0

100,0

 

 

La tabla 3 ofrece un resumen comparativo de los parámetros valorados para toda la muestra. El análisis de los valores absolutos permite apreciar que estos son significativamente inferiores en los pacientes: el mínimo es solo el 34 % del valor mínimo en los controles. Tanto la moda, como la media y la mediana resultan inferiores en los pacientes. El máximo valor registrado entre los controles es un 24,6 % superior al encontrado en los pacientes.

Un análisis de los percentiles permite apreciar que la mitad de los casos reportados como pacientes presentan  el número de crestas inferior a 40, mientras que esto solo sucede para la cuarta parte de los controles.

Tabla 3. Resumen estadístico comparativo. Medidas estadísticas

 

Conteo núm 1

Conteo num 2

N
 

Válidos

530

530

Perdidos

0

0

Media

38,0057

42,4132

Mediana

38,0000

42,0000

Moda

37,00

41,00

Desv. típ.

5,77345

6,31117

Varianza

33,333

39,831

Rango

45,00

51,00

Mínimo

16,00

25,00

Máximo

61,00

76,00

Suma

20143,00

22479,00

Percentiles

10

31,0000

35,0000

 

25

35,0000

39,0000

 

50

38,0000

42,0000

 

75

41,0000

46,0000

Resultado del análisis estadístico comparativo entre pacientes (conteo 1) y controles (conteo 2) con relación al conteo de líneas del espacio A-B de la mano derecha

La tabla 4. refleja la razón de productos cruzados (OR) por cuartiles para el número de crestas del trirradio A-B de la palma de la mano derecha de los pacientes y los controles. Existe una clara tendencia al incremento gradual del OR hacia los cuartiles inferiores, incremento que se hace mucho más agudo del cuartil medio-bajo al cuartil inferior. Hacia los cuartiles superiores predominan los controles, llegando a ser en número, en el cuartil superior, más de 3 veces que los pacientes.


       
Tabla 4. Razón de productos cruzados (OR) por cuartiles.

Controles 124 116 175 115
Cuartiles
Pacientes
292
111
90
37
OR
Inferior
Medio Inferior
Medio Superior
Superior
 
(<39)
(39 - 42)
(47 - 46)
(>46)

 

DISCUSIÓN

En el análisis estadístico se confirmó un menor número en el conteo de crestas en el espacio a-b de la mano derecha en pacientes esquizofrénicos cubanos con relación a controles sanos con iguales características étnicas y sociodemográficas. El hecho de que prevalezcan los pacientes por encima de los controles en los valores analizados y especialmente en los cuartiles inferiores permite reafirmar la hipótesis de que un menor número de crestas en la palma de la mano derecha está asociado a un incremento del riesgo de esquizofrenia. El espacio a-b tiene como característica su formación temprana antes de la formación de las líneas o crestas digitales, lo que significa que este espacio esté más expuesto a las influencias medioambientales durante mayor período de tiempo, de ahí que se considere como un buen marcador de factores medioambientales que actuaron sobre él. Se ha observado, por ejemplo, que el conteo total de líneas de este espacio puede estar afectado en fetos expuestos al alcohol, al estrés o a infecciones virales.3 En los estudios de este espacio se ha comprobado en la mayor parte de los esquizofrénicos una disminución importante con carácter significativo del número total de líneas con relación a la población normal, especialmente en la mano derecha. Este hecho ha sido interpretado por algunos autores como consecuencia del efecto de influencias medioambientales que actuaron principalmente durante el segundo trimestre de la vida del feto.8-14 Entre las infecciones virales es bien conocido el efecto del virus de la rubéola sobre el conteo de líneas a-b.15 Se ha observado en la esquizofrenia una relación entre los antecedentes de complicaciones obstétricas y una reducción de CCAB, lo que se ha interpretado entre otras consideraciones como una vulnerabilidad mayor en estas complicaciones de fetos previamente dañados por factores medioambientales.8 En otros estudios con grupos étnicos diferentes al nuestro se encontró en 150 pacientes con el criterio diagnóstico de DSM-III-R comparados con 92 controles sanos que los esquizofrénicos tenían una reducción significativa en la media del CCAB (P=0,03) con un OR=1,3 y un CII.1-1.7 lo que implicaba un incremento continuo de riesgo para la esquizofrenia cuando existía una reducción del CCAB. Los autores concluyeron que las anormalidades del dermatoglifo con relación al CCAB se podían considerar como un marcador de daño medioambiental que ocurría cuando el cerebro en desarrollo era particularmente vulnerable a daños intrauterinos.16 Se ha observado a favor del daño prenatal una relación en la reducción del CCAB y anormalidades de la boca en pacientes esquizofrénicos.11 Se realizó un estudio del CCAB en 26 pares de gemelos monocigóticos discordantes de esquizofrenia, 13 pares de gemelos monocigóticos concordantes de esquizofrenia y gemelos monocigóticos normales y se encontró diferencia en el CCAB entre el gemelo afectado y el no afectado de esquizofrenia. Esta diferencia fue mayor que la encontrada entre los concordantes y los gemelos monocigóticos normales. En comparación con su pareja normal, el gemelo afectado en parejas discordantes había desarrollado menor número de crestas epidérmicas en el espacio a-b de la palma de la mano derecha. Los autores concluyeron que debido a que las crestas del espacio a-b alcanzan, como se sabe, su completo desarrollo entre las semanas 13 y 15 del tiempo gestacional, los resultados obtenidos ofrecen evidencia física que sugiere que solo los gemelos monocigóticos afectados de esquizofrenia experimentaron una disgenesia específica relacionada con un determinado y limitado momento, ya que no se habían encontrado diferencias significativas entre los gemelos afectados de la enfermedad y los no afectados en marcadores asociados con el desarrollo fetal antes de las 13 o después de las 15 semanas de tiempo de gestación.17 En un estudio de 38 pacientes esquizofrénicos y 69 controles sanos se observó una reducción significativa del conteo total de crestas del espacio a-b en los pacientes con relación a los controles. Este hallazgo se replicó en un estudio posterior con mayor número de casos.18

Entre los factores ambientales que pueden influir en las anomalías del dermatoglifo en la esquizofrenia se encuentran los virus. Entre los posibles candidatos etiológicos en la hipótesis viral de la esquizofrenia se ha señalado el virus de la influenza. Aunque hay evidencias serológicas de infección por este virus en madres cuya descendencia desarrolló esquizofrenia no hubo evidencia microbiológica o histopatológica de que el virus hubiera infestado al feto en estos casos.19 Una invasión directa del embrión o del feto por el virus de la influenza parece poco probable. En otro estudio en el que se examinaron muestras de suero durante el curso del embarazo,20 se encontró evidencia de infección por este virus en 182 (11 %) de 1 659 mujeres estudiadas. En los casos positivos, no hubo evidencia de autoanticuerpos maternos o de que el virus haya infestado al feto.21 Se usó la técnica de retrotranscriptasa-reacción en cadena de polimerasa (RT-PCR) con el objetivo de amplificar el RNA mensajero (mRNA) de neurominidasa, proteína 2 no estructural, proteína nuclear y proteína matriz procedente de varios tejidos maternos y fetales, usando primers específicos para el mRNA viral del virus influenza. Los pulmones maternos mostraron una amplificación importante, pero las placentas fueron raramente positivas y el RNA viral no fue detectado por este método altamente sensitivo, en los cerebros de los fetos estudiados. Estos datos sugieren que el efecto sobre el cerebro en desarrollo en la esquizofrenia es producido por otro tipo de virus u otros mecanismos asociados a la infección viral.

En nuestros estudios en Cuba del lóbulo temporal izquierdo del cerebro de fetos de madres esquizofrénicas en el segundo trimestre de embarazo,22,23 los únicos realizados hasta la fecha en el mundo con técnicas de microscopia electrónica, hemos visualizado partículas virales con igual morfología a las observadas en el cerebro de adultos esquizofrénicos fallecidos y en animales inoculados con líquido cefalorraquídeo de pacientes esquizofrénicos (fig. 4). Estas partículas han sido encontradas en 3 de 4 fetos estudiados en el período de tiempo —segundo trimestre de embarazo— donde se plantea que la influencia de factores ambientales incide en las alteraciones morfológicas en las 2 estructuras derivadas del ectodermo afectadas en los pacientes esquizofrénicos: la piel y el sistema nervioso central. La presunta evidencia de una etiología viral requiere de la demostración del virus, del antígeno o del anticuerpo viral.

En trabajos anteriores hemos obtenido resultados que constituyen una evidencia directa con 2 de 3 de estos requerimientos: virus y antígeno. Hasta nuestro reciente reporte todas las evidencias que fundamentaban el concepto de interacción virus-célula en la hipótesis del neurodesarrollo de la esquizofrenia habían sido indirectas. Las partículas virales, a pesar de considerarse los virus entre los principales candidatos de agresores ambientales en el feto en esta teoría, nunca habían sido observadas directamente. Este trabajo es la primera evidencia directa que muestra la presencia de partículas virales o de su antígeno en el sistema nervioso central en fetos de madres esquizofrénicas en el período crítico del segundo trimestre de embarazo. Su importancia con relación al estudio del dermatoglifo en la esquizofrenia es que este ha sido analizado en esa enfermedad como un marcador de daño del cerebro en el período prenatal debido a la ontogénesis temprana de ambas estructuras y la susceptibilidad a los mismos factores ambientales que pueden afectar también el cerebro en desarrollo. Las crestas epidérmicas y el cerebro proceden del ectodermo, comparten un origen común y están expuestos a las mismas agresiones del medioambiente. La formación inicial del dermatoglifo tiene lugar a las 11 semanas, sin embargo el estado crítico de su diferenciación tiene lugar en los meses 3-4 del período fetal coincidiendo con la fase crítica del desarrollo del cerebro.2 Por lo tanto, el objetivo del estudio del dermatoglifo en la esquizofrenia se relaciona con el hecho de que durante su ontogenia ocurre una migración masiva de células neuronales en otro tejido derivado del ectodermo, el cerebro. A pesar de que en la formación del dermatoglifo influyen factores de tipo genético, en los estudios en la esquizofrenia realizados en gemelos idénticos se ha comprobado su discordancia aparte de esquizofrenia con relación al dermatoglifo en el gemelo afectado, lo que sugiere mecanismos no genéticos o mecanismos que comprenden una interacción entre el genotipo y el medioambiente, de modo que los factores ambientales pueden influir en la expresión de la labilidad genética. En los estudios en los que ambos gemelos estaban afectados por la enfermedad las anormalidades dermatoglíficas eran mayores en los pacientes con relación a los controles.24,25 La hipótesis viral de la esquizofrenia o debida a otros agentes infecciosos fue propuesta desde el siglo XIX y aún se acepta como una de la más comúnmente asociadas con la enfermedad.26 Puede explicar la fisiopatología y la etiología teniendo en cuenta las características biológicas de determinados virus para la producción de enfermedades de evolución crónica dado el carácter latente de algunos de estos virus como es el Herpes simplex hominis tipo 1, reactivado por situaciones de estrés y cambios hormonales, entre otros factores desencadenantes. La evolución en brotes y remisiones de la esquizofrenia puede ser explicada por este tipo de virus como sucede en el herpes labial, en este caso la migración del virus sería hacia estructuras del sistema límbico en lugar de su migración a la piel desde el ganglio trigémino. El neurotropismo hacia el lóbulo temporal y la selección de la neurona como la célula diana explicaría los a síntomas propios de la esquizofrenia y los resultados obtenidos en los estudios imagenológicos. La hipótesis viral es compatible con la teoría del neurodesarrollo; de hecho, aunque son posibles explicaciones alternativas, esta hipótesis es la más atractiva por todas las consideraciones ya mencionadas.27,28 De todas estas ellas se desprende la necesidad de abundar en los estudios prenatales en la enfermedad y con técnicas de alto poder de resolución a nivel celular, entre las que se encuentra la microscopia electrónica. Una investigación de las células del líquido amniótico nos permitiría observar posibles alteraciones de estas células por factores ambientales entre los que deben considerarse los virus, dados todos los elementos aportados por los estudios que apoyan la hipótesis viral de la enfermedad entre los que se encuentran nuestras observaciones de partículas virales en el cerebro de fetos en el segundo trimestre de embarazo de madres esquizofrénicas. La aplicación práctica de medidas como la interrupción del embarazo o un tratamiento antiviral temprano, derivadas del estudio de las células del líquido amniótico, puede considerarse entre las medidas de carácter preventivo antes de que aparezca la enfermedad en la descendencia de mujeres con riesgo de tener una descendencia con esquizofrenia.

Fig. 4.

Reconocimientos

Esta investigación fue financiada en parte por la Cátedra de Química Inorgánica de la Universidad de Málaga a través del Prof. Sebastián Bruque Gámez, Catedrático de esta Facultad y responsable del Grupo de Investigación FQM 113 de la Junta de Andalucía, España. Se realizó en colaboración con los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación y el Laboratorio de Microscopia Electrónica de dicha Universidad con la ayuda técnica del Lic. Gregorio Martín Caballero y el Ing. Adolfo Martínez Orellano.

Nuestro agradecimiento al Sr. Manuel García Morales, de Comisiones Obreras de Málaga, al Laboratorio de Microscopia Electrónica del Hospital “Carlos Haya”, Departamento de Anatomía Patológica, especialmente a la ayuda técnica de la Lic. Lourdes Zurita Jiménez, a los laboratorios de Microscopia Electrónica del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Cuba y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

Agradecemos la colaboración del Departamento de Enfermería del Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Nuestro agradecimiento al apoyo moral y material de la Asociación Hispano-Cubana de Málaga.

DERMATOGLYPHIC STUDY OF 530 SCHIZOPHRENIC PATIENTS OF THE PSYCHIATRIC HOSPITAL OF HAVANA

SUMMARY

Dermatogly phic alterations in schizophrenia especially in the number of ridges in a-b interdigital space have been described. This research was aimed to determine if these anomalies are present in a schizophrenic Cuban population (n=530) related to heal thy controls (n=530) with similar ethnic and socio demographic characteristics .In his sence, blind determination of line counts in the a-b space of the right hand were carried out and a computerized analysis program of images obtained by scanner was also applied. The obtained results, giving a smaller number of ridges in the a-b space of the right hand coincide with those reported in previous studies at other latitudes and populations with ethnic and socio demographic characteristics different from ours. Thus, a common origin of the illness is suggested, independtly of the influence of these factor. The results are analyzed through the neuro developmental theory making emphasis on the environmental factors, especially viruses. These elements were given to literature in this sense, as well as taking in to account findings from our previous studies on adult schizophrenic patients, foetuses of schizophrenic mothers and animals, experimentally inoculated with cerebrospinal fluid. The possibility of a study on amniotic fluid cells is suggested , using electro-microscopic techniques in women  at a risk of having a schizophrenia off spring  in order to apply preventive  measures , pregnancy  interruptions or early  antiviral treatment of a viral infections present in early neurodevelopment al  stages in amniotic  fluid cells .  

Key words: schizophrenia, dermatoglyphics, ridge count, a-b space, virus, electron microscopy.

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1 Especialista de 2do Grado. Neurólogo. Hospital Psiquiátrico de la Habana, Cuba

2 Hospital Psiquiátrico de La Habana, Cuba

3 Hospital Psiquiátrico de La Habana, Cuba

4 Hospital Psiquiátrico de La Habana, Cuba

5 Hospital Psiquiátrico de La Habana, Cuba

6 Departamento de Cito-Genética, Hospital “William Soler”, Habana, Cuba

7 Departamento de Cito-Genética, Hospital “William Soler”, Habana, Cuba

8 Laboratorio de Microscopía Electrónica, Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, Habana, Cuba

9 Laboratorio de Microscopía Electrónica, Departamento de Anatomía Patológica, Instituto de Nefrología, Habana, Cuba

10 Laboratorio de Microscopía Electrónica, Departamento de Anatomía Patológica, Instituto de Nefrología, Habana, Cuba

11 Dirección Provincial, Prov. Habana, Min. Agricultura, Cuba.

12 Delegación de Salud de Málaga, España

13 Servicios Centrales de Investigación, Laboratorio de Microscopía Electrónica, Campus de Teatinos, Universidad de Málaga, España

14 Servicios Centrales de Investigación, Laboratorio de Microscopía Electrónica, Campus de Teatinos, Universidad de Málaga, España

15 Departamento de Anatomía Patológica, Laboratorio de Microscopía Electrónica,  Hospital Carlos Haya, Málaga, España

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