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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2009, 6(1)

UTILIZACIÓN DE ANTIPSICÓTICOS EN EL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE LA HABANA DURANTE LOS AÑOS 2006 Y 2007

Orestes Santos Morales,1 Yanet Pérez Rodríguez 2 y Michel Bourin 3

RESUMEN

Introducción: El descubrimiento de los antipsicóticos constituyó un paso importante en el tratamiento de los trastornos mentales. Debido a los efectos neurológicos adversos asociados a su uso inicialmente se les denominó neurolépticos. Posteriormente surgieron otros antipsicóticos (atípicos), con menor frecuencia de aparición de estos efectos pero con un mayor costo. El objetivo de nuestro trabajo es identificar cuál de los dos grupos es el más utilizado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana. Métodos: Se realizó un estudio observacional y retrospectivo de todas las órdenes de salida de antipsicóticos de la farmacia hospitalaria durante el período estudiado. Resultados: El grupo de antipsicóticos más utilizado fue el de los clásicos (99,41 %). En el último año estudiado se observó un discreto incremento en el uso de los atípicos con respecto al año anterior (0,84 % vs. 0,37 %). Conclusiones: Los antipsicóticos clásicos son el principal grupo de antipsicóticos utilizados en el Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Palabras clave: Antipsicóticos, clásicos

INTRODUCCIÓN

Desde sus orígenes el hombre intentó curar las alteraciones mentales mediante el uso de diferentes sustancias. En la India hace miles de años se utilizaba una planta llamada Sarpaghandapara para el tratamiento de la locura, y en la antigua Grecia se utilizaba el eleboro blanco con el mismo fin, por solo mencionar algunos ejemplos.1,2

Sin embargo, a mediados de los años 50 del siglo XX el uso de medicamentos para el tratamiento de los trastornos mentales adquiere un carácter científico con el descubrimiento de los antipsicóticos clásicos.

La introducción de estos medicamentos fue un paso importante en el tratamiento de los trastornos mentales pues permitió el control de los síntomas más molestos, y facilitó la disminución del número de pacientes ingresados y la aplicación de otras herramientas terapéuticas como la psicoterapia.3

Lamentablemente su uso se vio asociado con la aparición de efectos adversos neurológicos que afectaban la motilidad del paciente, también conocidos como síndromes extrapiramidales (SEP), por lo que se les denominó neurolépticos.3

Estos efectos adversos resultaban muy molestos para los pacientes, lo que provocaba la disminución de la adherencia de estos al tratamiento y favorecía el aumento de las recaídas.

Ante este fenómeno se hizo necesario introducir fármacos como los antiparkinsonianos que producían mejoría de estos síntomas, pero que aumentaban el costo del tratamiento y aumentaban el riesgo de producir nuevos efectos adversos para el paciente.4

La clozapina fue el primer antipsicótico introducido en la clínica que se caracterizaba por su baja frecuencia de producción de efectos neurológicos adversos, por lo que se le consideró un antipsicótico atípico. Lamentablemente su uso disminuyó considerablemente al verse asociado con la aparición de agranulocitosis, un efecto adverso muy poco frecuente pero potencialmente letal.3,5-7

Posteriormente se incorporaron otros antipsicóticos atípicos como la quetiapina, risperidona y olanzapina que tenían una menor frecuencia de producción de SEP y además no producían la agranulocitosis que se había observado con la clozapina.3

Otra ventaja observada con estos fármacos era su mayor eficacia sobre los síntomas negativos de los pacientes, un elemento de gran importancia para la recuperación funcional de estos, por lo que se convirtieron en los fármacos de elección en aquellos casos de alto riesgo de SEP o que no respondían al tratamiento con antipsicóticos clásicos.8,9

Más recientemente se ha observado la utilidad de los antipsicóticos atípicos en el tratamiento del trastorno bipolar, fundamentalmente en la fase aguda, aunque algunos estudios también señalan su utilidad a largo plazo.10,11

Todos estos factores han provocado que los antipsicóticos atípicos sean considerados por muchos autores como fármacos de primera elección para el tratamiento de las psicosis, sin embargo, en la práctica su uso se ha visto limitado por su alto costo, sobre todo en países subdesarrollados.12-14

Por otra parte en los últimos años se han publicado varios artículos que demuestran la relación entre el uso de antipsicóticos atípicos y la aparición de alteraciones metabólicas como aumento de peso y modificaciones de los niveles de glucosa y lípidos en sangre, los cuales han señalado la importancia de estar alertas ante la aparición de estos efectos adversos.15

En el presente trabajo nos proponemos identificar cuál de los dos grupos de antipsicóticos es el más utilizado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, así como los fármacos más empleados en cada grupo. Finalmente compararemos el consumo de antipsicóticos atípicos en los dos últimos años.

MÉTODOS

Se realizó un estudio observacional, retrospectivo, de consumo de medicamentos. Los datos fueron obtenidos de la farmacia del hospital y abarcaron todas las órdenes de antipsicóticos durante los años 2006 y 2007.

Se consideraron antipsicóticos atípicos aquellos que cumplían con los criterios aceptados internacionalmente: baja frecuencia de producción de SEP, mayor eficacia en los síntomas negativos y mecanismo de acción basado fundamentalmente en el antagonismo 5HT2/DA2.

Se calculó la frecuencia de utilización de cada grupo de antipsicóticos y de cada antipsicótico en particular durante el período estudiado (2006-2007) en términos de porcentaje. En el caso de los atípicos se comparó su frecuencia de utilización durante los años 2006 y 2007 respectivamente.

RESULTADOS

Durante los años 2006 y 2007 el grupo de APs más utilizado fue el de los clásicos (99,41 %) mientras que los atípicos solo constituyeron el 0,59 %. (figura 1).

Figura 1. Consumo de APs en el HPH por grupos. 2006-2007.

 

Dentro de los antipsicóticos clásicos el más utilizado fue el haloperidol (58,33 %), seguido por la levopromacina (16,99 %) y la tioridacina (11,51 %). (figura 2).

Figura 2. Consumo de antipsicóticos clásicos en el HPH (2006-2007).

El antipsicótico atípico más utilizado fue la olanzapina (45,45 %), seguido por la quetiapina y la clozapina. (figura 3).

Figura. 3. Consumo de APs atípicos. HPH. 2006-2007.

 

Durante el año 2007 se observó un mayor consumo de APs atípicos que durante el año 2006 (0,84 % vs. 0,37 %) (figura 4). 

Figura 4. Comparación del consumo de APs atípicos (2006 vs. 2007).

 

DISCUSIÓN

El predominio de los antipsicóticos clásicos contrasta con las recomendaciones que aparecen en las guías de tratamiento de los diferentes trastornos psicóticos a nivel internacional. Sin embargo debemos tener en cuenta que estas guías son confeccionadas teniendo en cuenta la mayor eficacia de los antipsicóticos atípicos, subestimando la limitación que el alto costo de estos fármacos significa para la accesibilidad de estos fármacos.12-14

Por ejemplo, un estudio realizado recientemente en México concluyó que los psiquiatras mexicanos utilizarían mucho más los antipsicóticos atípicos si su costo fuera más bajo.16

Incluso en algunos países desarrollados se observa que a pesar de las ventajas de los antipsicóticos atípicos estos no han podido sustituir completamente a los clásicos, utilizándose en ocasiones combinaciones de ambos grupos.10, 17-19

En el caso de nuestro país, el alto costo de estos medicamentos ha conllevado el establecimiento de mecanismos regulatorios tendientes a un mayor control de su prescripción en aras de un uso más racional de los mismos.

Además del factor costo analizado anteriormente, debemos tener en cuenta que las guías de tratamiento no necesariamente se corresponden con la práctica médica habitual, entre otros factores por la resistencia de los prescriptores a introducir modificaciones en sus hábitos de prescripción adquiridos previamente.

Otro aspecto a considerar en este análisis es la efectividad de los antipsicóticos clásicos, la cual ha sido demostrada durante más de 50 años de práctica médica. Este factor, unido a la posibilidad de disminuir la frecuencia e intensidad de los síndromes extrapiramidales mediante un adecuado manejo del riesgo asociado a su uso justifica el amplio uso de los antipsicóticos clásicos en nuestro medio.11,14,20

En este análisis no podemos ignorar el hecho de que nuestros profesionales no están expuestos a la acciones de promoción del uso de estos fármacos que con fines de obtención de ganancias son frecuentes en otros medios.

Con respecto al mayor uso de haloperidol pensamos esta asociado con su efectividad, su bajo costo, sus múltiples vías de administración y diferentes formas de presentación que facilitan el uso de bajas dosis que garantizan el efecto antipsicótico y disminuyen el riesgo de SEP.2

Estos datos coinciden con lo reportado en un estudio realizado recientemente en México donde se observó que los prescriptores consideraban al haloperidol como la droga de elección en el tratamiento del primer episodio psicotico y de los síntomas positivos de la esquizofrenia.8

Entre los antipsicóticos atípicos el más utilizado fue la olanzapina, seguida por la quetiapina. Estudios posteriores deben determinar la causa de este predominio, que entre otros factores pudiera estar relacionado con la estabilidad en el suministro de los diferentes antipsicóticos.

En sentido general no existen grandes diferencias entre ambos fármacos, aunque si se ha señalado que en el perfil de efectos adversos existen algunas particularidades, observándose una mayor frecuencia de SEP con la quetiapina, sobre todo a dosis más altas, mientras que con la olanzapina se ve una mayor asociación con la aparición de trastornos endocrinometabólicos como aumento de peso y modificación de los niveles de lípidos y glucosa en sangre.15,21

En nuestro hospital, como se ha podido observar en este estudio, se aprecia, aunque de manera muy discreta, un ligero aumento en la prescripción de los antipsicóticos atípicos, lo cual coincide con la tendencia ascendente observada en el consumo de los antipsicóticos atípicos a partir de la década de los 90 y que se ha mantenido hasta nuestros días en Europa, América del Norte y algunos países de Asia.22,23

 La superior eficacia de estos fármacos en el manejo de los síntomas negativos de la esquizofrenia (que tanta importancia tienen para una mejor calidad de vida) y en el manejo  de pacientes resistentes a otros tratamientos o con intolerancia a los SEP producidos por los antipsicóticos clásicos, les garantizan un lugar importante en el arsenal farmacológico.5

Esta utilidad de los antipsicóticos atípicos ha sido reconocida con la incorporación de la quetiapina en el Formulario Básico de Medicamentos de nuestro país desde el año 2006.24

Las ventajas señaladas no deben hacernos subestimar los efectos adversos descritos anteriormente, en particular los trastornos endocrino metabólicos, a los que debemos dedicar especial atención, pues constituyen factores de riesgo para enfermedades como la cardiopatía isquémica, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, las cuales se encuentran entre las principales causas de muerte en nuestro país en los últimos años.15,25

Desde el punto de vista práctico, este trabajo nos señala la importancia del uso de los APs clásicos en nuestro hospital, así como de una adecuada prevención y manejo de los SEP asociados a su prescripción.

Del mismo modo se debe tener en cuenta la necesidad de una correcta identificación de aquellos casos que requieren el uso de antipsicóticos atípicos, teniendo en cuenta su eficacia pero también los efectos adversos y el alto costo asociado a su uso, en este sentido acciones de divulgación pudieran ser provechosas.

Los antipsicóticos clásicos son el principal grupo de antipsicóticos utilizados en el Hospital Psiquiátrico de La Habana.

USE OF ANTIPSYCHOTICS AT THE PSYCHIATRIC HOSPITAL OF HAVANA DURING 2006-2007.

ABSTRACT

Introduction: The discovery of antipsychotics was an important contribution to the treatment of mental disorders. They were previously named neuroleptics due to the neurological adverse reactions associated to their use. Afterwards, other (atypical) antipsychotics with less frequency of neurological adverse reactions appeared; but with a higher cost.

The aim of this work is to identify which of the two groups is more used at the Psychiatric Hospital of Havana.

Method and Material: An observational – retrospective studied was developed about all antipsychotic orders from the drugstore to the wards of the hospital during 2006- 2007.

Results: The classical group of antipsychotics was the most used (99.41%). A little increased in the use of atypical antipsychotic was observed in 2007 compared with the previous year(0.84% vs 0.37%).

Conclussions: Classical antipsychotics are the main group of antipsychotics used in the Havana Psychiatric Hospital

Key words: Antipsychotics, classical antipsychotics, atypicals.

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  24. Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología. MINSAP. Formulario Nacional de Medicamentos. La Habana: Ed. Ciencias Medicas;2006.

  25. Dirección Nacional de Estadísticas. MINSAP. Anuario Estadístico de Salud, República de Cuba, 2007.

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1 Doctor en Medicina. Especialista de I Grado en Farmacología. MCs. en Psiquiatría Social. Hospital Psiquiátrico de la Habana. Cuba.

2 Técnico. Medio en Química Analítica. Hospital Psiquiátrico de la Habana, Cuba.

3 Doctor en Medicina. Farmacólogo. Universidad Nantes, Francia.

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