Sumario, Siguiente

Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2013, 10(1)

 

Relación de la Escala de Psicopatía de Hare con escalas que evalúan rasgos de la personalidad / Psychopathy checklist-revised and intruments to evaluate personality traits relationship

Dra. Piedad M. Medina Álvarez,I Dr. C. Mitchell Valdés-Sosa,II Dr. C. Alfredo Álvarez Amador,II Dr. C. Lídice Galán García,II Dr. Susana Bergara AlmeidaIII y Dr. Orlando Couso Acosta.IV

I Especialista de II Grado en Psiquiatría. Colaboradora de Centro de Neurociencias de Cuba.
II Centro de Neurociencias de Cuba.
III Instituto de Medicina Legal. La Habana, Cuba.
IV Instituto de Medicina Militar. La Habana, Cuba.

RESUMEN

Introducción: la Escala de Psicopatía Revisada o Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R) es el instrumento más utilizado para evaluar la psicopatía. Diferentes estudios han publicado la relación entre el PCL-R e instrumentos autoaplicados que evalúan rasgos de personalidad.
Objetivo: los objetivos de este estudio se basaron en identificar si el PCL-R y sus modelos de dos factores y el de cuatro facetas pueden estar relacionados con estos instrumentos que evalúan rasgos de personalidad afines a la psicopatía.
Métodos: se realizó un estudio descriptivo durante los años 2004 y 2005 en una muestra compuesta por 124 sujetos sancionados por delitos violentos. El coeficiente de correlación de Pearson fue el modelo estadístico utilizado para examinar la relación entre el PCL-R, sus modelos de dos factores y cuatro facetas y los instrumentos autoaplicados.
Resultados: se encontró una alta correlación entre el total del PCL-R y rasgos como agresividad, impulsividad, búsqueda de sensaciones y autoestima. En relación a los modelos de dos y cuatro facetas, la faceta Estilo de vida fue la más correlacionada mientras que la Búsqueda de emociones y Búsqueda de excitación fueron las escalas menos correlacionadas.
Conclusiones: este estudio confirma que el PCL-R puede ser validado con escalas externas y su importancia clínica está dada en que, en la muestra cubana, los factores y facetas que la componen tienen rasgos que la caracterizan.

Palabras clave: Escala de Psicopatía (PCL-R), psicopatía, rasgos de personalidad.

ABSTRACT

Introduction: the psychopathy checklist- revised (pcl-r) is the “gold standart” instrument to evaluate the psychopathy. Several studies have been investigating the relationship between personality traits measured with standardized instruments and psychopathy.
Objective: the objectives of this study was based on identifying if the pcl-r and its models of two factors and four facets can be related to instruments that evaluate personality traits related to the psychopathy.
Methods: the sample was compound by 124 male inmates sanctioned for committing violent crimes. Pearson correlation was applied to examine the association between the pcl-r and all the self-report instruments used in this study.
Results: the results provide further evidence of the relative independence of the factors: behavioral lifestyle facet was the most correlated and thrill and adventure seeking and experience seeking from the sensation-seeking scale were the less correlated.
Conclusions: this research confirms that the pcl-r two factors model and four-facet model can be validated with external scales and their clinical relevance will be based on the fact, that each factor or facet has distinguishing characteristic traits.

Key words: PCL-R, psychopathy, personality traits, self-applied instruments

INTRODUCCIÓN

La importancia clínica y forense de la Psicopatía ha quedado bien establecida en múltiples investigaciones,1-3 Millon y cols.4 señalaban que “la psicopatía fue el primer trastorno de personalidad reconocido en la psiquiatría”. No obstante, el término ha sufrido un largo y polémico recorrido para su inclusión en las diferentes clasificaciones del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Tan distante como 1932, el precursor de los DSM, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), publica un compendio de enfermedades psiquiátricas en el cual se utiliza el término de Personalidades psicopáticas.5 En la primera edición del DSM en 1952,6 aparece como Personalidades Sociopáticas, subcategoría de Reacción Antisocial. En 1968, se publica el DSM II7 y aunque aparece como Trastorno de personalidad de tipo antisocial se describe a un individuo básicamente asocial, desleal a todos los que le rodean, groseramente egoísta, frío, impulsivo, sin sentimiento de culpa, capaz de herir y dañar a otros. En esta edición y aún en 1980, con la estructuración del DSM III,8 el término psicopatía mantiene un status propio con las características anteriormente señaladas pero, en 1987 se publica la versión revisada9 donde la descripción de esta entidad se pierde en una clasificación donde se acentúan los rasgos antisociales obviándose los rasgos de personalidad que tanto caracterizan al psicópata. El término es sustituido por el de Trastorno de personalidad antisocial. Esta clasificación se mantiene hasta la más reciente edición del DSM-IV10 y el DSM-IV-TR.11
El instrumento “Gold standard” para evaluar la Psicopatía es el Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R)12 o Escala de Psicopatía Revisada de Hare. Es capaz de distinguir la conducta psicopática de un individuo, ser predictiva y a su vez mostrar la presencia en él de trastornos a nivel de las relaciones interpersonales, afectividad, estilo de vida inadecuado y la conducta. Las propiedades psicométricas del PCL-R han sido reportadas en diferentes estudios de poblaciones carcelarias, tanto de América como en Europa,13-17 con amplia aceptación y validación en disímiles culturas y razas. Desde 1991 hasta la actualidad, este constructo ha sufrido diferentes cambios estructurales en los factores que la componen. Inicialmente se plantearon dos factores: F1, (Interpersonal-Afectivo) y F2 que evaluaba la Conducta antisocial. En el año 2001, bajo un estudio de análisis confirmatorio, Cooke y Michie 14 este instrumento fue dividido en F1 (Interpersonal), F2 (Afectivo) y F3 (Conducta Antisocial). En el año 2003, Hare 1 vuelve a replantear el estudio de la escala y la divide en cuatro facetas: F1 (Interpersonal), F2 (Afectivo), F3 (Estilo de vida inadecuado) y F4 (Conducta antisocial). Estructura que se mantiene hasta la actualidad.
Diferentes estudios han demostrado significativas correlaciones entre el PCL-R, sus factores y facetas y diferentes rasgos de personalidad. Hick y Patrick18 demostraron correlación negativa entre el factor Interpersonal-Afectivo y emociones negativas mientras que el factor Antisocial exhibía correlaciones positivas. Snowden y Gray,19 en un estudio donde aplicaron el modelo de cuatro facetas encontraron que la faceta Interpersonal estaba asociada a la baja evitación del daño, la faceta Afectiva a poco interés a las recompensas, mientras que tanto la faceta Estilo de vida inadecuado como la faceta Conducta antisocial se relacionaron con la búsqueda de emociones nuevas y bajo interés en lo que le rodea.
Este estudio se propone identificar si diferentes rasgos de personalidad pueden estar selectivamente asociados al PCL-R y sus modelos factoriales de dos factores y cuatro facetas.

Objetivos:

MATERIALES Y MÉTODOS

Se realizó un estudio de tipo descriptivo durante los años 2004 y 2005 en una población compuesta por presos violentos de una prisión ubicada en la Ciudad de La Habana. Este estudio fue realizado por un equipo multidisciplinario compuesto por psiquiatras, psicólogos, neurofisiólogos, trabajadores sociales y reeducadores de la prisión. Fueron seleccionados y entrenados para evaluar la Escala de Hare, seis especialistas en Psiquiatría. La muestra estuvo compuesta por un total de 124 sujetos, sancionados a privación de libertad por asesinatos y homicidios. Se comenzó la investigación con 131 sujetos previa revisión de los expedientes penales. Durante la misma, 7 de ellos se negaron a continuarla. Las edades estaban comprendidas entre 18 y 62 años (media 31,1 años,DE= 9,09). El tiempo en prisión de los reos debía de ser menos de dos años y no podían tener antecedentes psiquiátricos del Eje I (basados en los criterios del DSM-IV-TR), ni ser portadores de Retraso Mental en alguna de sus clasificaciones. La escolaridad se distribuyó de la siguiente forma: nivel primario 18 (14,6 %) sujetos; secundario: 70 (56,5 %); Pre Universitario: 29 (23,3 %) y Técnico Medio: 7 (5,6 %) sujetos. En cuanto al estado civil de la población estudiada, 74 (59,7 %) eran solteros, 34 (27,4 %) casados y 16 (12,9 %) se encontraban viviendo en concubinato con sus parejas.
La población estudiada en cuanto a su composición étnica estuvo constituida por 48 (38,7 %) sujetos afroamericanos, 42 (33,9 %) mestizos y 34 (27,4 %) caucásicos. Basados en los expedientes de los reos, se pudo clasificar a los sujetos acorde a sus antecedentes delictivos en reincidentes y sin antecedentes. De los 124 sujetos estudiados, 38 (30,6 %) ya habían estado en prisión y 86 (69,4 %) no tenían antecedentes penales.
Para iniciar la investigación se les explicó a los sujetos a evaluar, que el objeto de estudio iba a estar dado en identificar las bases biológicas de la violencia y que los interesados en participar en el mismo tenían la opción de abandonarlo cuando lo deseasen. También se planteó que los resultados de la investigación, no influirían en sus condenas, ni apelaciones.
Esta investigación fue dirigida y aprobada por el Comité de Ética del Centro de Neurociencias de Cuba y del Ministerio de Salud Pública.

Instrumentos

La evaluación neuropsiquiátrica consistió en una entrevista estructurada con datos generales, y la aplicación de un grupo de instrumentos utilizados para evaluar diferentes rasgos de personalidad. Estos fueron los siguientes:

  1. Cuestionario para la Evaluación Clínica en Neuropsiquiatría (SCAN, versión 2.1)20 cuestionario de psicopatología elaborado por la Organización Mundial de la Salud. Se utiliza como herramienta para la evaluación clínica de enfermedades mentales en adultos basados en los criterios del DMS-IV y CIE-10.

  2. Escala de Psicopatía (R) de Robert Hare (PCL-R).1,12 Es un instrumento basado en una entrevista al sujeto e información del expediente del mismo. La escala está compuesta por 20 ítems para la evaluación de la psicopatía en la población carcelaria. Cada ítem tiene una calificación de 0 a 2 puntos (0=no aplica; 1=aplica en ciertas circunstancias y 2= sí aplica). El valor total de la escala es de 40 puntos y el punto de corte para la psicopatía es de 30. La metodología para la evaluación del instrumento indica que debe revisarse el expediente carcelario de cada sujeto. A este expediente se añadieron las evaluaciones realizadas por los especialistas del grupo multidisciplinario previo a la evaluación final del PCL-R. Esto permitió que el psiquiatra tuviese una información objetiva e integral de cada individuo evaluado.

  3. Escala de Agresividad de Buss y Perry (The Aggression Questionnaire).22 Este instrumento evalúa cuatro formas de la conducta agresiva: agresividad física, agresividad verbal, ira y hostilidad, y brinda cinco posibles respuestas que se califican de 1 a 5 puntos y que oscilan desde “no me caracteriza” hasta “me caracteriza totalmente”. La escala se califica de forma inversa, es decir, mientras más alta sea la puntuación del individuo, menos agresivo será. El punto de corte es 77 puntos.

  4. Escala del Control de los Impulsos Ramón y Cajal (ECIR y C).23 Es un instrumento autoevaluado que se califica la conducta impulsiva en un rango de 1 a 4 puntos. La puntuación se estructura de la siguiente forma: “siempre” 3 puntos, “a veces” 2 puntos; “casi nunca” 1 punto y “nunca” 0 puntos.  La puntuación total oscila entre 0 y 60 puntos.

  5. Escala de Autoestima de Rosenberg (The Self-esteem Scale).24 Este instrumento autoevaluado consta con 10 ítems que exploran la autoaceptación que tiene el sujeto a evaluar. Esto permite determinar si los problemas con la autoestima pueden influir en su conducta y en el delito que le lleva a prisión. La calificación va a estar estructurada de 1 a 3 puntos donde 1 punto refiere “total desacuerdo”, 2 puntos “parcialmente de acuerdo” y 3 puntos “totalmente de acuerdo”. La puntuación oscila entre 10 y 30 puntos.

  6. Escala de Búsqueda de Sensaciones de Zuckerman y cols (The Sensation-seeking Scale) (SSS-Form V).25 Es un cuestionario autoevaluado que cuenta con 40 ítems y dos posibles respuestas: afirmativa o negativa. Este instrumento se subdivide en cuatro subescalas que evalúan diferentes formas de la búsqueda de sensaciones: Búsqueda de Emociones (BEM), Búsqueda de excitación (BEX), Desinhibición (DES) y Susceptibilidad al aburrimiento (SAB). La escala tiene una puntuación de 0-40 puntos.

Análisis Estadístico

Los resultados de las escalas aplicadas se recogieron en una base de datos creada para el estudio utilizando la hoja de cálculo Microsoft Excel. El procesamiento estadístico de los mismos se llevó a cabo con la versión 8 del paquete estadístico STATISTIC. Los datos fueron analizados utilizando estadística descriptiva. Para evaluar la consistencia interna de las escalas estudiadas; los puntajes totales de las escalas y subescalas, se correlacionaron con el valor total del PCL-R, sus factores y facetas a través del coeficiente de correlación de Pearson. El nivel de significación utilizado fue de alpha de 0.01, que correspondería a un punto de corte de 0,231 para el coeficiente de Pearson.

RESULTADOS

El primer paso en este estudio fue explorar la confiabilidad de la Escala de Psicopatía en la muestra estudiada relacionando los modelos de dos factores y el de cuatro facetas con el valor total del PCL-R. Para ello se aplicó el Coeficiente de correlación de Pearson, obteniéndose una correlación significativa entre todos los factores (p<0.01) (Tabla 1)


Tabla 1. Correlación entre los diferentes modelos factoriales y el valor total del PCL-R


Variable

F1
(1991)

F2
(1991)

Inter-personal

Afectivo

Estilo
de vida

Antisocial

PCL-R

,907*
p<0.01

,918*
p<0.01

,740*
p<0.01

,908*
p<0.01

,925*
p<0.01

,845*
p<0.01

*p<0.01. F1 (1991) Interpersonal-Afectivo; F2 (1991) Conducta antisocial;

Relación entre el PCL-R y el valor total de los instrumentos autoaplicados.

Para evaluar los diferentes rasgos de personalidad valorados en las escalas autoaplicadas se decide relacionar el valor total del PCL-R con los valores totales de los instrumentos estudiados (Escalas de Agresividad, Control d impulsos, Búsqueda de Sensaciones y Autoestima). La Figura 1 muestra la significativa correlación obtenida entre el valor total de la escala que evalúa la agresividad y el valor total del PCL-R (-,475; p<0.01). Dado que la Escala de Agresividad es un instrumento de calificación inversa (menor puntuación obtenida, mayor agresividad) y los valores obtenidos en su mayoría estuvieron por debajo del punto de corte, los sujetos estudiados mostraron un nivel de agresividad alto, por ello, al establecer la correlación con el PCL-R se observó que los sujetos que obtuvieron mayor puntaje en la escala de Hare son mucho más agresivos que los que obtuvieron menor puntuación (Figura 1).


Figura 1. Correlación entre la escala de Agresividad de Buss y Perry y el IMG 20
Por su parte, la Figura 2 muestra una significativa correlación positiva entre la escala de Control de impulsos con el total del PCL-R (,406; p<0.01). Al igual que en la Escala de agresividad, mientras mayor puntuación se obtuvo en el PCL-R, mayor impulsividad. (Figura 2).


Figura 2. Correlación entre el PCL-R total y la Escala de Control de Impulsos.
IMG 21
La Escala de Búsqueda Sensaciones también mostró resultados significativos (,310; p<0.01) al igual que la escala de Autoestima, la cual exhibió una alta relación con la escala de Hare (,383; p<0.01). Lo que demuestra que los instrumentos aplicados para evaluar rasgos de personalidad son capaces de caracterizar la muestra.

Correlación entre los modelos de dos factores y el de cuatro facetas del PCL-R y las subescalas de los instrumentos que evalúan rasgos de personalidad.

Como segundo paso y ya conociendo la relación entre los valores totales de los instrumentos aplicados en el estudio y el total del PCL-R, se decidió correlacionar las subescalas que componen estos instrumentos y los modelos de dos factores y el de cuatro facetas planteados para el PCL-R, para identificar de forma particularizada la relación existe entre ellos. La Tabla 2 muestra que el Factor 1 (Interpersonal-Afectivo) mostró correlaciones significativas (p<0.05); (Si p<0.05 el punto de corte sería ,177) con la Ira, y la Desinhibición, mientras que con la Agresividad física y verbal, Hostilidad, Susceptibilidad al aburrimiento, Control de impulsos y Autoestima la correlación fue muy significativa (p<0.01). El Factor 2 (Antisocial) obtuvo correlaciones muy significativas con la mayoría de las subescalas (p<0.01) excepto la Búsqueda de emociones. La Faceta 1 (Interpersonal) solo mostró correlaciones significativas con la Agresividad física y la Susceptibilidad al aburrimiento (p<0.01); la Faceta 2 (Afectiva) alcanzó altas correlaciones con prácticamente todas las subescalas, excepto Búsqueda de emociones y de excitación. Por su parte, la Faceta 3 (Estilo de vida inadecuado) fue la más representativa, pues mostró correlaciones significativas con todas las subescalas, siendo muy significativas (p<0.01) con todas las subescalas de la Escala de Agresividad, la Desinhibición, Susceptibilidad al aburrimiento, Control de impulsos y Autoestima, mientras que, la Faceta Antisocial, también mostró altas correlaciones (p<0.01) con todas las subescalas, excepto la Búsqueda de emociones. (Tabla 2)


Tabla 2. Correlaciones entre los modelos de dos factores y el de cuatro facetas y las subescalas que evalúan rasgos de personalidad


Variable

Factor 1

Factor 2

Inter-personal

Afectivo

Estilo de vida

Antisocial

Agresividad  física

-,327**

-,523**

-,207*

-,374**

-,463**

-,451**

Agresividad
verbal

-,295**

-,469**

-,165

-,370**

-,454**

-,407**

Ira

-,198*

-,411**

-,079

-,272**

-,379**

-,332**

Hostilidad

-,273**

-,445**

-,089

-,402**

-,388**

-,434**

Búsqueda de. Emociones

,005

,121

-,001

,034

,182*

,091

Búsqueda de Excitación

,106

,240**

,084

,114

,251**

,228*

Desinhibición

,191*

,339**

,107

,233**

,341**

,300**

Susceptibilidad al aburrimiento

,272**

,390**

,242**

,250**

,360**

,298**

Control de impulsos

,251**

,485**

,134

,306**

,417**

,436**

Autoestima

,235**

,453**

,130

,316**

,393**

,445**

*p<0.05     **p<0.01
F1: Interpersonal-Afectivo; F2: Antisocial
Como se explicó con anterioridad, el Cuestionario de Agresividad tiene una calificación inversa y la relación de sus subescalas con los modelos de dos factores y cuatro facetas también mostraron correlaciones negativas al igual que con el valor total del PCL-R.

DISCUSIÓN

En este estudio se muestra que el PCL-R es un instrumento con una alta confiabilidad para la población carcelaria cubana, básicamente aquella vinculada a los delitos violentos. Además, tanto el PCL-R como los modelos de dos factores y el de cuatro facetas presentan patrones de correlación con las subescalas que evalúan rasgos de personalidad y en el caso del PCL-R, con los valores totales de estas escalas. La escala de Agresividad fue muy representativa en todos los modelos factoriales del PCL-R utilizados en este estudio. Diferentes estudios plantean que la criminalidad está altamente correlacionada con la conducta agresiva, que puede ser reactiva, instrumental o ambas.1,26-28 En investigaciones realizadas que evalúen la agresividad y sus rasgos afines, Jackson, Neumann & Vitacco29 utilizaron la Novaco Anger scale30 que evalúa la ira, obteniendo correlaciones significativas con la faceta Antisocial siendo congruente con nuestro estudio.
La impulsividad es un rasgo clave en una amplia gama de alteraciones psicopatológicas31 y está presente en uno de los ítems que componen el PCL-R, pues ambos, la escala utilizada para medir impulsividad y el PCL-R son constructos multifacéticos. Referente a las correlaciones obtenidas por la impulsividad en el presente estudio, Snowden y Gray 32 examinaron este rasgo con el Barrett Impulsivity: BIS-1133 tanto en el modelo de 2 Factores y el de Cuatro Facetas del PCL-R y obtuvieron que el Factor 2, como las Facetas 3 y 4 mostraron altos niveles de impulsividad en cuanto a las subescalas de Actúa sin pensar, Ausencia de planificación, mientras que el Factor 1 obtuvo correlación inversa con la impulsividad. El presente estudio difiere con el de Snowden y Gray pues sí se obtuvieron correlaciones en los dos factores y tres de las cuatro facetas. Por otra parte, Jackson, Neumann y Vitacco29 aplicaron la Escala de impulsividad de Barratt (Barratt Impulsivity scale, BIS-11)34 en el modelo de cuatro facetas y obtuvieron correlaciones significativas con todas ellas, siendo muy significativas con las facetas Estilo de vida y Antisocial. La escala de Búsqueda de Sensaciones también fue representativa, no así sus subescalas. Se plantea que la búsqueda de sensaciones, como rasgo, está presente en las patologías con conductas violentas, básicamente en entidades como la Psicopatía.35 Snowden y Gray,19 utilizaron la misma escala de Búsqueda de Sensaciones y mostraron correlaciones significativas entre la subescala Búsqueda de emociones y la faceta Estilo de vida.
En referencia a las correlaciones mostradas por la escala de Autoestima, se plantea que este rasgo es uno de los temas más estudiados por la Psicología36-37 no obstante, su relación con la agresividad ha sido controversial. Baumester y cols.38 encontraron autoestima elevada en la muestra estudiada y plantearon que esta puede conducir a conductas agresivas pues puede caracterizarse como hostilidad y desprecio a los demás. Mientras que Toch39 plantea que la autoestima baja es la causa de la conducta agresiva. Por su parte, Webstern y Kirkpatrick,36 plantearon que la agresión puede estar inversamente relacionada a factores que pertenecen al dominio de la autoestima tales como la inclusión social, el adecuado autoconcepto y autoimagen que se perciba.
A modo de conclusión, se puede plantear que el PCL-R es un instrumento con una alta confiabilidad para ser aplicable en población carcelaria sancionada por delitos violentos. Además, el valor total del PCL-R, sus modelos de dos factores y el de cuatro facetas correlacionados con instrumentos que evalúan rasgos de personalidad son capaces de caracterizar la muestra estudiada, la cual exhibe altos niveles de agresividad e impulsividad, desinhibición, susceptibilidad al aburrimiento y serios problemas con su autoestima. Rasgos que cuando se encuentran presentes pueden desencadenar conductas muy violentas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Hare RD. Hare Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R). Technical Manual. North Tonawanda. NY: Multi-Health Systems; 2003.

  2. Patrick C. et al. Handbook of Psychopathy. New York: The Guilford Press; 2006.

  3. Porter S, Woodworth M. Psychopathy and Aggression. Handbook of Psychopathy. Edited by C. Patrick. New York, London: The Guilford Press; 2006.

  4. Millon T, Simonson E, Birket-Smith M, Davis RD. Psychopathy: antisocial, criminal, and violent behavior. New York: Guilford Press; 1998.

  5. Ogloff J. Psychopathy/Antisocial personality disorder conundrum. Aust N Z J Psychiat 2006; 40: 519–528.

  6. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders. Washington, DC: Author; 1952.

  7. American Psychiatric Association .Diagnostic and statistical manual of mental disorders, 2nd ed. Washington, DC: American Psychiatric Press; 1968.

  8. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (3rded.). Washington, DC: Author; 1980.

  9. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (Rev. ed.). Washington, DC: Author; 1987.

  10. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (4thed.). Washington, DC: Author; 1994

  11. American Psychiatric Association. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (4th ed., text rev.).Washington, DC: Author; 2000.

  12. Hare RD. The Hare Psychopathy Checklist - Revised. Toronto, ON: Multi-Health Systems; 1991.

  13. Hare, R. D. Psychopathy: A clinical and forensic overview. Psychiatr Clin N Am 2006; 29: 709-724.

  14. Cooke DJ, Michie C. An item response theory evaluation of Hare’s Psychopathy Checklist. Psych Assess 1997; 9: 2–13.

  15. Moltó J, Poy R, Torrubia R. Standardization of the Hare Psychopathy Checklist- Revised in Spanish prison sample. J Pers Disord 2000; 14: 84-96.

  16. Folino JO, Hare RD. Listado revisado para la verificación de la psicopatía: su estandarización y validación en Argentina. Acta Psiquiat Psicol Am L 2005; 51: 90-104.

  17. Ostroski-Solís F, Ruiz Ortega A, Arias García N, Vázquez Vera V. Estandarización de la PCL-R en población penitenciaria mexicana. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias 2008; 8: 49-58.

  18. Hicks BM, Patrick CJ. Psychopathy and negative emotionality: Analyses of suppressor effects reveal distinct relations with emotional distress, fearfulness, and anger-hostility. J Abnorm Psychol 2006; 115: 276–287.

  19. Snowden RJ, Gray, NS. Temperament and character as a function of psychopathy: relationships between the Psychopathy Checklist-Revised and the Temperament and Character Inventory in a sample of personality disordered serious or repeat offenders. J Forensic Psychi Ps 2010; 21: 815— 833.

  20. SCAN. Cuestionario para la Evaluación Clínica en Neuropsiquiatría. OMS. Madrid; 1992.

  21. León-Mayer E, Asún-Salazar D, Folino JO. Confiabilidad y validez de la versión chilena de la Hare PCL-R. Rev Fac Med 2010; 58: 103-114.

  22. Buss A, Perry M. The Agression Questionnaire. J Pers Soc Psychol 1992; 63: 3.

  23. Ramos Brieva JA, Gutiérrez Zotes A, Saíz Ruíz J. Escala de Control de los Impulsos “Ramón y Cajal” (ECIR y C). Act Esp Psiquiatr 2002; 30:160-174.

  24. Rosenberg M. Self-esteem scale Society and Adolescent self-image. Princeton. N.J. Princeton. University Press; 1965.

  25. Zuckerman M. Behavioural expressions and biosocial bases of sensation seeking. Cambridge University Press; 1994.

  26. Blair RJ. Dysfunctions of medial and lateral orbitofrontal cortex in psychopathy. Ann NY Academy Sci 2007; 1121: 461−479.

  27. Flight JI, Forth AE. Instrumentally violent youths: The roles of psychopathic traits, empathy, and attachment. Crim Justice Behav 2007; 34: 739−751.

  28. Reidy DE, Zeichner A, Miller JD, Martinez, MA. Psychopathy and aggression: Examining the role of psychopathy factors in predicting laboratory aggression under hostile and instrumental conditions. J Res Pers 2007; 41: 1244−1251.

  29. Jackson R, Neumann C, Vitacco M. Impulsivity, anger, and psychopathy: The moderating effect of ethnicity. J Pers Disord 2007; 21: 289-304.

  30. Novaco RW. Anger as a risk factor for violence among the mentally disordered. In J. Monahan & H. J. Steadman (Eds.) Violence and mental disorder: Developments in risk assessment pp. 21–59. Chicago, IL: University of Chicago Press; 1994.

  31. Flory J, Harvey P, Mitropoulou V, New A. et al. Dispositional impulsivity in normal and abnormal samples. J Psychiatr Res 2006; 40: 438–447.

  32. Snowden RJ, Gray NS. Impulsivity and psychopathy: associations between the Barrett impulsivity scale and the Psychopathy Checklist-Revised. Psychiatry Res. 2011; 30: 414-7.

  33. Patton JH, Stanford MS, Barratt ES. Factor structure of the Barratt impulsiveness scale. J Clin Psychol 1995; 51: 768–774.

  34. Barratt ES. Impulsiveness and aggression. In J. Monahan & H. J. Steadman (Eds.) Violence and mental disorder: Developments in risk assessment. (pp. 61–79). Chicago, IL: University of Chicago Press; 1994.

  35. Dàderman A. Differences between severely conduct-disordered juvenile males and normal juvenile males: the study of personality traits. Pers Indiv Differ 1999; 26: 827-845.

  36. Webstern GD, Kirkpatrick L.A. Behavioral and Self-Reported Aggression as a Function of Domain-Specific Self-Esteem. Aggress Behav 2006; 32: 17-27.

  37. Grumm M, von Collani G. Personality types and self-reported aggressiveness. Pers Indiv Differ 2009; 47: 845–850.

  38. Baumeister R, Smart L, Boden JM. Relation of threatened egotism to violence and aggression: The dark side of self–esteem. Psycholo Rev 1996; 103: 5-33.

  39. Toch, H. Violent men: An inquiry into the psychology of violence. Washington, DC: American Psychological Association, 1992.

 

Recibido: 12 de noviembre de 2012.
Aceptado: 15 de marzo de 2013.

Piedad M. Medina Álvarez. Especialista de II Grado en Psiquiatría. Colaboradora de Centro de Neurociencias de Cuba. Correo eléctronico: piedad.medina@infomed.sld.cu

 

 Sumario, Siguiente