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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2004;1(2-3)

 

 

CONFERENCIAS

LA EPIDEMIA EMERGENTE OCULTA DE LOS PROFESIONALES DE LA SALUD EN EL SIGLO XXI

Ricardo González Menéndez 1

Ponencia para ser leída en el XXI Congreso APAL en Lima Perú

RESUMEN

En la ponencia preparada para ser leída en el XXI Congreso de la Asociación Psiquiátrica Latinoamericana efectuado en Lima Perú, se aborda el tema del síndrome o enfermedad de Tomás descrita por autores barceloneses y consistente en un cuadro asténico que afecta masivamente a facultativos que se desenvuelven como médicos en medios donde no existen gratificaciones vocacionales y donde el status profesional declina cada vez más. La manifestación diana es la crisis de identidad profesional y la indiferencia crónica ante las gestiones asistenciales, docentes, investigativas y de actualización.

Se describen sus factores etio patogénicos y las medidas a tomar en los medios donde dicho cuadro se manifiesta y que en la apreciación del autor resulta un importante indicador del resultado final de una praxis médica alejada por razones objetivas, de las gratificaciones vocacionales y del status socioeconómico convencional.

Finalmente se exponen las medidas que en lo macroeconómico y en lo referente a la formación médica pueden tomarse para enfrentar dicha problemática, tanto en lo que concierne a esfuerzos de gremios, colegios médicos y sociedades científicas como en el campo de la formación médica donde deberá reforzarse cotidianamente la profunda vocación humanística determinante de la elección de carrera.

Palabras clave: Enfermedad de Tomás, manifestaciones, patogenia y prevención.

INTRODUCCIÓN

Luego de agradecer la gentil invitación a participar en este relevante evento, deseo someter a la consideración de ustedes nuestra visión sobre una problemática de salud mental que valoramos como epidémica, emergente, todavía parcialmente oculta, de pronóstico catastrófico, y de efectos selectivos sobre los profesionales de la salud y consecuentemente sobre sus usuarios.

El propósito esencial de la ponencia que nos ocupa será la invitación a reflexionar sobre algunos factores etio-patogénicos y las medidas a tomar para la prevención y erradicación de esta “entidad” de preocupante propagación mundial.

El trastorno, ha recibido la denominación clínica de burn out, o síndrome de agotamiento, 1-3 y su expresión clínica central es la asténia, pero cuando alcanza rango epidémico e incorpora como manifestaciones dianas la crisis de identidad profesional, y una indiferencia crónica ante la asistencia, docencia e investigación, deviene enfermedad de Tomás como acertadamente proponen Mariano Hernández y Luis Gervas, psiquiatra e internista españoles pioneros en la descripción del cuadro que nos ocupa 4-6 y que denominaron así en alusión al médico frustrado de la novela de Milan Kundera “La insoportable levedad del Ser”. 7

La elección de nuestra profesión es primordialmente determinada por mecanismos vocacionales de servicio y a ellos se agregan motivaciones vinculadas a la comprensible aspiración de prestigio y status inherentes a una misión de altas exigencias, esfuerzo de superación permanente y notable significado social.

En nuestra opinión, el ejercicio actual de la medicina a nivel mundial tiende peligrosamente a obstaculizar tanto las gratificaciones de las motivaciones vocacionales como las de tipo socioeconómico.

En los días que corren, nuestra praxis profesional se diferencia substancialmente de la del médico de familia de principios de siglo, cuando existían condiciones facilitadoras de la plena cristalización de su vocación profesional por la estrecha relación del facultativo con la población bajo su atención, cuyas gratificaciones morales reforzaban significativamente su vocación de servicio, y le conferían además un liderazgo espontáneo de rango similar al del maestro, el sacerdote, el juez y el alcalde. 8

Los cambios determinados por la industrialización acelerada; la migración a las grandes ciudades; la centralización y especialización de los servicios médicos con el consecuente alejamiento del facultativo de sus usuarios; la tecnificación mal incorporada; y la desastrosa subvaloración de la relación médico-paciente-familia; iniciaron un proceso de deshumanización en la mas humana de las profesiones, que hace crisis a nivel mundial en esta época matizada por corrientes neoliberales cuya nefasta valoración generalizada de los estados como corruptos y administrativamente ineficientes conlleva la radical privatización y mercantilización de los servicios médicos, así como la aparición de empresas monopolistas del tipo Managed Care y Health Maintenance Organizations, que además del sacrilegio de limitar notablemente el imprescindible espectro de posibilidades y decisiones médicas, que deben ser patrimonio exclusivo de las normas científico técnicas y ético humanísticas incorporadas a la conciencia del galeno, enriquecen en forma galopante a sus dirigentes a expensas de la reducción del status socioeconómico del facultativo de la salud y del bloqueo de su realización vocacional, que se frustra al reducirse sus potencialidades profesionales por la compulsoria limitación del tiempo de consulta, medios diagnósticos, medicamentos imprescindibles, días de hospitalización y procederes psicoterapeúticos y rehabilitatorios.

A estos factores objetivos se suma la angustiosa conciencia de ser asfixiado por un injusto sistema de servicios de salud que afecta en grado progresivamente trágico al médico y al usuario mientras enriquece escandalosamente a sus directivos como destacan en su magnífico libro “People versus Managed Care, Rodrigo Muñoz y Harold Eist, ex presidentes de la Asociación Psiquiátrica Americana. 9

Y como colofón, las consecuencias de un ejercicio médico cada vez más sometido a la catastrófica y estresante exposición a los medios masivos de comunicación, frecuentemente carentes de ética, rebosantes de sensacionalismo y responsables en alto grado—junto al proliferante grupo de abogados “cazademandas”--del creciente fenómeno de las reclamaciones por mala práctica, determinantes de la fatídica transformación de la relación médico paciente en “relación médico demandante potencial”, donde la mirada acuciosa del enfermo, antes dirigida a escrutar su pronóstico, deviene observación crítica orientada a detectar posibles errores médicos, condición interpersonal nada facilitadora de la imprescindible compasión y disposición de ayuda ante el sufrimiento del paciente. 10

El resultado final de los factores comentados es una práctica cada vez más alejada del paradigma interpersonal, profundamente humano y con matiz de sacerdocio, pagado lo bastante con la dicha de una madre, por alguien que sonríe porque ya no padece o por la paz de un moribundo a quien se oculta la llegada de la muerte. Corremos por ello en nuestros días, el gran riesgo de que estas imágenes vinculadas a Esculapio, incorporadas e idealizadas por muchos profesionales de la salud al elegir la carrera, lleguen a ser letra muerta en vez de guía inspirativa ético humanística.

Estas frustrantes realidades son también consecuencia en muchas latitudes, de una enseñanza profesional donde se tiende a enfatizar la información sobre la formación, la técnica sobre la compasión, la instrucción sobre la educación y la habilidad sobre la espiritualidad. 11

Se egresan así, médicos cada vez más actualizados pero menos sensibles, cada vez más técnicos pero menos involucrados, cada vez más entrenados pero menos disponibles, cada vez más equipados pero menos integrales, y cada vez más automatizados pero menos humanizados. 12

En nuestra apreciación, para prevenir y erradicar la enfermedad de Tomás resulta imprescindible orientar nuestros mayores esfuerzos a luchar doblemente por mantener el status e imagen pública del facultativo y por estimular cotidianamente la vocación médica, así como a desarrollar los más altos valores espirituales del estudiante; espiritualidad, considerada en su doble vertiente estético-cultural-humanística (que preferimos denominar cultura) y la ético-deontológica-compasiva (espiritualidad propiamente dicha en el ámbito médico).

Como integrantes de sociedades científicas y colegios médicos, debemos ser abanderados en el enfrentamiento más enérgico a la explotación mercantilista de los profesionales y usuarios de la salud y a la invasión de nuestro sagrado ejercicio por la prensa amarilla y hordas leguleyos saqueadores. Como profesores, recordaremos a Letamendi al formar médicos que sepan mucho más que sólo medicina; seguiremos principios de raigambre judío cristiana preparándolos para hacer bien sin mirar a quien y para comportarse ante sus pacientes y familiares como si fuesen sus seres más queridos; 13 nos guiarán siempre los pensamientos de Martí al enseñarles a priorizar el deber sobre el provecho y a sentir la bofetada en la mejilla ajena; y en cada gestión docente evocaremos a José de la Luz y Caballero con su aforismo de que “instruir puede cualquiera, pero educar, sólo aquel que sea un evangelio viviente”. 14

Consideramos que la enfermedad de Tomás es un certero indicador de la tragedia profesional mundial que se avizora, y no exageramos al plantear que si fracasamos en su enfrentamiento el resultado final será de una parte, la universalización de esta crisis de identidad en los médicos, que no tardaríamos en ser substituidos por computadoras de última generación, y de la otra la masificación catastrófica de pacientes y familiares frustrados en su aspiración de ser atendidos por profesionales que respondan a sus expectativas científicas y ético humanísticas, con la alternativa de recurrir finalmente a los “conocimientos” y “orientaciones” cibernéticas, seguramente “más rentables” para las empresas intermediarias, pero totalmente carentes de espiritualidad y absolutamente ajenas a la realidad de que en las relaciones profesionales con pacientes y familiares, lo afectivo. es lo más efectivo.

Las reflexiones anteriores han pretendido fundamentar que la tendencia mundial actual es a una praxis médica donde por causas objetivas y subjetivas respectivamente vinculadas a factores socioeconómicos y formativos, se frustran cada vez más la vocación médica de servicio y la aspiración a un status social consecuente con la alta significación del trabajo profesional.

THE HIDDEN EMERGENT EPIDEMIC OF THE PROFESSIONALS OF THE HEALTH IN THE XXI th CENTURY

Paper to be read at the XXI Congress of Latinamerican Psychiatric Association (APAL), Lima , Perú.

SUMMARY

In the prepared work to read at the XXI Congress of Latinoamerican Psychiatric Association carried out in Lima, Perú, the topic of Tomás Syndrome or disease described by spanier/authors (from Barcelona) and consisting in an asthenic condition that extensively affects clinicians working as doctors in environments where do not exist vocational rewards and where the professional/status declines more every time. The crisis of professional identity and the chronic indifference at hospital, teaching, research and actualization actions constitute the awake manifestation.

There are described the ethical pathogenic factors and solutions to apply in the environments where this condition exists, resulting for the author appreciation an

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. López Ibor JJ. Trastornos mentales y del comportamiento: descripciones clínicas y pautas para el diagnostico. Madrid: Editorial Forma; 1992.

  2. American Psychiatric Association. Diagnóstic and Statstical Manual of Mental Disorders. Washington, D.C: American Psychiatric Association; 1994.

  3. Hernández Monsalve LM, Gervas J. El estrés de los profesionales sanitarios: un riesgo y un problema laboral. En: Riesgos del Trabajo del Personal Sanitario. Madrid: Interamericana; Mc Grow Hill; 1993.

  4. Gervas J, Hernández Mosalve LM. Tratamiento de la Enfermedad de Tomás. Barcelona: Med Clin Barc 1989;93(6):572-5.

  5. ----. La autoestima de los médicos y la Reforma Sanitaria. Barcelona: Med Clin Barc 1994;103(5):431-22.

  6. ----. La apatía, la dejadez y la falta de perspectivas marcan a muchos médicos españoles. Boletín Profesión Médica 20 de Febrero; 1989.

  7. Kundera M. La Insoportable Levedad del Ser. Barcelona: Editorial Turqueta; 1986.

  8. González R. La Psicología en el Campo de la Salud y la Enfermedad. La Habana: Editorial Científico-Técnica. (En prensa).

  9. Muñoz R, Eist H. People Vs Managed Care A.P.A. Washington, D.C: Alliance Care; 2000.

  10. González R. Retos y Alternativas de la Psiquiatría en el Siglo XXI. Reunión Regional Caribe y Países Bolivarianos. Actas del Congreso. La paz: Publicación de la Asociación Peruana de Psiquiatría; 1998.p.191-5.

  11. González R. La Psiquiatría en el Próximo Milenio. Rev Psicopatol Madrid 1997;17(4):158-61.

  12. Kottow S. Introducción a la Bioética. Santiago de Chile: Editorial Universitaria; 1995.

  13. González R. La Formación Médica Integral como profilaxis del Síndrome de Tomas. Rev Hosp Psiquiátr La Habana 1998; 39(2):109-16.

  14. Luz y Caballero J de la. Aforismos. La Habana: Editorial Universidad; 1982.

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1 Profesor del Jefe de Servicio “Rogelio Paredes” del Hospital Psiquiátrico de La Habana. Presidente Sociedad Cubana de Psiquiatría. Ex Secretario General de la Asociación Psiquiátrica de América Latina.

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