Sumario, Siguiente

Sumario, Siguiente

Rev. Hosp. Psiquiátrico de La Habana 2004;1(2-3)

 

ACTIVIDADES CIENTIFICAS

Clausura del II encuentro Franco-Cubano de Salud Mental

Estimadas y estimados colegas, compañeras y compañeros, amigas y amigos:

Los organizadores de  este  II encuentro Franco Cubano de psiquiatras, psicólogos y psicoanalistas me han honrado con la encomienda de expresar unas breves palabras de clausura luego de estos tres días de intensos y fructíferos intercambios científicos, culturales y afectivos entre profesionales, que pese a las especificidades de  nuestras concepciones filosóficas, posiciones ideológicas, sistemas socioeconómicos de procedencia, idioma y marcos teóricos referenciales, hemos sido todos convocados por nuestro común respeto al ser humano y constante preocupación por su bienestar y desarrollo.

 Durante las sesiones de trabajo pudimos apreciar, con gran regocijo, que por encima de las diferencias de criterios, sobresalieron siempre las cualidades vocacionales que todos compartimos y que garantizan la indestructible unidad  internacional y transcultural de los profesionales de la salud mental: nuestra profunda sensibilidad interpersonal, nuestra emblemática potencialidad compasiva, y nuestra constante e incondicional disposición para asumir como propios los problemas existenciales de nuestros usuarios y establecer la imprescindible alianza terapéutica para contribuir a su solución.

En 1898, Sir William Osler, expresó con  la modestia propia de los grandes hombres “yo creo que la herencia, la dieta rica en grasas y las preocupaciones de la vida moderna, están entre las causas mas importantes de las enfermedades coronarias”. La enorme significación de este planteamiento le permitió pasar a la historia junto a Freud, Lacan, y  Pavlov, como integrante del grupo de científicos de avanzada que posibilitaron la humanización de la medicina, al superar la exclusiva proyección somatista existente en aquella  época y  derivada en parte de apreciaciones reduccionistas de los planteamientos de Virchow.

Poco tiempo después, el celebre clínico y cardiólogo inglés legó a la posteridad la frase que pareciera hecha para un evento como el que hoy clausuramos, donde el tema central ha sido la significación de la gestión diagnóstica y cito “muchas veces vale más conocer qué tipo de persona tiene una enfermedad, que saber qué tipo de enfermedad tiene una persona”. fin de la cita.                           

En todas las ciencias y especialidades de la salud, pero aun con mayor énfasis, en las focalizadas a la conducta humana, la gestión diagnóstica se erige como  la piedra angular de nuestras acciones asistenciales, lo que resulta imprescindible, junto a la  identificación de los síntomas y signos, la integración sindrómica y la conclusión nosográfica, tomemos en cuenta la amplia gama de factores que va desde la información genética aportada por ambos progenitores, hasta las incidencias intrauterinas y biográficas de la interacción dialéctica sujeto medio, durante la que se establecen y manifiestan las características bio-psico-socio-culturales y espirituales que integran la personalidad.

Únicamente así conoceremos  las contingencias pasadas y presentes, con sus huellas positivas o psicotraumáticas y las consecuentes  actitudes y motivaciones conscientes e inconscientes, aspectos fundamentales para identificar y comprender dinámicamente las reacciones y  patrones de conducta Inadaptativos, que como las malas hierbas sólo desaparecen si destruimos sus raíces.

Al clausurar este encuentro felicito de todo corazón a sus participantes, organizadores y personal de apoyo y agradezco a todos, su inestimable contribución a que sigamos tratando enfermos y no enfermedades y a que podamos  concluir cada jornada laboral con  el bienestar espiritual implícito en la satisfacción del deber cumplido como profesionales de la salud mental.