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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2005;2(2)

CONSUMO DE SUBSTANCIAS EN ESTUDIANTES DE QUINTO AÑO DE MEDICINA: EVOLUCIÓN EN TRES LUSTROS

Ricardo González Menéndez, 1 J. Rojas, 2 Y. Barcena, 2 R. Rojas, 2 D. Oviedo, 2 y A. Vázquez 2

RESUMEN

El estudio mediante encuesta anónima autoaplicada con igual método al 91,6% y 98,7 % de los alumnos de 5to año en los cursos 1987-88 y 2001-2002 donde el 18 y 6,5 % fueron extranjeros, permitió valorar las tendencias en lo referente a patrones de consumo de substancias legales, exposición a riesgo y consumo de substancias ilegales. Los encuestados depositaron sus respuestas en un buzón para garantizar el total anonimato. Se evidenciaron tendencias al incremento en la proporción de consumidores de substancias legales sobre todo a expensas de las alumnas y discreta tendencia al aumento en la positividad del cuestionario CAGE. Llamó la atención la actual información por el 20 % de los alumnos y el 15,4 % de las alumnas de haber recibido alguna vez proposiciones para el consumo de substancias ilegales, así como la referencia de un consumo por parte de 2 alumnos. El promedio de gastos mensuales en tabaco, café y alcohol en los consumidores simultáneos de los 3 tóxicos fue de 140 pesos. Los resultados, pese a resultar muy bajos en comparación con los reportados en medios desarrollados expresan la importancia de las gestiones orientadas .a la promoción de estilos de vida saludables y ajenos a los nefastos hábitos tóxicos.

Palabras clave: consumo de substancias, estudiantes de medicina, encuesta anónima.

 

INTRODUCCIÓN

El uso, mal uso y abuso de las drogas legales, de prescripción médica e ilegales, constituye a nivel mundial una serio problema de salud por sus nefastos efectos bio-psico-socio-espirituales 1 y cuando se trata de substancias capaces de modificar la conciencia, la personalidad y la conducta integra junto a las guerras, las hambrunas y la miseria extrema el grupo de las 4 grandes tragedias que enfrenta la humanidad en el presente milenio. 2,3

Estimados conservadores plantean que la expectativa de por vida de presentar un abuso o dependencia de las drogas que modifican el comportamiento (se excluyen la cola, el té, el café y el tabaco) llegará a la décima parte de la población mundial 4 y si se suman los que serán afectados directamente por conductas bajo la influencia de drogas sin ser propiamente adictos, la cifra alcanzará los mil millones de personas. Pero si tomamos en cuenta que junto a ellos estarán también aquellos que en el papel de familiares, convivientes y ciudadanos comunes sufren en forma indirecta las consecuencias de este flagelo social, la reflexión resulta escalofriante: La tercera parte de los nacidos en el presente siglo, sufrirán en el transcurso de sus vidas serias consecuencias directas o indirectas por el uso irresponsable de substancias. 5

Entre los más utilizados recursos epidemiológicos actuales para valorar la magnitud y factores determinantes de esta “epidemia” mundial, están los estudios de grupos de riesgo mediante encuestas anónimas, los meta análisis de investigaciones nacionales e internacionales y las exploraciones de tendencia que valoran con iguales parámetros grupos homólogos a través del tiempo. 6 En estos últimos estudios internacionales se han apreciado tendencias al incremento del consumo de substancias legales como el café, tabaco y alcohol y a la aparición de formas mixtas de consumo que conducen a las politoxicomanías típicas de los medios desarrollados. 7,8

En 1988 aplicamos una encuesta anónima exploratoria de exposición a riesgo y patrones de consumo de substancias en alumnos de 5to año de medicina de nuestra facultad “General Calixto García” 9 El actual trabajo pretende valorar en el año 2002 iguales parámetros en los alumnos de 5to año en la propia facultad y compararlos con los identificados 15 años antes, y el objetivo final es la utilización de los resultados en un programa promocional de salud y prevención de hábitos tóxicos en los estudiantes.

MÉTODOS

Los alumnos de la facultad “General Calixto García” durante los 2 semestres del curso 2001-2002 contestaron en forma totalmente anónima y mediante autoaplicación, una encuesta cuyo instructivo fue leído en forma colectiva al concluir una actividad del programa de la asignatura. El instrumento utilizado fue el mismo del estudio previo efectuado en la propia facultad en 1988 y una vez contestado se depositó por el alumno en un buzón para garantizar el total anonimato.

Los resultados, tabulados manualmente, fueron expresados en cifras globales y por cientos y discutidos sobre la base de tendencias evidenciadas.

El cuestionario CAGE fue estimado como positivo cuando alcanzó calificaciones de 3 y 4 y en dichos casos se valoraron la frecuencia de consumo, la cantidad ingerida por día de consumo, la referencia de estados de embriaguez ligera y los gastos mensuales, para delimitar integralmente –como se hizo en la etapa anterior– los posibles casos de consumo abusivo. Se exploró también la autoapreciación del alumno en lo referente a la existencia de adicción a las diferentes substancias y la exposición a riesgo mediante ofertas o invitaciones a utilizar substancias ilegales.

Debido a la menor cifra de alumnos en el grupo actual y el menor porcentaje de estudiantes extranjeros se decidió para garantizar el anonimato, no identificar las encuestas en lo referente a nacionalidad como se hizo en el estudio de 1988.

RESULTADOS

En el estudio, 169 de los 184 alumnos matriculados en los 2 semestres del curso 87-88 para el 91,6% y 77 de los 78 alumnos matriculados en el curso 2001-2002 para el 98,7 %, contestaron las encuestas que en todos los casos resultaron útiles gracias a la petición de no dejar acápites sin contestar. En su comparación con los alumnos encuestados en 1988 las edades de más del 70 % de ambos grupos se registraron entre 20 y 24 años, el estado civil fue igualmente soltero en el 75 %. Los porcentajes respectivos de alumnos extranjeros fueron 18 y 6,5 y la diferencia más relevante entre los grupos fue la distribución por sexo que en el primero alcanzó el 50 % para varones y hembras mientras que en el segundo los por cientos respectivos fueron de 33 y 67.

En la tabla 1 se muestran los resultados comparativos en los aspectos de mayor relevancia. El 52,6 % de los fumadores actuales y pasados en 1988 y solo el 23 % del 2002 reportaron entre 2 y 10 años como fumadores, mientras que el consumo inferior a 11 cigarrillos por día se reportó en el 56,2 y 88 % respectivamente. El gasto mensual promedio entre los consumidores fue de 110 pesos en 1988 y 90 en el 2002. Sin embargo la apreciación de dependencia al tabaco fue respectivamente de 0 y 7,8%. El 50 % de ambos grupos reportó a los amigos como principal factor inductor al consumo.

Tabla 1 . Proporción de consumidores de substancais legales en cada etapa.  

 

Consumo actual

Consumía y lo dejó

Edad de inicio

 

1988

2002

1988

2002

1988

2002

 

%

%

%

%

años

años

Tabaco

 

 

 

 

 

 

Masculino

17.8

24

11.9

4.0

15.4

17.1

Femenino

9.6

25

6.0

9.6

16.8

15.6

Total

13.7

24.7

8.9

6.8

16.1

16.3

 

 

 

 

 

 

 

Café

 

 

 

 

 

 

Masculino

48.8

60.0

3.6

4.0

15.1

14.8

Femenino

34.5

25.0

3.6

8.0

14.2

12.5

Total

41.9

36.6

3.6

6.0

14.6

13.7

 

 

 

 

 

 

 

Alcohol

 

 

 

 

 

 

Masculino

79.7

88.0

4.7

8.0

14.2

15.6

Femenino

48.1

77.0

2.2

7.7

16.1

15.4

Total

64.0

80.5

3.5

7.8

15.1

15.5

En cuanto al café, el 55,6 % de los consumidores en 1988 y el 48,5 % del 2002, reportaron entre 2 y 5 años de consumo y el 81 y 76% en el mismo orden respectivo informaron no exceder las 2 tazas por día como promedio. El gasto mensual fue de 18 y 20 pesos y solo 1 alumna del grupo actual reportó dependencia de dicho tóxico legal.

El 60 y 64 % de los consumidores en las 2 etapas consideraron a la familia como inductora del consumo y fueron muy frecuentes las referencias a las abuelitas.

Entre los estudiantes que reportaron ingestión actual o pasada de alcohol en cualquier cantidad, el 50 % de los varones y el 28 % de las hembras en 1988 refirieron consumo semanal, mientras que las cifras respectivas en el grupo actual fueron de 50 y 47,7%.

La cerveza, consumida por el 100 % de los que reportaron ingestión actual o pasada, fue la bebida preferida en ambas etapas y el porcentaje de varones y hembras que reportaron consumir 3 o más medias botellas de cerveza por día de consumo, fue de 78 y 32 % en 1988 y de 60 y 22,7 % en el 2002, mientras que la ingestión de ¼ o más de botella de ron se informó por el 45 y 7,1% de varones y hembras en 1988 y por el 50 y 38,6% en el 2002.

El 8% de los varones y ninguna hembra en 1988 reportaron embriaguez ligera 1 vez al mes mientras que dicha referencia no fue recogida en ninguno de los sexos en el 2002. Las amistades fueron reportadas como las principales inductoras del consumo por el 50 y 15 % de varones y hembras en 1988 y por el 48 y 23 % en la actualidad. El gasto promedio en bebidas entre los que reportaron consumo, fue de 35 y 37 pesos y ninguno de los entrevistados en las 2 etapas consideró que presentara dependencia al alcohol.

La proporción global de cuestionarios CAGE con resultados positivos fue de 2,9 y 5,1 % en las etapas comparadas (tabla 2) y el estudio integral de las encuestas actuales al tomar en cuenta frecuencia y cantidad de consumo y frecuencia de cuadros de embriaguez ligera arrojó 3 bebedores problemas y 1 bebedora de riesgo.

Tabla 2. Calificación del cuestionario de Cage.

Calificación

1988

2001

%

%

Masculino

Femenino

Total

Masculino

Femenino

Total

0

56,6

85,4

71,0

80,0

85,0

83,0

1

4,7

10,6

7,7

8,0

9,6

9,1

2

2,3

1,2

1,8

4,0

1,9

2,6

3

3,6

1,2

2,3

4,0

3,8

3,9

4

1,2

0,0

0,6

4,o

0,0

1,2

Pregunta 1positiva

23,8

2,4

13,1

2,0

15,4

17,0

El consumo de fármacos por orientación facultativa fue sensiblemente menor en el grupo actual que en el de 1988 y solo 1 varón y 1 hembra reportaron ingestión de diazepam en dosis terapéuticas. El grupo actual no reportó consumo de trihexifenidilo ni anfetamina y ningún alumno consideró depender de medicamentos.

Ninguno de los encuestados en 1988, pero sí el 20 % de los varones y el 15,4 % de las hembras del grupo 2002 reportaron haber recibido –aunque fuese solo una vez– ofertas o invitaciones para consumo de substancias ilegales y de ellos 1 hembra reportó haber probado la marihuana en una ocasión, y 1 varón informó 1 consumo de cocaína inhalada en el que sufrió cefalea intensa e intranquilidad.

DISCUSIÓN

Aun cuando el consumo masculino de tabaco (24 %) resultó inferior al 48 % registrado en población general, el consumo femenino actual (25 %) fue prácticamente similar (26,2 %) al evidenciado en un estudio en Guantánamo, 10 y en otro efectuado en un área de salud de La Habana, 11 aunque 2,5 % menor que el registrado en alumnas de enfermería 3 años atrás. 12

Llamó la atención el inicio más temprano y el incremento de consumo en las féminas en comparación con el grupo de 1988 y también con relación a los estudiantes varones en el 2002, por lo que en la actualidad las alumnas comenzaron el consumo más precozmente y superaron discretamente la proporción de fumadores entre los varones. Esta tendencia al incremento del consumo femenino de tabaco y a la menor edad de inicio, ha sido también reportada internacionalmente en las últimas 2 décadas. 13,14

La tendencia fue opuesta en lo referente a la proporción de consumidores de café que sufrió un aumento de consumo del 12 % en los varones y una reducción del 10 % en las alumnas en comparación con 1988 aunque la etapa de inicio fue más temprana en las féminas en las 2 etapas estudiadas.

En cuanto a las bebidas alcohólicas, la proporción actual de consumidores en cualquier cantidad superó en un 8 % y 29 % la reportada en 1988 por los varones y hembras respectivamente y aunque se registró algún aumento en la frecuencia de consumo, la tendencia más importante en varones y hembras fue a patrones más moderados en lo referente a cantidad de cerveza ingerida y mucho menor frecuencia de cuadros de embriaguez ligera, resultados congruentes con estudios recientes en alumnos de medicina y enfermería. 12

La positividad del CAGE con el criterio de 3 o mas respuestas positivas y el número de alumnos valorados integralmente como bebedores problemas y de riesgo arrojó cifras mucho más bajas que las reportadas en otros países 14,15 pero nada despreciables en nuestro medio.

Ningún estudiante en 1988 y el 20 % de los varones y el 15,4 % de las alumnas en el grupo actual reportaron haber recibido alguna vez proposiciones o invitaciones a consumir substancias ilegales y aunque la mayoría las rechazó, 1 alumno reportó haber probado la marihuana y una alumna la cocaína inhalada, para un porcentaje global de 2,5 –cifra que pese a considerarse muy baja en comparación con las reportadas en medios desarrollados donde el 66 % de los jóvenes entre 18 y 24 años ha probado alguna droga ilegal 4-16 – constituye una señal de alerta en un país como el nuestro caracterizado por los esfuerzos por elevar cada vez más el nivel de salud de la población.

Creemos importante destacar que el gasto promedio mensual de un joven que consuma tabaco, café y alcohol supera los 140 pesos en productos totalmente innecesarios, cuya repercusión económica se suma al resto de las nefastas consecuencias de los hábitos tóxicos.

Los resultados evidenciaron incremento en la proporción de consumidores de tabaco, sobre todo a expensas de las alumnas, que reportaron además un inicio más precoz del consumo. Los patrones de consumo de alcohol en cuanto a cantidad ingerida, frecuencia de embriaguez ligera y gastos en bebidas fueron más moderados que en 1988. No se recogió consumo de psicotónicos ni antiparkinsonianos y sólo 2 alumnos reportaron consumo de tranquilizantes por prescripción médica. El 20 % de los varones y el 15,4 % de las hembras en el grupo actual reportó haber recibido alguna proposición de substancias ilegales aunque solo 2 encuestados reportaron haber consumido en una ocasión.

SUBSTANCES CONSUMPTION IN 5 th TRAINING COURSE STUDENTS OF MEDICINE: EVOLUTION DURING THREE PERIODS OF FIVE YEARS  

SUMMARY  

Study carried out through an anonymous inquiry, using the same method applied to a figure of 91.6 % of the 5 th training course students (1987-1988) and to a 98.7 % of the students of the same training course (2001-2002), being foreingers a total of 18 % and 6.5 % respectively, allowed to assess the tendency regarding consumption patterns of legal substances, the risk to be exposed to them, and the consumption of ilegal substances. The people investigated placed their answers in a letter box to assure the anonymity. Tendencies for the increase were proved in the consumers of legal substances, mainly in female students and slight tendency to positive increase of CAGE questionnaire. The current information about the proposal on the consumption of illegal substances to a total of 20 % (male) and 15,4 % (female students, as well as the reference by a-two student-consumption were significant. The average of monthly cost of simultaneous consumers of tobacco, coffee and alcohol was 140.00 pesos. In spite of the very low results compared with those in the developed means, they expressed the importance of guide efforts to the promotion of healthy style of live and they are out of the hurtful toxic habits.

Key words: consumption of substances, students of medicine, anonymous inquiry.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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  16. Rouse Beatrice A. Editor Substance Abuse and Mental Health Statistics. Sourcebook DHHS. Publication No. SMA 95. 3064. Washington D.C. Government Printing Office 1995.

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1 Profesor Jefe del Servicio de Toxicomanías “Rogelio Paredes”. Hospital Psiquiátrico de La Habana.

2 Internos de Medicina. Facultad Universitaria “General Calixto García”.

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