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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2008, 5(2)

LIBROS

Rodolfo Alpízar Castillo. El lenguaje en la Medicina. Usos y abusos. 3ra. edición corregida y ampliada. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 2007.

Dr. Jesús Dueñas

El licenciado Rodolfo Alpízar Castillo, exinvestigador del capitalino Instituto de Literatura y Lingüística, es el autor del libro El lenguaje en lamedicina. Usos y abusos, prologado por el doctor Sergio Valdés Bernal, secretario de la Academia Cubana de la Lengua, y publicado por la Editorial Científico-Técnica.

Con apoyo en un minucioso estudio, basado en el análisis etimológico y semántico del lenguaje científico-médico ad usum, el destacado filólogo y escritor caribeño emprende una verdadera cruzada a favor del uso correcto de los vocablos técnicos utilizados en su quehacer diario por los profesionales de la salud, quienes como consecuencia de traducciones literales del inglés y el francés emplean términos que, en la lengua cervantina, adquieren un significado diferente, que distorsiona el sentido de lo que realmente se quiere decir o escribir. Por otro lado, desconocen que dichos vocablos –devenidos préstamos léxicos de otras lenguas– existen en español, y en ocasiones, forman parte del vocabulario científico-médico.

Podría señalar varios ejemplos (incluidos aquellos que lesionan la dignidad humana de la persona, por ejemplo: caso, someter, sidoso)…, pero prefiero comentar mi experiencia personal al respecto.

La tercera edición de El lenguaje en la medicina, evoca en mi memoria la impresión inicial que me produjo la lectura de esa joya de la literatura especializada, ya que aguijoneó mi intelecto y mi espíritu; y en consecuencia, me hizo caer en la cuenta de cuántos dislates había hablado y escrito durante casi dos décadas de ejercicio sistemático de la docencia médica (media y superior), y del periodismo científico en la emblemática Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, dirigida durante más de 40 años por el comandante, doctor Eduardo Bernabé Ordaz.

Una vez finalizada la lectura de ese texto de obligada consulta para quienes defendemos –a capa y espada– el buen uso de la lengua española, me dediqué a divulgar su contenido entre mis discípulos y colegas, en quienes hallé tenaz resistencia: en el caso de los primeros, fundamentaban su rechazo en el hecho de que los demás profesores de la Facultad decían –por ejemplo– patología, etiología u otros errores por el estilo, señalados por el licenciado Alpízar Castillo en su libro, y que lamentablemente se escuchan en las aulas y en los salones de las instituciones de salud y se leen en las revistas médicas editadas en la mayor de las Antillas, mientras que, en el caso de los segundos, defendían a ultranza el uso de esos errores, porque el profesional de la salud que no dijera patología, etiología…, sencillamente carecía de nivel científico (¿?) ¡Vaya dislate!

No obstante, no cejé en mi empeño por corregir los errores cometidos por mis discípulos y colegas en la forma de hablar y de escribir el español…, y una feliz coyuntura –que aproveché al máximo para llevar a “puerto seguro” la nave del buen hablar y del buen escribir en el contexto de las ciencias médicas– fue mi designación como Editor Asistente de los desaparecidos Boletín de Psicología (1978-1998) y Revista de Psicología de la Salud (1999-2003), editados por el Hospital Psiquiátrico de La Habana, que hoy lleva el ilustre nombre de su director fundador.

Consecuente con esa línea de pensamiento desarrollada en la ínsula caribeña por el licenciado Rodolfo Alpízar Castillo saludo con efusividad la reaparición en las librerías cubanas de El lenguaje en la medicina…, porque estoy seguro de que constituye una herramienta indispensable para facilitar la óptima comunicación entre los profesionales de la salud que viven, aman y crean en la Perla de las Antillas, pues –según José Martí– "(...) no hay nada mejor para agrandar y robustecer la mente (y el alma) que el uso esmerado del lenguaje (...)".

 

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Psicólogo. Periodista .

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