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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2009, 6(2)

 

DEMENCIA EN ALCOHÓLICOS, COMPORTAMIENTO CLÍNICO – EPIDEMIOLÓGICO – IMAGENOLÓGICO EN UN CENTRO COMUNITARIO DE SALUD MENTAL

Ernesto Canciano Chirino,1 Diuveidys Cruz Suárez, 2 y Juan Urbicio Pérez Rodríguez,3

RESUMEN

El alcoholismo constituye el tercer problema de salud mundial y es causa de trastornos cognitivos potencialmente reversibles. En Artemisa esta entidad posee elevada prevalencia, manejada frecuentemente en el Centro comunitario de salud mental. Se realizó un estudio de casos y controles para caracterizar algunas variables clínico-epidemiológicas e imagenológicas relacionadas con demencia alcohólica (DA) desde enero de 2006 a marzo de 2008. Se realizó muestreo aleatorio simple, se destacaron 2 grupos de 50 alcohólicos: A (con DA) y B (negativo). Se analizó: edad y sexo más relación cantidad de alcohol ingerido según tiempo de consumo en cada grupo. Ser estudiaron  los aspectos siguientes: factores de riesgo, otras afecciones neurológicas crónicas, presencia de depresión según número de convivientes y alteraciones encefálicas diagnosticadas por tomografía axial computadorizada (TAC). Predominaron los hombres (proporción 1,9/1); en el grupo A la media en años fue de 50,3 sin diferencias respecto al B. En A el 34 % de los individuos bebían, desde hacía más de 15 años, por encima de 750 mL/día con asociación demostrada según test de Mann-Whitney calculado. La neuropatía periférica y la ambliopía fueron complicaciones por excelencia, mayormente en A, en una población fumadora (78 % del total) y muy deprimida (82 %) que mayormente viven solos. La TAC mostró atrofia cortical en el 65 % del total, para una sensibilidad y cociente de verosimilitud elevados. Alcohólicos deprimidos que beben en demasía desde edades tempranas, sin familia y con múltiples complicaciones neurológicas más deterioro cognitivo (DC) son aún un problema por resolver en Artemisa, La Habana.

Palabras clave: trastornos cognitivos/alcoholismo, depresión, sensibilidad, demencia alcohólica.

INTRODUCCION

El concepto de alcoholismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que es un trastorno conductual crónico manifestado por repetidas ingestas de alcohol respecto a las normas dietéticas y de la sociedad, que acaban interfiriendo con la salud o las funciones socioeconómicas del bebedor.1 La ingestión diaria de alcohol se considera patológica si es superior a 50 g en la mujer y 70 g en el hombre.
El problema tiene alcance mundial. En América Latina y EE.UU. se calculan unos 40 y 14 millones de alcohólicos respectivamente;2 el alcoholismo, como enfermedad, disminuye en 11 años la esperanza de vida promedio de la población.3 En Cuba se señala una prevalencia global de 7-9 % en adultos masculinos y de 4-5 % si se consideran los dos sexos; se estima, además, un consumo per capita de alcohol que ronda los 8 L anualmente.4
Aunque solo el 10 % de los pacientes alcohólicos crónicos presentan un cuadro de trastorno mental grave que les impide mantener una vida social normal (demencia alcohólica), entre el 50 y el 70 % de ellos presentan un déficit cognitivo más o menos acusado, que traduce la existencia de lesiones neurológicas del SNC. En la actualidad las teorías patogénicas se centran en el efecto tóxico directo del etanol o sus metabolitos, o en circunstancias concomitantes como déficit nutricional o trastornos iónicos (hipomagnesemia, hipofosfatemia, hipopotasemia).5,6
En Artemisa existe una prevalencia de alcoholismo de 8,3 –alta en relación con datos nacionales–, predominando los trastornos cognitivos crónicos en una gran cantidad de pacientes atendidos en el Centro Municipal de Salud Mental (CMSM). Ello motivó la realización de un estudio de casos y controles para definir el comportamiento clínico-epidemiológico e imagenológico de demencia alcohólica (DA) en 2 grupos de pacientes alcohólicos en el período comprendido entre enero de 2006 y marzo de 2008. Se distinguieron variables como: edad, sexo, relación cantidad de alcohol ingerido según tiempo de consumo, complicaciones neurológicas, presencia de otros factores de riesgo y depresión en relación con número de convivientes; además de señalar sensibilidad del diagnóstico por tomografía axial computadorizada (TAC).

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio de casos y controles de enero de 2006 a marzo de 2008 en el CMSM del municipio Artemisa, La Habana. El universo fue 232 pacientes alcohólicos atendidos durante este período. Se determinó una muestra de 100 pacientes, según criterios de inclusión y exclusión, divididos en 2 grupos: A (con DC) y B (negativos). Se seleccionó el grupo A por muestreo aleatorio simple, empleando el Minimental Test de Folstein, y el B por muestreo opinático.
Criterios de inclusión: pacientes con diagnóstico previo de alcoholismo atendidos en el CMSM durante el período de la investigación, con consentimiento ético informado y escrito positivo de participación en la investigación.
Criterios de exclusión: pacientes con deterioro cognitivo conductual de menos de 1 año de evolución o con mal estado clínico general.
El análisis de normalidad para la edad se hizo según media y desviación estándar calculada.7 La cantidad de alcohol ingerido diariamente se definió en: menos de 250 mL, de 250 a 500 y más de 750 mL; el tiempo de ingestión se dividió en: hasta 10 años, de 10 a 15 y más de 15. El análisis estadístico se realizó por test de Mann-Whitney (<p 0,05), y a partir de la hipótesis nula de no asociación entre variables.8
Se identificaron los pacientes deprimidos según escala de Hamilton, que clasifica la depresión en: leve o intensa. El número de convivientes en relación con el afectado se clasificó en: solo, hasta 2 y más de 2 convivientes; para su valoración estadística se empleó prueba de V de Cramér con un nivel de significación de 0,03, definida según estudios previos.9
Usando TAC se determinó sensibilidad, especificidad y cociente de verosimilitud con un intervalo de confianza del 95 %.
Los datos se organizaron en Excel, la inferencia estadística se realizó con el paquete STATISTIC V.6 en una computadora Pentium 4 habilitada a los efectos.

RESULTADOS

Predominaron los hombres (proporción 1,9/1) con media global en años para el grupo A (50,3) y sin muchas diferencias respecto al B. El análisis de normalidad demostró que en A la mayor cantidad de afectados se encuentran en edades cercanas a la media calculada.

Tabla 1. Distribución según edad y sexo en alcohólicos. Artemisa. 2006-2008.


Edades

Grupo A

Grupo B

Total

M

F

M

F

32-43

1

-

5

2

8

44-55

32

13

20

13

78

56-67

1

3

8

2

14

Total (%)

34(68)

16(32)

33(66)

17(34)

100

  
  
 

 

 

 

 

En general para ambos grupos la neuropatía periférica, variedad sensitiva, tuvo mayor incidencia; siendo significativa en el grupo A con 71 % seguido por la ambliopía (47 %). Igualmente 78 % del total estudiado fumaban, con franco predomino en el grupo A, donde la cardiopatía isquémica ocupó segundo lugar con 31 % de incidencia.
Fue significativo el tiempo (más de 15 años) y la cantidad de alcohol que consumían los pacientes del grupo A para un 34 %. La prueba de Mann-Whitney calculada demostró valores que permitieron rechazar la hipótesis planteada; se demostró asociación lineal entre tiempo de consumo y cantidad de alcohol ingerido en la aparición de DC.

Tabla 2. Relación cantidad de alcohol ingerido-tiempo de consumo para cada grupo. Artemisa. 2006-2008.


Cantidad

Grupo A

Grupo B

Total

Tiempo ( años)

Tiempo ( años)

<10

10-15

>15

<10

10-15

>15

 

<250 mL

1

2

6

24

7

2

42

250 - 500

2

1

12

7

1

3

26

>750 mL

3

6

17

2

3

1

32

Total (%)

6(12)

9(18)

35(70)

33 (66)

11(22)

6(12)

100

 

              

 

 

 

 

 

El 58 % de los encuestados estaba deprimido, y el 74 % vivían solos. En el grupo A se encontró la mayor cantidad de deprimidos (82 % de la muestra) siendo significativa su intensidad, viviendo además la mayoría en solitario. El test de V de Cramér demostró asociación estadística entre ambas variables.

Tabla 3. Asociación depresión-numero de convivientes en pacientes alcohólicos. Artemisa. 2006-2008.

 

Grupo A

Grupo B

Depresión

Solo

hasta 2

>2

Solo

hasta 2

>2

Total

Leve

7

2

1

11

2

2

25

Intensa

24

1

1

4

1

2

33

No deprimido

10

3

1

18

4

6

42

Total

41

6

3

33

7

10

100

 

 

 

 

 

 

La tomografía axial computadorizada cerebral fue positiva en el 65 % del total estudiado, de ellos el 87,3 % pertenecían al grupo A. El análisis de sensibilidad fue cercano a 1, con especificidad más baja (0,3); el cociente de verosimilitud fue significativo. Esto habla de la importancia de este medio diagnóstico para detectar trastornos cerebrales parenquimatosos en el paciente alcohólico.

DISCUSIÓN

A medida que la población supuestamente sana envejece aumentan los trastornos cognitivos; autores internacionales10 reportan incidencias anuales en la población geriátrica de deterioro cognitivo ligero (DCL) hasta 1,78 % y de demencia de 1,82 %. Otros11 dan sobradas cuentas de los trastornos histopatológicos que provoca el alcohol, y la malnutrición proteico-calórica que lo acompaña, acelerando el proceso de envejecimiento celular; los datos obtenidos en la presente investigación citan que la media en edades está muy por debajo de los 60 años, edad aceptada internacionalmente como de comienzo de los trastornos demenciales. No se encontraron reportes en la literatura relacionados con las edades de aparición de la demencia alcohólica, pero comparándolos con los datos anteriores supone un problema serio.
Autores nacionales12 revelan proporciones similares entre sexos, ello está influenciado por el desprecio social hacia las mujeres que las convierte en bebedoras ocultas, con lo que aumenta el sesgo de declaración; además, en Artemisa predomina la población masculina por ser la agricultura la principal fuente de ingreso económica.
González13 habló de la repercusión tóxica del alcohol por más de 5 años en individuos no dementes: estos presentaron hipertensión arterial (24 %), diabetes mellitus (20 %) e hiperuricemia. Este autor no tuvo en cuenta la cantidad de alcohol ingerido ni el tiempo de ingestión, pero estos factores aumentan el riesgo relativo de producir demencia por causas secundarias, sumados a variables genéticas que predisponen a cada individuo en particular. Todo ello explica los resultados.
La degeneración axonal producida por el alcohol es causa de neuropatía periférica y atrofia del nervio óptico, esto, sumado al tabaco (droga blanda asociada) explicó en el año 200414 los síntomas sensitivos aparecidos en una población estudiada; resultados muy similares obtenidos ahora reflejan la implicación de ambos tóxicos sobre la corteza encefálica en el paciente alcohólico con rasgos demenciales.
Se relaciona la depresión en el paciente anciano con las pérdidas que ocurren: de contemporáneos, de aptitudes laborales, de la pareja, de la posibilidad sustentar económicamente a su familia, de las perspectivas, de los recursos, de la salud.
Internacionalmente se reflejan incidencias15 alarmantes de individuos deprimidos, las que tienden a ascender en el paciente alcohólico (hasta 34,6 %) con deterioro cognitivo, en esta investigación se asocia fundamentalmente con la pérdida de apoyo familiar en este grupos de enfermos, pero múltiples autores coinciden en la heterogeneidad social-causal en el paciente alcohólico. Los resultados encontrados en la presente investigación son muy similares a los reportados.
Desde el pasado siglo la tomografía axial computadorizada demostró su utilidad en el diagnóstico etiológico del paciente demente, menos sensible pero más accesible que la resonancia magnética (RMN). Recientemente se comprobó la marcada atrofia cortical con dilatación ventricular y la presencia de degeneración de la sustancia blanca en alcohólicos con encefalopatía aguda de Wernicke.16 Este trabajo se realizó en una gran muestra poblacional, no se calculó el índice de verosimilitud, mientras que se comparó la sensibilidad de la TAC y la RMN. No obstante fue marcada la atrofia cortical frontal y parietal en el grupo de pacientes estudiados; en la presente investigación queda ejemplificada la utilidad de las neuroimágenes en el diagnóstico de los trastornos parenquimatosos cerebrales del paciente alcohólico y su significación en la aparición de DC.
La demencia alcohólica tiende a aparecer más precozmente que el resto de las demencias, se observa mayormente en hombres que beben desde edades tempranas y en grandes cantidades, provoca marcados cambios histopatológicos del parénquima cerebral y, asociada al tabaco, determina que aumenten las complicaciones neurológicas; esto sumado a la depresión y el escaso apoyo familiar convierten a la demencia alcohólica en un problema de salud difícil de resolver en el municipio Artemisa.

DEMENTIA IN ALCOHOLICS. CLINICAL, EPIDEMIOLOGICAL AND IMAGINOLOGICAL OUTCOME IN A COMMUNITY MENTAL HEALTH CENTER

SUMMARY

Alcoholism constitutes the third health problem world-wide.  It is one of the causes of cognitive disorders potentially reversible.  A high prevalence of alcoholism was found in Artemisa community giving assistance at the Mental Health Center.  A case-control study is carried out, in order to characterize some clinical-epidemiological and radiological variables related to Alcoholic Dementia (A.D) from January 2006 to March, 2008.
A simple random sample was carried out, in which two groups of 50 alcoholic people were chosen, group A (with A.D) and group B (negative).  Age, sex, and alcohol quantity-time of consumption were analyzed in each group.  Other chronic neurological diseases, factors of risk, presence of depression according to the number of people living together, as well as encephalic alterations diagnosed by using Computerized Axial Tomography were studied.  Taking into account these aspects, men were predominant (ratio 1.9/1). In group A the average age was 50.3; without any differences in relation to group B.  In group A, 34% were drinkers for more than 15 years over 75 ml/a day with an association confirmed according to Mann-Whitney’s Test.  Peripheral neuropathy and amblyopia were the main complications; mostly in  group A, in a populations smokers (78% of a total), and very depressed (82%), most of them living alone.  Cortical atrophia was diagnosed through a T.A.C. in 65% of the total showing a high sensibility and credibility quotient. Depressed alcoholic people who are excessive consumers since early ages, without family and having several neurological complications and cognitive harm, is still a problem to be solved in Artemisa Municipality, Havana.

Key words: cognitive disorders- alcoholism- depression- sensibility- alcoholic dementia.

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1Especialista de Primer Grado en Medicina Interna. Asistente. Máster en Enfermedades Infecciosas.

2Especialista de Primer Grado en M.G.I Instructora. Máster en Urgencias y Emergencias Médicas.

3Especialista de Primer Grado en Psiquiatría y Administración de Salud.

 

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