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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2011, 8(2)

 

Seguridad de la Tioridacina en pacientes psiquiátricos hospitalizados. Pinar del Río, Cuba 2009.

 Yumara Díaz Castro , 2.- Ismary Alfonso Orta , 3.- Giset Jiménez López y 4.-Kenia Roque Acanda

RESUMEN

Introducción: El uso de la tioridacina ha sido restringido al tratamiento alternativo de la esquizofrenia, su empleo en otros desórdenes psiquiátricos ha sido desaconsejado dado una alta incidencia de reacciones adversas cardiovasculares lo que ha provocado se haya suspendido o restringido su uso en algunos países. Objetivo: caracterizar la población a la que se prescribió tioridacina, y clasificar las reacciones adversas. Método : se realizó un e studio observacional, descriptivo y transversal, de farmacovigilancia del tipo monitoreo intensivo de reacciones adversas en pacientes psiquiátricos hospitalizados tratados con tioridacina de Septiembre 2009 a Febrero 2010, de la provincia Pinar del Río. Resultados: de los 123 pacientes incluidos el 82.9 % eran adultos, el 78.9 % de los pacientes presentaban contraindicaciones al fármaco. Se produjeron sospechas de reacciones adversas en un 31.7 % del total; siendo los trastornos extrapiramidales los que prevalecieron, el sistema nervioso central fue el sistema de órganos más afectado. Existió un predominio de las reacciones adversas leves, condicionales y no descritas. El 84.6 % de las reacciones fueron evitables. Conclusiones: s e encontró un predominio de la indicación en mujeres adultas. Las principales reacciones adversas detectadas fueron efectos extrapiramidales. El sistema de órgano más afectado fue el sistema nervioso central, predominaron las reacciones adversas leves, condicionales, no descritas y en su mayoría evitables.

Palabras claves: reacciones adversas a medicamentos, Tioridacina, psicofarmacos, farmacovigilancia.


INTRODUCCION

De acuerdo a estudios realizados por la OMS se estima que 400 millones de personas sufren actualmente trastornos psiquiátricos y neurológicos. Los neurolépticos, constituyen desde su introducción, el principal tratamiento de la esquizofrenia, fase maníaca de los trastornos bipolares y alteraciones de la conducta. Debido a sus propiedades sedantes pueden ser utilizados previamente a la realización de algún procedimiento invasivo y en el área de urgencias para el control de los pacientes agitados. Además, se han utilizado en algunos cuadros neurológicos como corea, distonías, hemibalismo, espasmos, tics y tortículis. Recientemente, se han comenzado a utilizar como fármacos antiarrítmicos.1

Son antagonistas de los receptores dopaminérgicos D2, que se localizan principalmente en estructuras del Sistema Nervioso Central (SNC), tales como: sistema límbico (amígdala, núcleo acubens, tubérculo olfatorio), zona quimiorreceptora o del disparo emético bulbar y ganglios basales. La selectividad de estos compuestos por los receptores D2 es escasa, también bloquean los alfa 1 vasculares, triptaminérgicos, muscarínicos e histaminérgicos H1.1,2

Las fenotiacinas son un grupo de fármacos neurolépticos, integrados por: clorpromazina, trifluoperazina, levomepromazina y tioridacina entre otros. Los cuales comparten muchos efectos farmacológicos y aplicaciones terapéuticas. Los efectos adversos suelen ser extensiones de las muchas acciones farmacológicas de estos fármacos.2 El perfil farmacológico básico  de la tioridazina es similar al de otras fenotiazinas pero tiene algunas diferencias significativas en el espectro clínico en comparación con otras sustancias del grupo. Los aspectos más destacables son: la baja tendencia a provocar reacciones adversas extrapiramidales (EPS), sus efectos sedantes y ansiolíticos relativamente fuertes, la moderada hipotensión y su baja actividad antiemética.  A bajas dosis, tiene propiedades ansiolíticas, controla las reacciones exageradas de irritación y de estrés, con el mínimo efecto en la actividad motora. En un rango de dosis elevado, es un eficaz neuroléptico en el control de los síntomas graves de trastornos mentales psicóticos y no psicóticos, tiene un amplio margen terapéutico y es bien tolerado en el rango de dosis recomendado.2
También se ha empleado con profusión, bien como tal o en asociación en el manejo de las complicaciones psiquiátricas y conductuales de las demencias, a pesar de que como remarca una reciente revisión de la Cochrane, si hay que atenerse a los resultados de los escasos ensayos publicados al respecto habría que desaconsejar su uso porque su efectividad es escasa, y a costa de importantes efectos secundarios.4
Con relación a sus propiedades farmacocinéticas,  la Tioridazina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal. Las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan a las 2-4 horas después de la ingesta. La biodisponibilidad sistémica media es aproximadamente del 60 %. La unión a proteínas plasmáticas es elevada (más del 95 %) atraviesa la placenta y pasa a leche materna, atraviesan la barrera hematoencefálica y puede detectarse en líquido cefalorraquídeo (LCR). En cuanto a su metabolismo se oxida mayoritariamente en hígado a través del sistema citocromo P450. La excreción se produce principalmente en heces (50 %) pero también por vía renal (menos del 4 % como fármaco inalterado y aproximadamente de un 30 % como metabolitos). La semivida de eliminación plasmática es aproximadamente de 10 horas 2.
En estos momentos el uso de este fármaco ha sido restringido en muchos países debido a su capacidad de producir reacciones adversas cardiovasculares de importancia que pueden llegar a la muerte, en Estados Unidos las recomendaciones de la FDA fueron muy restrictivas; la indicación quedaba sólo en casos de esquizofrenia que no habían mostrado respuesta aceptable a otros antipsicóticos.1
En el año 2001 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED) restringió las indicaciones de la tioridacina y modificó la información de sus prospectos, debido al riesgo de prolongación del QT, las arritmias cardiacas y la muerte súbita que provocaba en los pacientes expuestos al fármaco. En junio de 2005 se produjo el retiro simultáneo del fármaco en todos los países europeos.5
Del mercado canadiense, fue retirado voluntariamente en julio de 2001 debido a preocupaciones de seguridad, aunque otros productos genéricos de este fármaco continuaron en venta. A partir del 2005, se dejó de vender debido a falta de información relacionado con el antecedente de prolongación del intervalo QT, con predisposición a arritmias graves y muerte súbita.  Se contraindicó el uso junto con otros fármacos, como fluvoxamina, propranolol, pindolol, etc., cualquier fármaco que inhiba el citocromo P450 2D6, y con fármacos que prolonguen el intervalo QTc. Además en pacientes que tengan disminuidos los niveles del citocromo P450 2D6, así como en pacientes con síndrome congénito de QT prolongado o con antecedentes de arritmias cardíacas2.
A raíz de los antecedentes se realizó una revisión del Formulario Nacional de Medicamentos de nuestro país donde se recomienda la utilización de tioridacina como tratamiento de segunda elección para la esquizofrenia del adulto bajo vigilancia especializada3 y también se consulto la base de datos de la Unidad Coordinadora Nacional de Farmacovigilancia de Cuba desde el año 2003 hasta el 2009 y la nota informativa No 10 del 2009 encontrando 127 reportes de sospechas de reacciones adversas a medicamentos (SRAM) a la tioridacina lo que representa el 0.2 % de las 57136 SRAM reportadas en estos siete años. Existió un predominio de las reacciones adversas que afectaron  al Sistema Nervioso Central (56 reportes; 44.1 %) reportándose trastornos extrapiramidales, temblor, y cefalea. Las reacciones  adversas cardiovasculares ocuparon el segundo lugar (18.1 %) manifestándose fundamentalmente por hipotensión arterial, taquicardia,  también se reportaron reacciones adversas que afectaron los sistemas respiratorio, piel, general pero en menor grado. Predominaron las reacciones adversas frecuentes y moderadas. Solo se reportaron tres pacientes con SRAM graves por reacciones cardiovasculares (hipotensión arterial) y sedación profunda.
En la provincia de Pinar del Río  no existen  reportes de efectos adversos a la tioridazina desde el año 2003 hasta la fecha, lo cual  no se corresponde con lo que sucede en el resto del país y en el  mundo. Además en el monitoreo de la prescripción que realiza el Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología en Cuba a través de los centros centinelas,  se reflejan dificultades con el cumplimiento de las regulaciones emitidas para prescribir este medicamento, siendo Pinar del Río de las provincias con mayores dificultades.

MATERIAL Y MÉTODO

Con el fin de caracterizar el uso y las reacciones adversas a la tioridacina se realizó un e studio observacional, descriptivo y transversal, de farmacovigilancia del tipo monitoreo intensivo de pacientes hospitalizados con tratamiento de tioridacina de septiembre del 2009 a febrero de 2010 en la provincia Pinar del Río. Se estudiaron todos los pacientes ingresados en los servicios de Psiquiatría del Hospital “Abel Santamaría” y del Hospital Psiquiátrico “Isidro de Armas” con prescripción de tioridacina.

La notificación de alguna reacción adversa detectada se realizó en el modelo oficial 33 – 36 -1 del MINSAP.

Los datos obtenidos primariamente se almacenaron la base de datos de farmacovigilancia de la provincia donde se registraron aquellos casos en que se detectó una reacción adversa. Para analizar las variables se utilizó estadísticas descriptivas (frecuencias absolutas y relativas). Los resultados se mostraron en tablas y gráficos.

RESULTADOS

En el estudio se incluyeron 123 pacientes a los cuales se realizó la indicación de tioridacina de septiembre del 2009 a febrero del 2010, Se apreció un predominio de pacientes del sexo femenino para un 54.5 % sobre el sexo masculino. El rango de edad osciló entre los 18 y los 89 años de edad encontrándose un predominio en el grupo de adultos, (102; 82.9 %) y 21 pacientes ancianos para un 17.1 %.

Con respecto al monitoreo intensivo se detectaron reacciones adversas en 39 pacientes, para un 31.7 %; el tipo de sospechas de reacciones adversas a medicamentos notificadas en los pacientes psiquiátricos hospitalizados con prescripción de tioridacina se muestra en la tabla 1.

Tabla 1. Distribución de pacientes psiquiátricos hospitalizados portadores de SRAM con prescripción de tioridacina según el tipo de SRAM notificadas. Pinar del Río. Septiembre 2009 a Febrero 2010.

Tipo de SRAM

Número

Porciento

Trastornos extrapiramidales

9

23.1

Astenia

5

12,8

Cefalea

4

10,3

Mareo

3

7,7

Somnolencia

3

7,7

Diarreas

3

7,7

Vómitos

2

5,1

Depresión

2

5,1

Palpitaciones

2

5,1

Anorexia

2

5,1

Otras*

4

10.3

Total

39

100,0

Se puede apreciar que los trastornos extrapiramidales prevalecieron con 9 reportes para un 23.1 %, seguidos de la astenia en 5 casos representando un 12.8 %, le continuó la cefalea en 4 pacientes, para un 10.3 %. Los mareos, la somnolencia y las diarreas se presentaron en número de 3 reportes para un 7.7 % cada uno. La depresión, las palpitaciones y la anorexia se notificaron en número de 2 reportes para un 5.1 % cada uno.

* Entre otras se encuentran los reportes de hipotensión, ansiedad, dolor óseo y retención urinaria, todas con un caso.

La tabla 2 muestra las reacciones adversas reportadas según sistema de órgano afectado.

 Tabla 2. Distribución de pacientes según el sistema de órganos afectado. Hospitales seleccionados. Pinar del Río. Septiembre 2009 a Febrero 2010.

Sistema de órganos afectado

Número

%

SNC

16

41,1

Psiquiátrico

8

20,5

General

5

12,8

Digestivo

5

12,8

Cardiovascular

3

7,7

Otros*

2

5,1

Total

39

100,0

 De las 39 notificaciones de sospechas de reacciones adversas al medicamento el sistema de órganos más afectado fue el SNC con 16 reportes para un 41.1%, seguido por el psiquiátrico con 8 reportes para un 20.5 % y en tercer lugar el sistema general con 5 reportes para un 12.8 %.

La afectación del sistema cardiovascular estuvo representada por 3 reportes para un 7.7 %. Entre otros se encuentran el sistema genitourinario y el soma, ambos con un caso.

El análisis de la severidad de la SRAM se muestra en la tabla 3.

Tabla 3. Distribución de pacientes psiquiátricos hospitalizados portadores de SRAM con prescripción de tioridacina según la severidad de la SRAM. Pinar del Río. Septiembre 2009 a Febrero 2010.

Severidad de la SRAM

Número

Porciento

Leve

33

84,6

Moderada

6

15,4

Total

39

100,0

Prevalecieron las reacciones adversas leves en número de 33 reportes para un 84.6% seguidas de las moderadas con 6 reportes para un 15.4 %. El 100 % de las mismas se correspondió con trastornos extrapiramidales. No se encontraron reacciones adversas graves ni mortales.

Con respecto a la causalidad existió un predominio de las sospechas de reacciones adversas condicionales representado por el 43.6 % con 17 reportes, seguido de las probables con 15 reportes para un 38.5 % y por último las posibles con 7 reportes para un 17.9 %. No existieron sospechas de reacciones adversas medicamentosas no relacionadas ni definitivas.

El análisis de la frecuencia de aparición de las sospechas de reacciones adversas se aprecia en la tabla 4.

Tabla 4. Distribución de pacientes psiquiátricos hospitalizados portadores de SRAM con prescripción de tioridacina según la frecuencia de aparición de la SRAM. Pinar del Río. Septiembre 2009 a Febrero 2010.

Frecuencia de la SRAM

Número

Porciento

Frecuente

10

25,6

Ocasional

4

10,3

Rara

8

20,5

No descrita

17

43,6

Total

39

100,0

Del total de SRAM el 43.6 % fueron no descritas, seguidas por las frecuentes que representaron el 25.6 %, mientras que las raras y ocasionales se encontraron en menor porcentaje. Dentro de las reacciones adversas no descritas encontramos: astenia, diarreas, vómitos, anorexia y dolor óseo, tomando como referencia el formulario nacional de medicamentos de Cuba.

El análisis de la evitabilidad se muestra en la tabla 5.

Tabla 5. Distribución de pacientes psiquiátricos hospitalizados portadores de SRAM con prescripción de tioridacina según RAM evitable. Pinar del Río. Septiembre 2009 a Febrero 2010.

RAM evitable

Número

Porciento

Si

33

84,6

No

6

15.4

Total

39

100,0

El 84.6 % de las sospechas de reacciones adversas fueron evitables. Las reacciones evitables estuvieron dadas por trastornos extrapiramidales, astenia, cefalea, somnolencia, vómitos, diarreas y palpitaciones fundamentalmente.

DISCUSIÓN

Al analizar el comportamiento de los grupos de edad de los pacientes estudiados mostrado existió un predominio del grupo de los adultos, seguido de los ancianos. Estos resultados son favorables ya que según una revisión de Cochrane, la preferencia de la tioridacina frente a otros agentes en el tratamiento de los pacientes ancianos no se funda en estudios de calidad adecuada. Debe considerarse que se trata de una población vulnerable a los efectos adversos de la tioridacina, principalmente en lo que se refiere a la cardiotoxicidad, además de ser más susceptible a los efectos antimuscarínicos, efectos extrapiramidales como la disquinecia tardía, hipotensión ortostática, hipo e hipertermia y riesgo de fracturas de caderas, entre otras, por estas razones la selección de este fármaco en patologías psiquiátricas se debe realizar con mayor mesura. Por lo tanto, antes de administrar tioridacina a un paciente anciano es necesario considerar los riesgos y los beneficios asociados y la posibilidad de tratamientos alternativos .

Con respecto a las reacciones adversas reportadas se apreció un predominio de los trastornos extrapiramidales que al compararlo con la nota informativa de alerta número 10 de la unidad coordinadora nacional de farmacovigilancia muestra un patrón que se corresponde con los resultados de la investigación. Sin embargo algunas bibliografías revisadas plantean que su administración se relaciona con un nivel más bajo de síntomas extrapiramidales, pero a su vez en un metaanálisis realizado que evaluó la eficacia y seguridad de este medicamento en la demencia se encontró que al compararla con placebo, otros neurolépticos, y otros sedantes, presenta tasas de efectos adversos iguales o mayores .

Los síntomas extrapiramidales durante el tratamiento con tioridacina son el resultado del bloqueo de los receptores D2 en los ganglios basales. Estos síntomas se producen con mayor intensidad y frecuencia cuando se administran las dosis más altas; es decir son dosis dependientes.2,3 Pueden ser clasificados como reacción distónica, acatisia, y seudo-parkinsonismo. Los síntomas similares a los de un Parkinson son más frecuentes en la tercera edad, mientras que los niños desarrollan con mayor frecuencia reacciones distónicas que pueden ser agravadas por infecciones o por la deshidratación.3

En el estudio solo se reportó retención urinaria e hipotensión en un caso respectivamente, así como 2 casos de palpitaciones lo que no se corresponde con la bibliografía consultada donde estos tipos de reacciones son de las más frecuentes3, 6 . Sin embargo se conoce que la tioridacina posee efectos bloqueantes de los receptores colinérgicos y alfa adrenérgicos lo cual justificaría la aparición de estas reacciones que serían de Tipo A, es decir una extensión de sus acciones farmacológicas, caracterizadas por ser predecibles y con una alta morbilidad. Es importante destacar que a ninguno de los pacientes estudiados con prescripción de tioridacina se le realizaron complementarios del tipo ECG y determinación del potasio, por cuanto las reacciones cardiovasculares pudieran estar infranotificadas por falta de elementos diagnósticos.

También se notificaron vómitos, reacción adversa esta no esperada pues este fármaco por su mecanismo de acción al bloquear la dopamina en la zona quimiorreceptora o del disparo emético bulbar tiene una acción antiemética, esto pudiera ser interpretado como un reacción adversa paradójica del medicamento aunque es válido destacar que no está descrita en la bibliografía consultada.

En la investigación prevalecieron las reacciones adversas leves pues a pesar de detectarse la sospecha de reacción adversa no requirieron atención médica de urgencias, ni cambio del tratamiento farmacológico ni suspensión del mismo, hallazgo este que difiere de los resultados de la nota informativa. 7 No existieron notificaciones de efectos adversos graves ni mortales. Inferimos que estos resultados se deben al método de notificación empleado (monitoreo intensivo de pacientes hospitalizados) que como su nombre lo indica se notifica cualquier efecto adverso por simple que parezca, aunque es conocido que en el ámbito hospitalario las reacciones adversas que se detectan son de mayor severidad. Es por esto que se debe continuar trabajando en la búsqueda de estos tipos de RAM pues en un estudio realizado en el Hospital Psiquiátrico de la Habana se concluyó que la muerte súbita en el enfermo mental se asocia principalmente al uso de psicofármacos.

Al evaluar la relación de causalidad se evidenció un predominio de las reacciones adversas condicionales. Las reacciones adversas condicionales se clasifican de este modo cuando hay secuencia temporal pero son desconocidas, es decir no están descritas en la literatura o cuando faltan datos en el reporte que limitan la evaluación de la misma. Le siguió en orden de importancia las reacciones adversas probables las cuales se caracterizan por existir secuencia temporal, estar descritas en la literatura y haber supresión positiva y en menor cuantía las reacciones adversas posibles en un 17.9 % dado que existía una causa alternativa asociada al tratamiento que pueden favorecer la aparición de interacciones medicamentosas. Este hecho y la propia patología del paciente, pudieran constituir causas alternativas que expliquen la aparición de dichas RAM. Estos resultados difieren de los encontrados en otros estudios donde predominaron las reacciones adversas probables en primer lugar7. Es importante destacar que esta valoración de causalidad es cualitativa y fue realizada por el grupo de expertos para evitar subjetividad en la evaluación de las mismas y realizar un análisis integral del paciente.

Según la frecuencia de aparición de las RAM hubo predominio de las no descritas, debido a que estas sospechas de reacciones adversas no se encontraban descritas en la literatura de referencia y consultada, seguidas de las frecuentes, este dato no se corresponde con lo reportado en la nota informativa número 10 del año 20097, estos resultados pudieran deberse al tipo de método de farmacovigilancia utilizado, con evolución diaria de los pacientes y búsqueda activa de las reacciones adversas.

Con respecto a la evitabilidad se muestra que el 84.6 % de las reacciones adversas pudieron ser prevenibles. Este resultado estuvo fundamentalmente por la selección inadecuada del fármaco ya sea por las indicaciones no adecuadas para las cuales fueron prescritas donde podemos citar: psicosis aguda, psicosis histéricas, trastorno disociativo, intento suicida y trastorno afectivo bipolar; así como por la presencia de contraindicaciones en los pacientes con el tratamiento prescrito las cuales consistieron básicamente en la presencia de otros fármacos como amitriptilina, imipramina, haloperidol y pimozida que potenciaban las reacciones adversas a la tioridacina descritas en la literatura. Es por esto que se afirma que desde el punto de vista farmacológico dependen del medicamento y son conocidos por el profesional que los prescribe. Estos resultados coinciden con un estudio realizado en un hospital de atención terciaria de Canadá donde el 70 % de las reacciones adversas a medicamentos fueron reacciones adversas prevenibles.

Se puede concluir entonces que la provincia muestra un comportamiento semejante a lo reportado en la alerta realizada por la Unidad Coordinadora Nacional No 10 del 2009 en cuanto a la aparición de reacciones adversas del sistema nervioso central, las cuales predominaron por encima de otros sistemas aun sin estar relacionadas con dosis elevadas y las reacciones adversas cardiovasculares solo representaron el 7.7 % sin compromiso para la vida.

La unidad Coordinadora Provincial de Farmacovigilancia recomienda mantener una vigilancia activa, ya que aunque el perfil beneficio riesgo del fármaco es favorable, los malos hábitos de prescripción demostrados por una mala selección y por la presencia de contraindicaciones y/o precauciones durante el uso podrían inducir la aparición de reacciones adversas con peligro para la vida. La terapéutica del paciente psiquiátrico también demanda.

Security on the use of Tioridazine on admitted psychiatric patients, Pinar del Rio , Cuba 2009.

SUMMARY

Introduction; The use of Tioridazine has been restricted on the treatment of schizophrenia, its employment in other psychiatric disorders has been non advisable due to the high incidence in cardiovascular adverse reactions giving place to its restriction or not use in some countries. Objective: Characterized the population prescribed Tioridazine and classify the adverse reactions. Method: A pharmacological surveillance, transversal, descriptive and observational study of intensive control on psychiatric patients admitted and prescribed Tioridazine during the period September, 2009 to February, 2010, from Pinar del Rio province was carried out. Results: From 123 patients included in this study, 82.9%were adults, 78.9% of the patients had contra-indications to the pharmac. There were some suspicious about the presence of adverse reactions in 31.7% of all patients prevailing the extra pyramidal disorders and as the main affected the Nervous Central System; non described slight conditional adverse reactions prevailed and mainly avoidable.

Key words: Pharmacological adverse reactions, Tioridazine, psychopharmacs, pharmacological surveillance.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Unidad Coordinadora Provincial de Farmacovigilancia Pinar del Río.

2.- Unidad Coordinadora Nacional de Ffarmacovigilancia.

3.- Unidad Coordinadora Provincial de Farmacovigilancia Pinar del Río.

4.- Unidad Coordinadora Provincial de Farmacovigilancia Pinar del Río.

 

 

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