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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2011,8(2)

 

Violencia ejercida a la mujer en la relación de pareja. Policlínica Rolando Monterrey. Enero- Diciembre 2009. Moa.

Sandra Barthelemy Machado, 2 Mariannys Jiménez Fernández, 3 Carlos de la Paz Estrada, 4 María Luisa Pérez Alvarez, y 5 Ernesto Alfonso Figueredo

RESUMEN

Se realizó un estudio descriptivo, utilizando un diseño no experimental transversal, sobre la violencia ejercida a la mujer en la relación de pareja, en el Policlínico Rolando Monterrey (Enero- Diciembre 2009) en un universo de 245 mujeres y una muestra de 70. Aplicamos una encuesta con el objetivo de caracterizar sociopsicológicamente a las víctimas; describir la edad, escolaridad, ocupación, tipo y tiempo de la relación de pareja, funcionamiento familiar, las formas de violencia más frecuentes y los factores que la perpetúan, así como valorar las habilidades para la solución de situaciones de conflictos, utilizando para ello estadígrafos descriptivos, y determinar las características personológicas de la muestra. Encontramos que el tipo de violencia más empleada fue la psicológica, la cual fue utilizada en mujeres entre 35-44 años de edad, con un nivel preuniversitario; donde las trabajadoras resultaron las más afectadas, repercutiendo el fenómeno sobre aquellas mujeres con unión consensual, que tenían más de 10 años de duración con su pareja, que convivían en contextos de familias disfuncionales; poseían escasas habilidades para la solución de problemas, y que perduran en la relación por la dependencia económica que mantienen y por su seguridad personal. La caracterización personológica reveló que fueron mujeres dispensarizadas como supuestamente sanas, la mayoría manifestó ansiedad como estado y depresión en niveles altos, sin embargo la ansiedad como rasgo es bajo; poseen una autovaloración inadecuada, y sus necesidades giran en torno a su seguridad, autorrealización y afecto o estima. Recomendamos la participación de todos los grupos sociales, para profundizar y promover líneas de investigación sobre tal problemática.

Palabras clave: violencia, relación de pareja, seguridad.

INTRODUCCION

En un planeta en el que cada día los titulares de los más grandes medios reiteran noticias de guerra y ocupaciones militares, atentados, asesinatos selectivos y de más calamidades siempre rodeadas de muerte y sangre, la violencia comienza a tornarse una costumbre. A pesar de ser una vecina un poco molesta pero a la que intentan acostumbrarnos. En medio de todo este movido panorama como, casi siempre ocurre, las mujeres son unos de los segmentos más afectados. No solo como testigo cercanas a hechos violentos o sufriendo algunas de sus consecuencias, sino como víctimas propiamente, siendo carne de la violencia, bocado de algunos de sus muchos apetitos.1-3

Como se define en la 4ta Conferencia Mundial sobre la mujer, celebrada en Beijing en septiembre de 1995: ”La violencia contra la mujer, es una violación contra los derechos humanos y las libertades fundamentales de esta, es uno de los obstáculos para poder lograr los objetivos de la plataforma… la violencia que ocurre en privado dentro de la familia incluye golpes, abuso sexual de niños en el hogar, abuso relacionado con la dote, por parte del marido, las mutilaciones genitales femeninas, la escisión (ablación del clítoris) y otras prácticas tradicionales que atentan contra la mujer, el abuso ejercido por otra persona ajenas al marido y el abuso relacionado con la explotación. "

Este fenómeno está presente desde las épocas más remotas de la cultura humana, es universal e histórico pues mujeres de todos los tiempos y del mundo entero con independencia del grado cultural, nivel económico, posición social o ideológica, lo han padecido y aún lo padecen.4-7

La violencia ha alcanzado una magnitud muy preocupante en todo el mundo, sobre todo después de la II Guerra Mundial, cuando su frecuencia comenzó a aumentar de forma notable y dejó de ser un asunto de dimensión política y sociológica para convertirse en un reto para la salud pública, por lo que la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial ha estimado que los actos de violencia contribuyen al 15 % de la carga mundial de enfermedad, se ha declarado el 25 de noviembre Día de la No Violencia. Hace algunos años, enfermedades como la tuberculosis, el cáncer de mamas, la preeclampsia, diezmaban la población femenina. Sin embargo en el 2003 los casos de muertes y maltrato contra la mujer se colocan entre las primeras diez causas de muerte. Se ha reconocido como una epidemia soslayada que pronto superará a las enfermedades infecciosas como causa principal de morbilidad y mortalidad prematura.8-10

Cada año esta epidemia mata en el mundo a 1.6 millones de personas, esto significa 1424 muertes diarias, cada cuarenta segundos una persona se suicida y cada hora mueren 35 en conflictos bélicos. Según la Naciones Unidas la violencia contra la mujer constituye un crimen encubierto de mayores proporciones y el primer problema que ya enfrenta la humanidad en este siglo XXI (considerada por muchos un arma de guerra de fin de siglo). La violencia conyugal afecta a una de cada 4 mujeres. Cada año miles de ciudadanas sufren dentro de sus hogares.11,12

Se ha estimado que en la mayor parte de los países entre el 20 % y el 50 % de las mujeres de 15 a 44 años han sido maltratadas físicamente por su compañero de intimidad causando esto más muertes e incapacidades (el 2 % del total de la población mundial). Una de las regiones más afectadas por este problema es América Latina y el Caribe; de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud , nuestra región es la zona más violenta del mundo.

En Estados Unidos de América una mujer es golpeada cada 15 segundos; estudios realizados demuestran que en una de cada 6 familias un cónyuge maltrata físicamente al otro. En España fueron asesinadas 64 mujeres por su pareja en el año 2000, 71 en el 2001, 77 en el 2002 y 69 en el 2003. En Puerto Rico más del 50 % de las mujeres mueren en manos de su esposo; en Inglaterra se calculan de 20 000 a 50 000 mujeres golpeadas por años. En Francia mueren mujeres cada tres días víctimas de su compañero, en el 2007 un estudio realizado por el Observatorio Nacional de la Delincuencia estimó que alrededor de 2 millones de francesas mayores de 18 años fueron víctimas de violencia física sexual dentro y fuera del hogar.13

En algún momento de la vida, más de la mitad de todas las mujeres latinoamericanas han sido objetos de agresiones en sus hogares, un 33 % son víctimas de abuso sexual mientras que el 45 % recibe amenazas, insultos y la destrucción de objetos personales.

En Cuba se encuentran todavía las siguientes dificultades: la violencia contra la mujer ha sido encubierta, poco investigada y estudiada, solo en las últimas décadas ha comenzado a ser estudiado científicamente con fuerza, se pierden los registros generales por su difícil detección y aunque existe en menor cantidad y gravedad en relación con otros países del área, no deja de ser un problema, a pesar de la voluntad política de nuestro gobierno. Estamos llegando tarde los investigadores y trabajadores de la salud al problema de la violencia y mientras tanto ella ha penetrado todos los escenarios de la vida individual y social, todas las fibras del tejido colectivo y cada uno de los territorios de la geopolítica mundial.13

Nuestro municipio no está exento al problema y se ha constatado que el fenómeno existe incluso con mayor frecuencia que la que quisiéramos. Las mujeres víctimas de violencia acuden a los servicios de salud, consultas de psicología, psiquiatría, e incluso a casas de orientación para la mujer y la familia en busca de ayuda ya sea por cualquier daño ejercido a la salud, que puede ir desde efectos mortales(suicidio y homicidio) hasta daños en la salud mental(estrés postraumático, depresión, ansiedad, angustia, fobia, estados de pánico, trastornos ginecológicos, disminución de la autoestima, trastornos en la alimentación, entre otros) e incluso se habla de una "epidemia invisible”. Estas son las consecuencias de vivir en un clima de violencia de género. Precisamente por el significado que dentro de la familia como núcleo básico de la sociedad ocupa la mujer en la multiplicidad y complejidad del rol que desempeña como madre, esposa e hija y en otros niveles sociales para la salud. Nos sentimos motivados a comprender este estudio como vía para adentrarnos en este complejo mundo, al hacerlo asumimos tal problemática trascendiendo desde el punto de vista médico, legal o curativo por las lesiones y disfunciones que provoca y considerando además su influencia en el deterioro de las relaciones sociales, de solidaridad y cooperación, lo que por ello entraña la calidad de vida de los integrantes de la comunidad.

Nuestro problema científico es el siguiente:

¿Cuáles son las características sociopsicológicas de las mujeres víctimas de violencia en la relación de pareja, en el policlínico Rolando Monterrey, enero-diciembre 2009?

El objetivo de trabajo es caracterizar sociopsicológicamente a las mujeres víctimas de violencia en la relación de pareja.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó una investigación descriptiva, utilizando un diseño no experimental transversal sobre la violencia ejercida a la mujer en la relación de pareja en el Policlínico Rolando Monterrey, durante el período de Enero- Junio del 2009, con un universo de 245 mujeres entre 15 y 54 años de edad casadas o en unión consensual, pertenecientes al consultorio # 30 de Punta Gorda; conformándose una muestra de 70 mujeres seleccionadas por el método aleatorio simple.

Criterio de inclusión y exclusión:

Fueron encuestadas las mujeres que estuvieron de acuerdo a participar en la investigación, con edades comprendidas entre 15-54 años (ya que algunos autores afirman que este fenómeno es más frecuente cuando los miembros de la pareja, especialmente el agresor, son jóvenes), casadas o en unión consensual, (relación esta que debe estar consolidada por más de un año). Fueron excluidas las mujeres que no estuvieron de acuerdo a participar en la investigación, las menores de 15 y mayores de 54 años de edad, solteras, divorciadas o viudas y las mujeres con discapacidades mentales, previamente diagnosticadas por el Especialista de Salud Mental, e informado por el Médico de Familia- que estuviesen descompensadas (crisis psicóticas y retraso mental).

Conceptualización de las variables:

* Edad: Por los intereses de nuestra investigación y para facilitar el procesamiento estadístico se tuvieron en cuenta las siguientes edades:

De 15-24 años De 35-44 años

De 25-34 años De 45-54 años

* Nivel escolar: Se midió según criterios de la carpeta metodológica.

-Iletrado

-Primario terminado

-Secundaria terminado

-Preuniversitario terminado

-Superior

* Ocupación: Tuvimos en cuenta si eran.

-Estudiante

-Ama de casa -Trabajadora

* Tipo de relación de pareja: Tuvimos en cuenta si es:

-Unión consensual o acompañada: Unión marital no reconocida legalmente por la estabilidad de cohabitación e implica responsabilidad o presupuesto común de la pareja para la mantención familiar.

-Casada: Unión marital reconocida legalmente por la estabilidad de cohabitación e implica responsabilidad o presupuesto común de la pareja para la mantención familiar.

* Tiempo de relación: Se consideraron este con la pareja actual y las siguientes variantes.

1-2 años 6-9 años

3-5 años + 10 años

* Apgar familiar: Constituye un dato cuantitativo que expresa en cierta medida el grado en el cual el individuo experimenta subjetivamente el vínculo con el medio familiar.

* Tipos de violencia: son las formas en que se evidencian el malestar, maltrato, violación, siempre implicando el uso de la fuerza para producir un daño que se infrinja hacia otra persona y que pueden ser:

-Física: Es la forma más clara y evidente de ejercer la violencia, puede incluir traumatismos de cualquier índole que provoquen lesiones físicas como contusiones, heridas, hematomas, zizagamientos, empujones, alones de pelo, tirar objetos, quemar con un objeto a otra persona con el fin de provocar daños físicos o la muerte.

- Psicológica o emocional: Típicamente se presenta bajo la forma de hostilidad verbal crónica destinada a degradar o controlar las acciones, comportamiento, creencias y decisiones de la mujer por medio de la intimidación, manipulación, amenazas directas o indirectas, humillación, aislamiento, insultos, burlas, desprecios, o cualquier otra conducta que implique daño en la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal.

- Sexual: Es la imposición o abuso sexual generalmente del hombre para realizar el acto sexual utilizando la fuerza o intimidación (tocamiento, o penetración anal o vaginal) en contra de la voluntad del otro.

Para la exploración de estos tipos de violencia se consideró su existencia si responde afirmativamente con una X al menos una de las situaciones relacionadas con los tipos de violencia.

* Factores que perpetúan la violencia: son aquellos elementos o componentes que permanecen por siempre en la vida o el entorno en que se desarrolla una persona manifestándose con actos violentos, intimidación y furor, descargados hacia un individuo.

* Habilidades de la mujer para la solución de problemas de pareja : Se refiere al grado de eficacia que manifiesta poseer la mujer para resolver el conflicto en la pareja. A su vez autoeficacia se considera sobre el juicio sobre la capacidad personal para comportarse de cierta forma, interpretar situaciones complejas o para controlar las relaciones emocionales.

Técnicas utilizadas:

*Cuestionario de salud mental: Nos permitió conocer si las encuestadas son personas supuestamente sanas desde el punto de vista psicológico.

* Inventario de Beck: Es un inventario que se realiza con el fin de hacer una evaluación objetiva de las manifestaciones de la depresión considerándose esta como una manifestación o un síndrome. Se utiliza en adultos, preferentemente de forma autoadministrada.

* Inventario de ansiedad como rasgo – estado (IDARE).

Se considera la prueba más desarrollada, tanto desde el punto de vista teórico como metodológico. Esta parte de considerar teóricamente la ansiedad como dos formas de expresión, como estado y como rasgo. Se aplica en adultos y adolescentes.

Ansiedad como estado puede ser conceptualizado como un estado emocional transitorio emocional transitorio o situacional, que varía en intensidad y fluctúa en el tiempo.

Como rasgo se refiere a las diferencias individuales relativamente estables, caracteriza la personalidad en cuanto a la propensión a presentar ansiedad.

* WAY ¿Quién eres tú?: Esta técnica nos permite medir la autovaloración de las encuestadas.

* Diez deseos: Conoceremos en profundidad las necesidades y motivaciones de nuestra muestra .

Operacionalización y procesamiento de la información:

Las variables para la investigación se seleccionaron tomando como referencia el Cuestionario del Estudio multicéntrico sobre actitudes y normas culturales frente a la violencia (Proyecto ACTIVA) en ciudades seleccionadas de América Latina y España, adaptándolas a las necesidades de nuestra investigación. La encuesta fue validada por el equipo de trabajo, conformándose por dos secciones, la primera para los datos generales; la segunda para explorar los tipos de violencia y aplicar las técnicas psicológicas.

Los datos fueron recogidos en tres momentos, un primer momento donde se identificaron las mujeres entre 15 - 54 años (teniendo en cuenta las historias clínicas familiares), con relación marital estable (casada o unión consensual); un segundo contacto solicitando previamente el consentimiento informado y explicándoles la garantía de la investigación en cuanto a confidencialidad y privacidad, con el propósito de garantizar las defensas y distorsiones de la comunicación frecuentes en estos casos , y la aplicación del Cuestionario de Salud Mental; un tercer encuentro para aplicarles la encuesta a los miembros de la muestra.

Los datos se organizaron automáticamente, auxiliándonos para ello en una computadora Haier, se creó una base de datos en el programa Microsoft Excel, con posterior procesamiento estadístico, para dar salida a los objetivos se emplearon estadígrafos descriptivos como análisis conceptual. Los resultados se presentan en tablas de frecuencia simple para su mejor análisis y comprensión, discutidos y comparados con las literaturas consultadas.

RESULTADOS

En la Tabla 1, que nos muestra las mujeres violentadas según la edad y tipos de violencia, encontramos que entre los 35-44 años predominó la violencia psicológica con 21 encuestadas (30,0 %) y la física con 10 (40,0 %), mientras que entre los 25-34 años resultó ser la sexual la más referida con 11 (31,4 %).

Tabla 1. Mujeres violentadas según la edad y tipos de violencia.

Edad

Psicológica

Sexual

 

Física

 

 

No

%

No

%

No

%

15-24

17

24,3

7

20,0

5

20,0

25-34

17

24,3

11

31,4

6

24,0

35-44

21

30,0

7

20,0

10

40,0

45-54

15

21,4

10

28,6

4

16,0

Total

70

100

35

100

25

100

Fuente encuestas.

En la Tabla 2, en cuanto al nivel escolar, obtuvimos como resultado que el nivel preuniversitario predominó en las mujeres que refirieron violencia psicológica con 25 (35,7 %) y sexual 11 (31,4 %); sin embargo en el nivel superior prevalece la física con 8 féminas. (32 %).

Tabla 2. Mujeres violentadas según la escolaridad y los tipos de violencia. Policlínico Rolando Monterrey, enero- diciembre 2009.

Escolaridad

Psicológica

Sexual

 

Física

 

 

No

%

No

%

No

%

Iletrado

2

2,9

2

5,7

2

8

Primario Terminado

4

5,7

4

11,4

4

16

Secundaria Terminado

19

27,1

8

22,9

4

16

Pre Universitario Terminado

25

35,7

11

31,4

7

28

Superior

20

28,6

10

28,6

8

32

Total

70

100

35

100

25

100

Fuente: Encuesta

En la Tabla 3, respecto a la ocupación, el maltrato psicológico prevaleció en mujeres trabajadoras con 31 de ellas (44,3 %) y la violencia física 14 (56,0 %), y la sexual presentó su mayor porcentaje en amas de casa con 20 encuestadas (57,1 %).

Tabla 3. Mujeres violentadas según la ocupación y los tipos de violencia.

Ocupación

Psicológica

Sexual

 

Física

 

 

No

%

No

%

No

%

Estudiante

13

18,6

5

14,3

0

0,0

Ama de Casa

26

37,1

20

57,1

11

44,0

Trabajadora

31

44,3

10

28,6

14

56,0

 

 

 

 

 

 

 

Total

70

100

35

100

25

100

Fuente: Encuesta

En la Tabla 4, según el tipo de relación de pareja, que más predominó fue la unión consensual en los tres tipos de violencia, psicológica con 53 encuestadas (75,7 %), sexual 25 (71,4 %), y física 25 (100 %).

Tabla 4. Mujeres violentadas según tipo de relación de pareja y los tipos de violencia.

Tipo de relación

Psicológica

Sexual

 

Física

 

 

No

%

No

%

No

%

Casada

17

24,3

10

28,6

0

0,0

Unión Consensual

53

75,7

25

71,4

25

100

Total

70

100

35

100

25

100

Fuente: Encuesta

En la Tabla 5, obtuvimos como resultado que según el tiempo de relación de pareja, en el de más de 10 años, 24 encuestadas (34,3 %) reportaron violencia psicológica y entre 3-5 años 12 (34,3 %) refirieron sexual y 11 ( 44,0 %) física.

Tabla 5. Mujeres violentadas según tiempo de relación de pareja y los tipos de violencia.

Tiempo de relación

Psicológica

Sexual

 

Física

 

 

No

%

No

%

No

%

1-2 años

8

11,4

4

11,4

0

0,0

3-5 años

22

31,4

12

34,3

11

44,0

6-9 años

16

22,9

9

25,7

5

20,0

más de 10 años

24

34,3

10

28,6

9

36,0

Total

70

100

35

100

25

100

Fuente: Encuesta

En relación al funcionamiento familiar en mujeres agredidas, nos revela que existe un alto predominio de familias disfuncionales, 45 para un 64,3 %, en segundo lugar las funcionales con 15 damas para un 21,4 %, mientras que se presenta en menor grado las moderadamente funcionales con 10 (14,3 %).

Al realizar el análisis de los tipos de violencia de forma general obtuvimos como resultado que la mayormente reportada fue la psicológica (100 %), la sexual (50 %) y la física (35,7 %).

DISCUSION

Al referirse a la edad, Vives-Cases y cols. afirman que la violencia es más frecuente cuando los miembros de la pareja, especialmente el agresor, son jóvenes.14

Pudimos apreciar que los actos violentos más referidos por las mujeres comprendidas entre estas edades fueron los celos, las exigencias de la obediencia absoluta, las acusaciones de infidelidad sin motivos y los empujones o golpes. Nuestros resultados coinciden con los del estudio realizado por Venegas y su grupo,15 además compartimos el criterio de que independientemente de nuestros resultados la violencia afecta a las mujeres de todas las edades.16

Debemos señalar que en el área donde se realizó la investigación la mayor parte de su población han sido nacidos y criados en este pueblo, existen muy pocos emigrantes de otros lugares del municipio. A pesar de ser una zona urbana, existe un bajo nivel de escolarización y culturización.

Coincidimos con Whiting al plantear que las deficiencias educativas, privan a las personas de la información y habilidades cognitivas necesarias para la búsqueda de soluciones ante los conflictos que necesitan un dinamismo y gran estabilidad emocional para su solución.17

La violencia afecta a las mujeres independientemente de la cultura, clase social, etnia, educación y orientación sexual, a pesar de que en el medio educacional se crea una estructura de formación de valores como la construcción social de género.18,19 Nuestro país desarrolla en la actualidad una revolución en la docencia donde se desarrollan programas que permiten elevar el nivel escolar de nuestra población, aún persisten en nuestra área, un gran número de mujeres con una escolaridad baja que no están inmersas en estos programas. Nuestros resultados no coinciden con los resultados de autores internacionales donde prevaleció la escolaridad primaria seguida por la secundaria.20

Los principales actos violentos psicológicos experimentados por las mujeres trabajadoras fueron los celos, limitación y retención del dinero, varios autores plantean que cuando la mujer trabaja sus parejas desconfían, tienen discrepancias en la relación marital y pobre comunicación interpersonal.21

Cuando existe desconsideración hacia la mujer en la familia, incomprensión, inferiorización y recae en ella todo el peso de las tareas domésticas y responsabilidades familiares, igual que en el tiempo de nuestras abuelas, surge la doble jornada cuando se trata de una madre trabajadora y se expresa al mismo tiempo en un acto de discriminación, una manifestación de incultura y de injusticia social.22

Si bien los celos son una de las emociones humanas más comunes, se sobrentiende que se refiere al celo normal, el que se manifiesta con escozor interno ante la posibilidad de perder a la pareja. Ese temor, esa duda, ¿quién no la ha sentido? Este no hace daño a la relación, porque a todas y a todos nos ha gustado alguna vez sentir que somos capaces de despertar celos. Pero hasta ahí.  El celo enfermizo, maniático, ya es otra cosa, y realmente muy peligroso. Se sustenta en un derecho de «propiedad». El hombre le impone a la mujer restricciones a su libertad, incluida la física, es decir, de encierro (la deja trancada con candado). Este tipo de celos puede llegar a ser muy cruel, golpear violentamente a su mujer e, incluso, matarla. Tales hechos han ocurrido y hay quien, erróneamente, atestigua: «La mató por celos», o «Ella se lo buscó porque lo provocaba». Tan simplista deducción pasa de boca en boca. En verdad, no hay justificación alguna para una golpeadura o un acto homicida.23-24

Con relación a la violencia física y psicológica referida por las mujeres amas de casa consideramos que en esta área donde se realiza la investigación persiste todavía la posición subalterna al hombre de la mujer, tanto en lo político-social como en la propia vida doméstica; frecuentemente la dependencia económica femenina, los hijos, los años de relación de pareja entre otros factores culturales, económicos, y sociales, así como la vergüenza y el temor a represalias contribuyen a impedir que las mujeres denuncien estos hechos y abandonen una relación de abuso.25

Coincidimos con Paulo Aliaga en su Conferencia Violencia contra la mujer en el XXIX Congreso Chileno de Obstetricia y Ginecología, Santiago, Chile 2001, donde aborda el tema de la violencia física y sexual en las mujeres desocupadas, plantea que desde 1991 la violencia es reconocida y abordada como un problema público.26

En el área estudiada por nosotros, la mayor parte de su población han nacido y se han criados en este pueblo, que decidieron unir sus vidas a otra persona residente en la zona y no han legalizado su matrimonio, independientemente de que en la actualidad el tema del casamiento legal es poco abordado y se ha dejado de practicar en nuestros días, además las relaciones prematrimoniales a pruebas, es una realidad que se pone en práctica cada día en las nuevas generaciones y que de una forma u otra ha sido aceptada por muchas familias cubanas y este período se convierte en muchas ocasiones, el de nunca acabar y esas relaciones terminan por ser las llamadas unión consensual, en la literatura revisada varios autores plantean que la violencia afecta a mujeres casadas o no, mujeres de todos los tiempos y del mundo entero con independencia del grado cultural, nivel económico, posición social o ideológica.27 Estudios realizados señalan que los maltratos a la mujer se basan en la creencia ancestral de que la mujer es propiedad del hombre, quien puede tratarla como juzgue adecuado, está vinculada al desequilibrio en las relaciones de poder entre hombres y mujeres en el ámbito social, económico, religioso y político, pese a los indudables avances nacionales e internacionales a favor de la igualdad de derechos.28

El tiempo de relación de pareja influye en la aparición de la violencia, casi todos los inicios de relación de pareja son muy lindos y amorosos, como se dijera en argot popular ‘'escobita nueva barre bien'' y al de cursar de los años comienzan los conflictos relacionados con los celos, las incomprensiones, los hijos, etc. todos ellos aparejados al maltrato. Estudios sobre mujeres maltratadas confirman que los malos tratos suelen darse al comienzo de la vida en común incluso en la fase de noviazgo.29

Opinamos que en nuestro país la violencia psicológica es un fenómeno que está presente en la gran mayoría de las parejas cubanas, quizás sea más frecuente que la física como revelan nuestros resultados. Trabajos realizados indican que suelen coexistir la violencia física, la psíquica y la sexual, en una misma relación de pareja aunque apenas hay trabajos sobre estas dos últimas, los estudios cuantitativos se han centrado sobre todo en la violencia física, que es más fácil de medir y conceptualizar. Sin embargo, los escasos estudios cualitativos realizados muestran que para muchas mujeres el maltrato psíquico y la degradación son tantos o más intolerables y con consecuencias en la salud y el bienestar similares a las de la violencia física.30-31

Los resultados de nuestro estudio coinciden con estos planteamientos, mostrando que la violencia psicológica fue reportada por casi la totalidad de las mujeres encuestadas, predominando como los actos violentos mayormente señalados los celos, miradas agresivas y humillación.

Según otros autores las mujeres maltratadas soportan las situaciones de violencia continuadas por parte de sus esposos por disimiles causas, una de ellas es que la mitad de estas féminas percibe la estabilidad y conservación de la unidad familiar. La mujer maltratada por su compañero no disfruta de la agresión, sino que se somete para no volver a ser maltratada y por que no cuenta con los recursos personológicas para afrontar la situación en la que se encuentran.32

La mayoría de las mujeres poseían un inadecuado control para negociar soluciones a los conflictos en la pareja. Esto quiere decir que mientras la habilidad alta constituía un posible factor inhibidor de conductas violentas, aquellas mujeres en mediana y baja habilidad frente a estímulos estresantes o percibidos como potencialmente agresivos no serian capases de negociar, tolerar, manejar o aliviar lo adverso.

Al realizar la caracterización personológicas de las encuestadas nos pudimos percatar que estamos en presencia de mujeres dispensarizadas como supuestamente sanas, aunque en su mayoría prevalece una baja autoestima asociada al temor al fracaso, timidez, sentimientos de inferioridad; inestabilidad emocional, con una demanda de afecto, apoyo, ausencia de la perspectiva temporal futura y proyectos de vida. Manifiestan depresión en los niveles altos, así como la ansiedad como estado lo que puede ser conceptualizada como un estado emocional transitorio o situacional, ya que la ansiedad como rasgo nos revela un puntaje bajo, lo que puede justificar que la ansiedad no forme parte de las características individuales de la personalidad de cada una de ellas. Sin embargo en otro orden prevalecen las autovaloraciones inadecuadas, ya que no existe un equilibrio entre los componentes afectivos. Sus necesidades más inmediatas giran en torno a la seguridad personal, demanda de afecto y necesidades de autorrealización, encaminadas fundamentalmente a explorar sus potencialidades.

Los datos recogidos por la Organización Panamericana de la salud (OPS) y otras instituciones internacionales y nacionales en los diferentes países, hablan del daño a la salud producto a la violencia, que puede ir desde efectos mortales (suicidio y homicidio) hasta el daño en la salud mental (estrés postraumático, depresión angustia, fobia, estados de pánico, abuso de sustancia psicotrópicas, trastornos de la alimentación, baja autoestima, entre otros), incluso se habla de una Epidemia Invisible.33

Concluimos entonces que el tipo de violencia más empleada fue la psicológica, utilizada en mujeres entre 35-44 años, con nivel preuniversitario; repercutiendo el fenómeno sobre aquellas mujeres con unión consensual, con más de 10 años de relación con su pareja, que convivían en contextos de familias disfuncionales; poseían escasas habilidades para la solución de problemas, y que perduran en la relación por la dependencia económica que mantienen y por su seguridad personal y que la caracterización personológica reveló que fueron mujeres dispensarizadas como supuestamente sanas, la mayoría manifestó ansiedad como estado y depresión en niveles altos.

Exercised violence to the woman in the relation of couple. Policlinica Rolando Monterrey. January December 2009. Moa.

SUMMARY

A descriptive study came true, using a design not experimental side road, on the exercised violence to the woman in the relation of couple, in the Polclinica “Rolando Monterrey” (January December 2009) in a universe of 245 women and a sample of 70. We applied an opinion poll for the sake of characterizing sociopsicológic to the victims; Describing the age, scholarship, occupation, type and time of the relation of couple, familiar functioning, more frequent the forms of violence and the factors that perpetuate her, as well as appreciating the abilities for the solution of situations of conflicts, using for it descriptive estadigrafs, and determining characteristics personologics of the sample. We found out that the type of more used violence was her psychological one, which was used in women between 35-44 years elderly, with a pre-university level; where workers gave results them more affected, having influence the phenomenon on those women with consensual union, that they had more of 10 years of duration with their couple, that they lived together in contexts of dysfunctional families; They had scarce abilities for the solution of problems, and that they last in the relation for the cost-reducing dependence that they hold and for their personal safety. Characterization personologic revealed that controlled were womanly as supposedly you heal, the majority manifested anxiety like status and depression in tall levels, however anxiety as feature is softly; they have an unsuitable self-appraisal, and your needs revolve around their certainty, self-actualization and affection or esteem. We recommended the participation of all the social groups, in order to deepen and to promote fact-finding trajectories on such problems.

Key words: violence, relation of couple, certainty.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Especialista de Primer Grado en Psiquiatría. Hospital “Guillermo Luís Fernández Hernández-Baquero”.

2 Licenciada en Psicología. Policlínica Universitaria “Rolando Monterrey”.

3 Especialista de Segundo Grado en Anestesiología y Reanimación. Máster en Urgencias Médicas. Hospital “Guillermo Luís Fernández Hernández-Baquero”. Profesor Asistente.

4 Especialista de Primer Grado en Medicina Interna. Hospital “Guillermo Luís Fernández Hernández-Baquero”. Profesor Instructor.

5 Especialista de Primer Grado en Medicina Interna. Hospital “Guillermo Luís Fernández Hernández-Baquero”. Profesor Instructor.

 

 

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