Sumario, siguiente

Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2006;3(3)

 

RELACIÓN DE LOS DELITOS SEXUALES Y CONSUMO DE ALCOHOL EN LA PROVINCIA GUANTÁNAMO DURANTE EL PERÍODO COMPRENDIDO DESDE ENERO DEL 2001 A DICIEMBRE DEL 2002

Raúl Matos Abella, 1 Luis Enrique Vidal Palmer, 2 Elizabeth Álvarez Cambas 3 y Lourdes Arredondo Pubillones 4.

RESUMEN

Se realizó una investigación descriptiva, comparativa, retrospectiva y longitudinal, para conocer el comportamiento de las víctimas de delitos sexuales, las cuales referían que sus victimarios tenían signos de ingestión de alcohol, registrados por el Centro Provincial de Medicina Legal de la provincia Guantánamo durante el período comprendido desde enero de 2001 a diciembre de 2002. Se utilizaron el Libro de registro de delitos sexuales, así como la encuesta que se les practica a estos casos cuando son atendidos, de donde se extrajeron los datos necesarios para caracterizar la muestra (No. 188). Se estudiaron las variables edad, sexo, área, hora, día y mes de ocurrencia así como el vínculo víctima-victimario. Se obtuvieron resultados relevantes tales como: las 3/4 partes de los victimarios habían ingerido bebidas alcohólicas, predominó el sexo femenino y la población joven (11-30 años), que la mayoría de las víctimas tenían alguna relación con sus victimarios, así como otras conclusiones.

Palabras clave: delitos sexuales, dependencia al alcohol, violencia.

INTRODUCCIÓN

El consumo de alcohol data desde los primeros años de la civilización humana, las primeras civilizaciones lo utilizaban en sus festividades pues se le atribuía propiedades euforizantes, sin embargo la historia lo asocia también al desorden y los excesos, principalmente a la violencia. 1 Según estadísticas internacionales el alcohol y su uso se encuentran íntimamente relacionados con actos delictivos, por lo que es considerado como un factor criminógeno de primerísimo orden. 2

Si se analiza la embriaguez alcohólica desde el punto de vista medicolegal podremos ver su estrecha relación con delitos sexuales, los cuales por su alto grado de peligrosidad y las diversas secuelas que deja desde el punto de vista físico, psicológico y social constituyen un tema muy seguido de cerca por nuestras autoridades policiales y sanitarias.

Los delitos sexuales, entendidos como aquellos en cuya génesis está el instinto sexual, o expresan actos libidinosos, lascivos, lujuriosos u obscenos, que traducen una actividad sexual y una satisfacción erótica, según algunos autores como Gisbert Calabuig y otros 3-5 llegan a constituir la tercera parte de los peritajes realizados en la Clínica Medicolegal en el mundo, cifras que alarman si se tiene en cuenta el incremento sustancial que se observa de los actos violentos, dentro de los cuales este tipo de delitos ocupan un lugar importante. En nuestro medio las estadísticas del Instituto de Medicina Legal informan que la cuarta parte de los servicios que se prestan anualmente en la clínica, obedecen a radicaciones por estos delitos. 6

El consumo de alcohol vinculado a la violencia se ha acentuado en los últimos 30 años 7-9 y constituye una preocupación para las autoridades en general en nuestro país, teniendo en cuenta la especial protección que da nuestra legislación 8 a la mujer, la niñez y la adolescencia, y la relación que tienen las influencias alcohólicas como factor desencadenante de actos delictivos, 10-13 aspecto que está en relación directa con el aumento de las ofertas de bebidas alcohólicas. Antes de este trabajo existía en nuestra provincia la "impresión" científica de que existía alguna relación entre el consumo de alcohol y la comisión de delitos sexuales, motivo por el cual nos dimos a la tarea de realizar una investigación que demostrara la veracidad de dicha afirmación. Por lo que se puede apreciar este fenómeno se ha convertido en una epidemia que se ha incrementado desde mediados del siglo XX y al que se le debe prestar especial importancia.

Con este trabajo nos trazamos como objetivo, de manera general, comparar desde el punto de vista médico-legal el comportamiento de los delitos sexuales en víctimas cuyos victimarios tenían signos de ingestión de bebidas alcohólicas, en el período comprendido desde enero de 2001 a diciembre de 2002.

Para lograr cumplimentar esta inquietud procederemos de la siguiente manera:

  1. Registrar las víctimas de delitos sexuales cuyos victimarios tenían signos de ingestión de bebidas alcohólicas en el período citado.
  2. Caracterizar el grupo de estudio en cuanto a variables epidemiológicas como edad y sexo, así como la relación victima-victimario.
  3. Describir algunas variables temporales como horas, días y meses del año y las áreas de ocurrencia donde son más frecuentes este tipo de delitos

METODO

Se realizó una investigación descriptiva y comparativa, de acuerdo con sus objetivos, y por el carácter de sus análisis y por su ubicación en el tiempo, retrospectiva y longitudinal, de las víctimas de delitos sexuales registrados por el Centro Provincial de Medicina Legal de la provincia Guantánamo durante el período comprendido desde enero de 2001 a diciembre de 2002.

El universo escogido representó el 100 % de las víctimas de delitos sexuales en el intervalo de tiempo seleccionado. Sin embargo para la investigación solo resultaban útiles aquellas cuyos victimarios presentaban signos de ingestión de bebidas alcohólicas.

La información básica e indispensable para satisfacer los objetivos del estudio se obtuvo del Libro de registro de delitos sexuales y de la entrevista que se les practica a las víctimas cuando son recepcionados los casos, de donde se extrajeron los datos necesarios. Se estudiaron cuidadosamente los protocolos de recepción y el Libro de registro de delitos sexuales, anotando las variables epidemiológicas (edad y sexo); geográficas (municipio de ocurrencia); temporales (hora, día y mes de ocurrencia), y otras generales como el vínculo víctima-victimario; para hallar la relación existente entre estos aspectos y las víctimas de delitos sexuales cuyos victimarios presentaban signos de ingestión de bebidas alcohólicas.

 

RESULTADOS

En la provincia Guantánamo durante el período comprendido entre enero de 2001 y diciembre de 2002 se realizaron un total de 235 actuaciones medicolegales por concepto de delitos sexuales, en 188 de los casos las víctimas referían que sus victimarios tenían signos de ingestión de bebidas alcohólicas para un 80 % del total (figura 1).

Figura 1: Distribución de las víctimas cuyos victimarios presentaban signos de ingestión de bebidas alcohólicas.

 

En la distribución de las víctimas por tipos de delitos sexuales cuyos victimarios presentaban signos de ingestión de bebidas alcohólicas, se aprecia que el mayor por ciento corresponde a la violación con 142 casos para un 75,5 %, seguido por los abusos lascivos con un 12 %. Es de significar que en todos los delitos se aprecia un alza cuando se comparan las cifras en el año 2002 con relación al 2001 (figura 2).

Figura 2. Distribución de las víctimas por delitos sexuales

La mayoría de estos delitos se cometieron estando los victimarios bajo los efectos de la pérdida de las inhibiciones y la exaltación del erotismo, característicos de la fase 2 de la clasificación medicolegal del etilismo agudo. Estas cifras son alarmantes si se tiene en cuenta que no todos los casos de delitos de este tipo son denunciados o atendidos por las instituciones de salud.

Dentro de las variables sociodemográficas de las víctimas analizadas pudimos constatar que predominaba la población femenina con 179 casos para un 95,2 %, lo que evidencia la propensión al acoso y agresión que sobre este sexo se tiene (figura 3).

 

Figura 3. Distribución de las víctimas de delitos sexuales por sexo.

En relación con la edad los delitos se comportaron de la siguiente manera: en ambos años predominó la población joven entre 6-30 años y dentro de estos el rango de 11-20 con 114 casos que representan el 60,6 % (tabla 1), notándose un incremento de las víctimas en el 2002 con relación al año anterior. El delito más común continuó siendo la violación con 142 casos para un 75,5 %, y fue precisamente el intervalo de edad de 11-20 el de mayor incidencia, con el 62 % de los casos. Aunque no tan frecuente, el delito de pederastia con 9 casos (4,8 %) resultó uno de los más peligrosos por estar la mayoría de las víctimas comprendidas entre 0-10 años de edad (6 de 9 casos) y por consiguiente los daños físico, psicológico y social que acarrea dicho proceder delictivo, así como las secuelas que deja cuya recuperación tienen un pronóstico muy reservado.

Tabla 1. Tipo de delitos sexuales según edad

AÑO

2001

Violación

Tentativa de Violación

Abuso Lascivo

Estupro

Pederastia

0 – 10 años

1

1

3

0

3

11 - 20 años

42

4

6

0

1

21 -30 años

17

3

0

0

0

31- 40 años

8

0

0

0

0

41 años y mas

0

0

0

0

0

 

AÑO

2002

Violación

Tentativa de Violación

Abuso Lascivo

Estupro

Pederastia

0 – 10 años

0

0

5

0

3

11 - 20 años

46

5

6

2

2

21 -30 años

13

1

1

0

0

31- 40 años

11

0

0

0

0

41 años y mas

5

0

0

0

0

Los lugares de ocurrencia más usuales de este tipo de delitos son el domicilio y los centros recreativos con 110 y 36 casos que representan el 58,5 % y 19,1 % del total respectivamente (tabla 2). Reinciden los delitos de violación y pederastia como los más numerosos en el ámbito domiciliar con el 59,2 % y 66,7 % respectivamente. Estas cifras están íntimamente relacionadas con los efectos que produce el alcohol en los victimarios, los cuales lo consumen en estos lugares recreativos y regresan a sus casas o a las de las personas de su interés.

.Tabla 2. Distribución de las víctimas por área de ocurrencia de los delitos.

Tabla II: Distribución de las victimas por área de ocurrencia de los delitos


Área

Violación

Tentativa de violación

Abuso lascivo

 

Estupro

Pederastia

Total

Domicilio

35

49

4

4

6

6

0

0

3

3

110

Vía pública

5

8

2

0

0

2

0

0

0

0

20

Centro recreativo

16

11

2

2

2

3

0

1

0

2

36

Otros

11

7

0

0

1

1

0

1

1

0

22

Total

67

75

8

6

9

12

0

2

4

5

188

En otro grupo de categorías analizadas la variable relación víctima-victimario se comportó durante el período de la siguiente manera (tabla 3). La mayoría de las víctimas tenían alguna relación con sus victimarios (78,7 %), ya sean de tipo de pareja o ex pareja como en el caso de las violaciones y tentativas de violación, o de vecindad y/o algún grado de familiaridad como en los delitos de abuso lascivo, estupro y pederastia. Esta situación favorece el mayor y más rápido acercamiento de los victimarios a sus víctimas, a lo que se le agrega la desinhibición que produce el alcohol para la comisión de estos actos delictivos.

Tabla III: Distribución de las victimas de delitos sexuales por meses del año.

2001

Enero

Feb.

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Sept.

Oct.

Nov.

Dic.

Violación

7

4

2

4

5

4

9

12

6

3

4

7

Tentativa de Violación

1

-

-

-

1

-

2

3

-

-

-

1

Abuso lascivo

2

-

-

-

3

-

-

2

1

-

-

1

Pederastia

1

-

-

-

-

-

2

-

1

-

-

-

2002

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Violación

8

2

6

5

4

3

7

10

3

4

5

18

Tentativa de Violación

1

-

-

-

1

-

3

2

-

-

-

-

Abuso lascivo

2

-

-

3

-

4

-

-

1

1

-

1

Pederastia

1

-

-

1

-

1

1

-

1

1

-

-

Las víctimas estudiadas fueron organizadas también según las variables temporales relacionadas con la ocurrencia del delito, es decir según el mes, día y horario en que ocurrieron (tabla 4). Los meses más frecuentes en el 2001 fueron los de julio y agosto para las violaciones y las tentativas de violación con 21 y 4 casos (31,3 % y 62,5 %) respectivamente. En el caso del 2002, aunque los meses de verano también son de alta incidencia para estos tipos de delitos con 17 y 5 casos, el mes de diciembre resultó el de mayor número de víctimas con un 24 %. Para la pederastia el mes de julio con el 50 % de los casos (2 de 4) fue el mes de mayor representatividad en el 2001, mientras que en el año precedente ninguno de los meses tuvo marcada significación. Todo esto está avalado por la coincidencia de estos meses con la etapa vacacional, veraniega y festiva, la celebración de fiestas populares y días feriados, los que generalmente vienen acompañados de la venta de bebidas alcohólicas y a los que se le agregan además el aumento de la conglomeración de personas en lugares públicos y recreativos, el aumento del tránsito tanto de vehículos como de peatones, todas ellas condiciones favorables para que ocurra este tipo de delitos.

Tabla 4. Distribución de las víctimas de delitos sexuales por meses del año.

2001

Enero

Feb.

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Sept.

Oct.

Nov.

Dic.

Violación

7

4

2

4

5

4

9

12

6

3

4

7

Tentativa de violación

1

-

-

-

1

-

2

3

-

-

-

1

Abuso lascivo

2

-

-

-

3

-

-

2

1

-

-

1

Pederastia

1

-

-

-

-

-

2

-

1

-

-

-

2002

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Violación

8

2

6

5

4

3

7

10

3

4

5

18

Tentativa de violación

1

-

-

-

1

-

3

2

-

-

-

-

Abuso lascivo

2

-

-

3

-

4

-

-

1

1

-

1

Pederastia

1

-

-

1

-

1

1

-

1

1

-

-

Durante el período analizado coincidieron el sábado y domingo como los días más predominantes de la ocurrencia de los delitos de violación y tentativa de violación, con 73 y 12 casos (51,4 % y 85,7 %) respectivamente, lo cual está directamente relacionado a que durante los fines de semana, y como consecuencia del cese de las funciones laborales, se produzca un incremento de las actividades socioculturales y recreativas, la aglomeración de personas en lugares públicos, con el consiguiente expendio de bebidas alcohólicas, factores que al sumarse conducen a que se produzcan violaciones de las normas de comportamiento social lo que condiciona el desencadenamiento de acciones y/o hechos violentos. En el caso de los abusos lascivos, el estupro y la pederastia su ocurrencia es mayor durante los días de la semana, pues como la mayoría de las víctimas son menores, durante este tiempo por lo general están bajo el cuidado de otras personas al encontrarse sus padres laborando, estudiando o en otras labores (figura 4).

Grafico No.4: Distribución de las victimas de delitos sexuales por días de la semana

 

Figura 4. Distribución de las víctimas de delitos sexuales por días de la semana

El horario de mayor incidencia en ambos años fue el de 6:00 p.m.-12:00 p.m. para los delitos de violación y tentativa de violación con 92 casos para un 59 %, coincidiendo con el cese de las actividades laborales, el regreso de los trabajadores al hogar y el reinicio de la vida familiar y social, y el inicio a su vez del funcionamiento de los centros recreativos y por consiguiente la venta de bebidas alcohólicas. Mientras que los abusos lascivos y la pederastia predominan de 12:00 p.m.-6:00 p.m. con 11 casos para un 52,4 % (figura 5).

 

 

 

Figura 5: Distribución de las víctimas por horario de ocurrencia de los delitos sexuales

En otro grupo de categorías analizadas la variable relación victima-victimario se comportó durante el periodo de la siguiente manera (Tabla III). La mayoría de las victimas tenían alguna relación con sus victimarios (78.7 %), ya sean de tipo de pareja o expareja como en el caso de las violaciones y tentativas de violación, o de vecindad y/o algún grado de familiaridad como en los delitos de abuso lascivo, estupro y pederastia. Esta situación favorece el mayor y más rápido acercamiento de los victimarios a sus víctimas, a lo que se le agrega la desinhibición que produce el alcohol para la comisión de estos actos delictivos.

DISCUSION

Las 3/4 partes de los victimarios presentaban signos de ingestión de bebidas alcohólicas, el área de mayor ocurrencia fue el domicilio, y los meses festivos (julio, agosto y diciembre), así como el sábado y el domingo y el horario nocturno, cifras que confirma el incremento de este hábito tóxico y su relación con la violencia intrafamiliar. La mayoría de las víctimas de delitos sexuales tenía algún tipo de relación con su victimario, predominando el sexo femenino y la población joven entre las víctimas (11-20 años), lo que constata la vulnerabilidad de la mujer y de los niños a ser víctimas de la violencia, según lo expresan las estadísticas internacionales.

RELATIONSHIPS BETWEEN SEXUAL CRIMENS AND CONSUMPTION OF ALCOHOL IN GUANTANAMO PROVINCE DURING THE PERIOD OF JAUNUARY, 2001 AND DECEMBER 2002

SUMMARY

It was carried out a descriptive, comparative, retrospective and longitudinal investigation, to know the behaviour of the victims of sexual crimes, which referred that their aggressors had signs of ingestion of alcohol, registered by the Provincial Center of Legal Medicine of Guantánamo province during the period from January, 2001 up to December, 2002.

We were used the Book of registration of sexual crimes, as well as the survey that is practiced to these cases when they are received, where the necessary data were extracted to characterize the sample (No. 188). We studied the variable age, sex, area, hour, day and month of occurrence as well as the bond victim - aggressor.

Such outstanding results were obtained as: the 3-4 parts of the aggressors had ingested alcoholic drinks, it prevailed the feminine sex and the young population (11-30 years) that most of the victims had some relations with their aggressors, as well as other conclusions.

Keywords: sexual crimes , Dependencetothe alcohol, Violence

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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  3. Colectivo de autores. “Lesiones Médico Legal. MINSAP, Instituto Superior Ciencias Médicas de la Habana 107” .

  4. Gisbertt Calabuig, J.A. Médico Legal y Tesis 2da. Edición, Valencia, España, Sección Saber. 1983. Pág. 358-366.

  5. Grillo Longoria, José A. Los delitos en especie. Tomo II. Pág. 183- 211. Editorial Ciencias Sociales, Habana 1982.

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  10. Netonan, N.T. and Nodelson, C.C. The rape nictíon. American Journal: Pág. 503-511.

  11. Ponce Zerquera y coautores. Medicina Legal. Editorial Ciencias Médicas y Editorial Pueblo y Educación. 1999. Pág. 124-136.

  12. Schel, K. y H. Sociología de la Sexualidad. Libros de Brasil. Lisbon. Pág. 70-88.

  13. Sutherland, S, and Scheal. D. Patters os response among viction of rape. American Journal of Psychiatry, 29: Pág. 309-312, 1978.

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1 Especialista de 1er Grado en Medicina Legal, Miembro del Grupo Provincial de Expertos en Drogas, Profesor adjunto del Centro Universitario de Guantánamo.

2 Especialista de primer grado en Psiquiatría, Profesor Asistente adjunto, Subdirector para la Psiquiatría Forense del Hospital Psiquiátrico de la Habana.

3 Licenciada en Psicología, Consultora del Centro de información y gestión tecnológica de Guantánamo.

4 Licenciada en Biología. Profesora Asistente, Especialista en Biología Forense.

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