Sumario, siguiente

Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2008, 5(3)

 

EVALUACIÓN DE LA ESCALA DEL CENTRO DE ESTUDIOS EPIDEMIOLÓGICOS DE   LA  DEPRESIÓN (CES-D)

José Ángel Enríquez Santos,1 Marta Martín Carbonell 2  y Antonio Riquelme Marín 3

RESUMEN

La Depresión, fenómeno con valores epidemiológicos en ascenso, ha escalado en las prioridades de atención de especialistas de la salud. Esta investigación evalúa, en una muestra de adultos cubanos, la escala del Centro de Estudios Epidemiológicos de la Depresión (CES-D), herramienta que ha mostrado características psicométricas adecuadas en su aplicación a través del tiempo. Para cumplimentar lo trazado, se aplicó en una muestra no probabilística,  integrada por 117 sujetos supuestamente sanos de entre 18 y 55 años de edad. Se empleó la CES-D, el inventario de síntomas depresivos de Riquelme –ISR- y el  inventario de depresión rasgo-estado –IDERE. La escala demostró buena confiabilidad y una estructura factorial consistente con lo reportado por otros autores. Los puntos de corte concuerdan con la propuesta original, así como con estudios de validación. Las correlaciones con otros instrumentos proporcionaron evidencia de validez concurrente.

Palabras clave: CES-D, depresión, adultos, Cuba.

INTRODUCCIÓN

Desde 2001 la Organización Mundial de la Salud (OMS) delineó la urgente necesidad de que los países miembros establecieron acciones para apoyar a individuos y familias dañadas por alguna enfermedad mental. La estrategia planeada presentó a la depresión como la primera de 6 afecciones principales que los gobiernos deben resolver con métodos de prevención, tratamiento y rehabilitación integrales.

Previsiones de autoridades de la salud, estiman que en el año 2020 la depresión será la segunda causa de discapacidad, sin duda una de las epidemias modernas.  Los riesgos derivados de la depresión son severos, pues la falta de atención del padecimiento puede llevar a los afectados a una de las complicaciones más temidas: el suicidio.1-3

Datos publicados en el Anuario Estadístico de Salud en Cuba, sitúan a la depresión en el lugar número 7, entre los primeros 40 padecimientos referidos por la población.4

Un diagnóstico precoz de la depresión posibilita ofrecer un manejo terapéutico adecuado, que redundará en una mejor calidad de vida e incidirá en el pronóstico y evolución. Para poder diagnosticar una depresión el profesional deberá indagar en la historia del paciente, sus manifestaciones clínicas, la presencia de síntomas específicos y el tiempo que lleva padeciéndolos. Además de la evaluación clínica puede indicar la realización de estudios adicionales que complementen el diagnóstico.

La necesidad de contar con instrumentos para la evaluación psicológica en el contexto de los cuidados para la salud, que sean válidos, confiables y apropiados, resulta un problema de actualidad científica y práctica al nivel internacional, y está en armonía con el enfoque responsable que privilegia el estado cubano en la atención a la salud.

En Cuba, este problema se ha planteado de manera reiterada en los múltiples eventos nacionales e internacionales celebrados en los últimos 20 años. La evaluación de la depresión por parte del psicólogo deberá ser ágil; se debe tener mucho cuidado en la selección de los instrumentos psicológicos, los cuales deben ser de fácil administración y calificación.5

Las escalas más utilizadas en Cuba para la evaluación de la depresión han sido el inventario de depresión de Beck, el cuestionario de depresión de Zung y el inventario multifasético de la personalidad de Minnesota —MMPI. Posteriormente, en 1989, dando respuesta a la necesidad de contar con instrumentos sensibles a las variaciones de la intensidad de los estados depresivos, se confeccionó el inventario de depresión rasgo-estado (IDERE). Sin  embargo, estos instrumentos no están diseñados para el pesquisaje rápido de los trastornos depresivos y a todos se les ha señalado dificultades de validez.5,6

El cuestionario de depresión de Radloff (CES-D) se creó en el Instituto Nacional de Salud Mental  de  los  EE. UU.  con  el  propósito  de   poder  identificar los factores de riesgo asociados con la depresión  mediante un instrumento que, a  su vez, pudiera ser  aplicado  por    entrevistadores     legos     a     poblaciones     no  institucionalizadas. No  es  un  instrumento de  diagnóstico clínico  para evaluar  depresión,  sino una escala que proporciona indicadores de riesgo de  esa  enfermedad,  a  través  de  la  expresión  de  síntomas  depresivos.7,8

Por su brevedad y sencillez en la aplicación y corrección, su uso se ha popularizado y hoy es uno de los instrumentos que más se utilizan en el mundo para la evaluación de la depresión, sobre todo con fines de pesquisaje en la atención primaria de salud.9

MATERIAL Y MÉTODO

En esta investigación, se evaluaron las propiedades psicométricas del CES-D en una muestra de adultos cubanos entre 18 y 55 años, así como su estructura; se determinó la correlación del CES-D con otros instrumentos de evaluación: IDERE e inventario de síntomas de Riquelme (ISR), también se evaluó si el CES-D permite discriminar a sujetos presuntamente deprimidos.

Es un estudio transeccional, correlacional, exploratorio y descriptivo. Se empleó una muestra no probabilística, integrada por 117 sujetos —supuestamente sanos y residentes en el municipio Cerro— de entre 18 y 55 años de edad, 44 del sexo masculino y 73 del sexo femenino. El total de sujetos se dividió respecto al estado civil —47,0 solteros, 47,9 casados. El 53,8 % poseía nivel educacional preuniversitario, 41,9 % universitario y 4,3 % secundario, predominaron los trabajadores (SUM), 66 %, y los estudiantes, 30,8 % (SUM). La media de la edad resultó 30 años y la desviación estándar 10,4, con predominio de jóvenes.

Dado que el procedimiento de selección de la muestra no incluyó la valoración clínica de los casos, se consideraron sujetos presuntamente deprimidos aquellos que refirieron sentirse deprimidos desde hace más de 2 semanas, en el momento de aplicación de las pruebas (criterio subjetivo) y obtuvieron puntuaciones superiores a la media más 1 DE en el inventario de  síntomas de Riquelme (ISR), pues esto implica que tienen una intensidad de moderada a alta en más de 10 síntomas.10,11  El procedimiento clasificó a 10 sujetos.

Todos los sujetos fueron informados del objetivo de la investigación, se tomó en consideración su disposición o no en colaborar para la exclusión de los casos. Todas las personas que necesitaban atención psicológica fueron derivadas al servicio especializado. Se empleó un modelo que contiene todoas los instrumentos y datos a recoger.

El procesamiento estadístico, así como la Base de Datos, se realizó con el programa Statistical Package of Social Sciences (SPSS/PC, versión 12). Para evaluar la estructura de la escala se analizó la consistencia interna mediante el coeficiente alpha de Cronbach, se realizó análisis factorial exploratorio  y se calcularon los estadígrafos descriptivos. Se aplicó el coeficiente de correlación de Spearman para calcular las correlaciones del CES-D con el IDERE y el inventario de síntomas de Riquelme.

Se utilizó el análisis discriminante para evaluar la capacidad del CES-D para distinguir a los sujetos con depresión y sin esta, y la prueba U Mann Whitney para comparar a los sujetos con antecedentes sin depresión y sin estos.

RESULTADOS

La consistencia interna de la escala fue 0,772 (alpha de Cronbach), lo que habla de una buena confiabilidad. Se hizo un análisis factorial exploratorio con el método de componentes principales con rotación varimax, para determinar si el origen de la variación de los reactivos y su agrupamiento coincidía con los datos que con anterioridad informara Radloff,  utilizando los mismos métodos estadísticos que el autor en su estudio de validación del CES-D en el cual encontró que los reactivos quedan agrupados en 4 apartados: afecto negativo, afecto positivo, relaciones interpersonales y actividad retardada y somatización.7,8  El análisis indicó la presencia de 6 factores que explicaron casi 70 % de la varianza.  

La media del CES-D es igual al punto de corte propuesto por el autor (16). En el percentil 70 se ubican valores superiores a 20.

Cuando se analizó la estadística descriptiva por sexos (tabla 1) se encontró que en los varones la media es 12 y el percentil 70 se corresponde con la puntuación 15, lo que coincide con el punto de corte de la literatura; mientras que en las mujeres la media es 19.

Tabla 1. Estadísticos descriptivos de grupo por sexo

Calificación
CES-D

Sexo

N

Media

Desviación típica

Error típico de la media

Masculino

M

37

12,6216

8,79820

1,44642

Femenino

F

56

19,3214

11,17482

1,49330

 

El análisis de la correlación existente del CES-D con Idere Estado-Rasgo y el ISR (tabla 2), arrojó una cifra significativa. Se observó una correlación superior a 0,71, significativas para p=.01 para la escala estado y de 0.63, significativa para p= 0,01 para la escala rasgo.
La correlación con el inventario de síntomas de Riquelme es de 0,827, significativa para p= 0,01 lo que avala su utilidad para identificar a personas con trastornos depresivos.

Se realizó análisis discriminante para evaluar si el CES-D es capaz de identificar a los sujetos presuntamente deprimidos. El análisis permitió clasificar de manera correcta a 98,1 % de los casos;  solo 1 sujeto que presuntamente tenía depresión fue mal calificado (tabla 3).

Tabla 2. Correlación CES-D con Idere Estado-Rasgo y con ISR

 

Idere Estado

Idere Rasgo

ISR

CES-D

0,710**

0,633**

0,827**

 

Tabla 3. Clasificación de análisis discriminante para evaluar capacidad del CES-D para identificar sujetos presuntamente deprimidos

 

 

Depresión clínica

Grupo de pertenencia pronosticado

Total

 

 

 

0,00

1,00

,00

Original

Recuento

0,00

47

0

47

 

 

1,00

1

10

11

 

 

Casos desagrupados

20

15

35

 

%

0,00

100,0

0,0

100,0

 

 

1,00

9,1

90,9

100,0

 

 

Casos desagrupados

57,1

42,9

100,0

Se aplicó prueba U Mann Whitney (p= 0,005) (tabla 4) para evaluar diferencias en las puntuaciones del CES-D entre los sujetos con antecedentes de depresión referidos y sin estos. Las medias de los sujetos con depresión son superiores.

Tabla 4. Prueba de U Man para evaluar diferencias del CES-D y antecedentes de depresión referidos

Calificación CES-D

Problemas anteriores de depresión

N

Medias

 

34

56,71

 

No

58

40,52

 

Total

92

 

DISCUSIÓN

Los resultados apuntan a la utilidad de la escala para identificar a las personas que pueden tener algún trastorno depresivo.  La CES-D, aplicada en una muestra cubana de sujetos, se comportó de manera similar a la descrita en la literatura.

La escala se ha utilizado en estudios comunitarios tanto en EE. UU. como en otros países. En la mayoría de los estudios se ha encontrado la estructura factorial que informara originalmente Radloff. Sin embargo, en otras investigaciones se han encontrado variaciones en la estructura factorial de la escala, que dependen de las características de la muestra. En este caso, a pesar de no ser replicada la estructura factorial, sí agrupó conceptualmente de manera adecuada los síntomas depresivos, lo que se explica por el tamaño de la muestra.

La alta consistencia interna de la prueba concuerda con estudios de validación realizados en el mundo.8,12

Los valores obtenidos al obtenerse la media del CES-D sugieren que quizás sea necesario modificar el punto de corte para la población cubana. Debe profundizarse en el estudio de diferencias por género, pues quizás resulte necesario  que se establezcan puntos de corte diferentes para mujeres y hombres.

Estos resultados son consistentes con estudios realizados con el CES-D, y sus presunciones, los cuales contemplan que pueden establecerse variaciones en puntos de cortes atendiendo a la muestra o tipo de población donde se aplique.  Es importante, que los resultados no se interpreten utilizando criterios pre-establecidos con otros grupos poblacionales.8

La correlación significativa entre el CES-D con Idere Estado-Rasgo y el ISR es esperada porque el IDERE estado evalúa sentimientos de tristeza que no necesariamente se estructuran en una depresión clínica y el CES-D es una prueba de screening que es capaz de evaluar los componentes más importantes de los síntomas depresivos.

El hecho de que las medias de los sujetos con depresión son superiores, es consistente con la teoría, pues una depresión instalada durante tiempo tiene una expresión detectable por el CES-D al manifestar descriptores de la afectación.

El CES-D permitió identificar sujetos presuntamente deprimidos. Sería útil complementar estos resultados en futuros estudios con sujetos con depresión clínicamente diagnosticada. Lo obtenido puede contribuir a la utilización de este instrumento en la vital tarea de realizar un pesquizaje rápido, efectivo y oportuno.

SCALE ASSESSMENT OF THE CENTER FOR EPIDEMIOLOGIC DEPRESSION STUDIES (CES-D)

SUMMARY

Depression —a phenomenon of increasing epidemiologic values— has captured top-priority heed on the part of healthcare experts. This research paper assesses, based on a sample of Cuban adults, the Scale of the Center for Epidemiologic Depression Studies (CES-D), a tool that has shown throughout time adequate psychometric features in its application. To fulfill this aim, the assessment was made in a non-probational sample made up of 117 allegedly healthy individuals between 18 and 55 years of age. The CES-D, the Riquelme Inventory of Depressive Symptoms (ISR) and the Depression Feature-State Inventory (IDERE) were used. The scale showed good reliability and a factorial structure in keeping with the outcomes reported by other authors. The wrap-up points are in sync with the original proposal, and so are the validation studies. Correlations with other tools provided abundant evidence of concurring validity.

Key words: CES-D, depression, adults, Cuba.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Murray C, López A. Alternative projections of mortality and disability by cause, 1990-2020: Global burden of disease study; 1997.

  2. Mazaar MJ. Global Trends 2005: An Owner's Manual for the Next Decade (Paperback); 2005

  3. WHO/OMS. The World Health Report. Mental Health: New Understanding, New Hope Nonserial Publication; 2001

  4. Ministerio de Salud Pública. Anuario Estadístico de Salud en Cuba. Primeros 40 padecimientos referidos por la población. Distribución porcentual. 1998-1999. Disponible en: http://bvs.sld.cu; 2000.

  5. Martín M, Grau  J, Ramírez V, Grau R. El inventario de Depresión Rasgo-Estado (IDERE): Desarrollo y potencialidades.  Disponible en: http://www.psiquiatria.com; 2001

  6. González FM, Martín M, Grau J, Lorenzo Alexis. Instrumentos de Evaluación Psicológica. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2007. p.165-194.

  7. Salgado-de Zinder VN, Maldonado M. Características psicométricas de la Escala del Centro de Estudios Epidemiológicos en mujeres mexicanas adultas de áreas rurales; 1994.

  8. Radolff LS. The CES-D scale: a self-report depression scale for research in the general population. Applied Psychological Measuremet; 1977.

  9. Tizón JL. Prevención de los trastornos de salud mental en atención primaria. En: Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud.  Manual de Prevención en Atención Primaria. Barcelona; 2003

  10. Riquelme A. Desarrollo y validación de un instrumento para la evaluación de la depresión en ancianos. Disponible en: http://www.psicothema.com; (2006)

  11. Riquelme A. Depresión en residencias geriátricas: un estudio empírico. Murcia: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia; 1997.

  12. Soler J, Pérez-Sola V, Puigdemont D, Pérez-Blanco J, Figueres M, Álvarez E,. Estudio de validación del Center for Epidemiologic Studies-Depresion (CES-D) en una población española de pacientes con trastornos afectivos. Actas Luso-Esp Neurol Psiquiatr; 1997.

 


1Licenciado en Psicología. Profesor Instructor. Universidad de La Habana. SUM. Cerro, Cuba.

2Profesora Titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana. SUM, Cerro.

3Profesor Titular. Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia. España

 

 

 Sumario, siguiente