Sumario

Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2011, 8(3)

 

Jesus Dueñas Becerra

SOCIEDAD CIENTÍFICA CARIBEÑA EVOCA LA MEMORIA DE EMINENTE PSIQUIATRA CUBANO

La Sociedad Cubana de Historia de la Medicina evocó la memoria del doctor en Ciencias Médicas Eduardo Bernabé Ordaz (1921-2006), director fundador del Hospital Psiquiátrico de La Habana (HPH), que desde hace dos años lleva su ilustre nombre.
El discurso de elogio estuvo a cargo del doctor en Ciencias Ricardo González Menéndez, profesor consultante de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, y uno de sus más cercanos colaboradores.
El ex presidente de la Sociedad Cubana de Psiquiatría reseñó los fundamentos científicos, éticos, cristianos, humanos y espirituales, en los cuales el candidato a dos premios nobel (de la Paz y de Medicina), estructurara su fecunda labor en el campo de la rehabilitación psicosocial.
La noble tarea desarrollada por el doctor Bernabé Ordaz consistió en transformar el antiguo hospital de dementes de Cuba (Mazorra), calificado por Fidel como Infierno de Dante, en el paraíso terrenal en que se convirtiera desde que ocupara su dirección el 9 de enero de 1959.
Después de aportar algunos datos biográficos y de su trayectoria estudiantil, profesional y revolucionaria, el profesor González Menéndez explicó por qué los pacientes recluidos en esa institución llamaban al comandante-médico-guerrillero “Papá Ordaz”.
La respuesta es —al parecer— muy sencilla, ya que, al decir martiano, los grandes hombres se conocen por sus obras, que los trascienden e inmortalizan.
El Héroe del Trabajo de la República de Cuba, con amor, ciencia, paciencia e inteligencia global y emocional, supo despertar en el paciente con trastornos mentales de larga evolución la admiración, el afecto y el respeto por su carismática personalidad.
Sencillez y humildad eran los rasgos caracterológicos fundamentales que caracterizaran su infatigable quehacer científico-humanitario.
Por lo tanto, en medio del caos que reinaba en su sistema nervioso central, entendieron que el heroísmo, la bondad, la honestidad y la entrega en cuerpo, mente y alma a la atención al paciente, lo convirtieron en un paradigma del mérito personal. Modelo basado —esencialmente— en su sensibilidad humana, compasión y capacidad para involucrarse y comprender el dolor ajeno.
Según el Apóstol, la espiritualidad no es más que un conglomerado de virtudes que le permiten al hombre aceptar como propias las necesidades del prójimo, sin esperar nada a cambio…, ni siquiera el reconocimiento por el deber cumplido.
La ingente labor desplegada por el doctor Bernabé Ordaz durante casi medio siglo en beneficio del otro lo hicieron acreedor de los siguientes méritos académicos:
Profesor emérito de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Académico Titular de la Academia de Ciencias de Cuba, Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud, de Psiquiatría y de Historia de la Medicina.
Presidente de la Asociación Psiquiátrica de América Latina (APAL), en el trienio 1998-2000, y Maestro de la Rehabilitación Psicosocial; distinción conferida por la Asociación Psiquiátrica de República Dominicana.
Por otra parte, fue diputado al parlamento cubano (1976-2003), impulsó la elaboración del Código ético de los psiquiatras cubanos, así como la confección de los glosarios cubanos a la Clasificación Internacional de Enfermedades Mentales (GC I-II-III).
Fundó la Revista del HPH (1959-2000). Con apoyo en los hallazgos de un estudio bibliométrico realizado por expertos de la universidad hispana de Murcia, dicho medio de prensa fue valorado como una de las mejores publicaciones sobre salud mental, editadas en Iberoamérica.
Fue el autor principal del texto Rehabilitación Psiquiátrica para la Terapia Ocupacional (La Habana: Editorial HPH, 2000) y escribió para la posteridad sus memorias, las cuales forman parte del patrimonio bibliográfico de la Biblioteca Nacional José Martí.  
Finalmente, el doctor González Menéndez destacó el hecho inobjetable de que el homenajeado era expresión legítima del humanismo revolucionario en la patria de Félix Varela y José Martí.
Presidieron dicha actividad, los doctores Gregorio Delgado García y María del Carmen Cano, presidente y vicepresidenta, respectivamente, de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina. Y en ella participaron personalidades de las ciencias médicas insulares, así como representantes de la prensa local, entre otros.
La Habana, (16-septiembre-2011)

CELEBRAN EN LA HABANA EVENTO INTERNACIONAL PSICOSALUD’2011

El doctor Luis Estruch Rancaño, viceministro de Salud Pública, pronunció el discurso de apertura de la VI Conferencia Internacional de Psicología de la Salud (PSICOSALUD’2011), que sesionara en el capitalino Palacio de Convenciones, del  16 al 18 de noviembre último.
El vice-titular del ramo destacó, entre otros temas de palpitante actualidad, la importancia cardinal de la Psicología de la Salud, como rama de la ciencia psicológica, en el contexto de la salud pública cubana.
Según el doctor Estruch Rancaño, las tareas que, en su quehacer asistencial, deben priorizar los profesionales de la psicología que laboran en el sector de la salud, son las siguientes:
Atención primaria, secundaria y terciaria. No obstante, la atención primaria requiere un tratamiento especial por parte de los psicólogos de la salud. Participación directa en el nuevo programa del médico y la enfermera de la familia. Formar parte de los equipos básicos de trabajo, no solo como un eslabón más de la asistencia especializada que se le ofrece a la población, sino como docentes de pre y postgrado en ciencias de la salud e integrantes de colectivos de investigación biomédica.
Pesquisar los factores de riesgo que influyen no solo en la aparición de las afecciones crónicas no transmisibles, así como en el dúo madre-hijo/a. Combatir con las disímiles armas psicológicas de que disponen el letal trío tabaquismo-alcoholismo-drogadicción.
Participar, sobre todo en los niveles primario y terciario de salud, en la rehabilitación psicosocial a pacientes con discapacidades físico-motoras o mentales.
Cambiar estilos de vida y actitudes negativas, que puedan resultar perjudiciales a la salud, tanto en niños/as, adolescentes, jóvenes y adultos mayores. Después de reseñar la función «clave» desempeñada por los profesionales de la martiana ciencia del espíritu que trabajan en Salud Pública concluyó su intervención con una frase de Demócrito, el padre de la filosofía materialista helénica: «Los hombres esperan la salud de los dioses; ellos ignoran que son los únicos responsables de su salud».
El doctor Jorge González Pérez, rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, saludó a las figuras emblemáticas de la psicología latinoamericana y universal, así como a delegados extranjeros que asistieron a PSICOSALUD 2011. Actitud digna de elogio, que ha contribuido a transgredir el criminal bloqueo decretado contra nuestro país, desde hace casi medio siglo por las sucesivas administraciones norteamericanas.
Por otra parte, exhortó a los psicólogos a estudiar el impacto emocional generado por esa situación de acoso en la personalidad básica y en la identidad del pueblo cubano.
Percibida como el equilibrio bio-psico-socio-cultural y espiritual en que se estructura la salud, el doctor González Pérez señaló la función desempeñada por el psicólogo en el complejo proceso salud-enfermedad. Y se refirió a la utilización de la tecnología de avanzada en función de la Psicología de la Salud. Disciplina científica y social que abarca todos y cada uno de los aspectos vitales del ser humano, así como la importancia que tiene en la atención a pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del doctor Luis Cobián Mena, presidente de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud. El también presidente del Comité Organizador de PSICOSALUD 2011, en su breve intervención, evocó la presencia espiritual en el plenario de dos figuras paradigmáticas de la psicología insular e iberoamericana: los doctores Eduardo Bernabé Ordaz, director fundador del Hospital Psiquiátrico de La Habana, que hoy lleva su ilustre nombre, y Noemí Pérez Valdés, presidenta de honor de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud, a quienes se les dedicó una ponencia especial para honrar su venerada memoria; tema que fue calurosamente acogido, en particular por los delegados/as  brasileños/as que asistieron a ese emotivo homenaje.
El programa científico del VII Seminario Internacional de Psicología de la Salud incluyo —entre otras— las siguientes líneas temáticas: Atención Primaria; Psicología de Emergencias y Desastres; Psicología, Sexualidad y VIH-SIDA; Psicoanálisis; Psicodiagnóstico Rorschach; Psicoterapia; Psicología, Calidad de Vida y Salud Infanto-Juvenil.
En ese contexto, fueron impartidas dos conferencias magistrales que se destacaron especialmente, sobre todo por focalizar la atención e interés del auditorio: La M.Sc. Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual, precisó la función «clave» desempeñada por la Psicología de la Salud en el campo de la salud sexual humana.
La también psicóloga y sexóloga caribeña, en su intervención puntual, trató temas polémicos acerca de la diversidad sexual, así como sus implicaciones éticas, sociales, jurídicas, humanas y espirituales.
Por otra parte, definió la sexualidad como un componente esencial de la personalidad del hombre y la mujer. Y los caracterizó como a seres únicos e irrepetibles que integran en una unidad viviente todos y cada uno de los componentes bio-psico-socio-culturales y espirituales que les confieren su verdadera esencia humana, concluyó.
El doctor Mitchell Valdés Sosa, director del Centro Nacional de Neurociencias, estableció la relación entre actividad cerebral y las características individuales de la persona. Y se preguntó qué funciones desempeñan las
diferencias neuro-anatómicas y neuro-fisiogénicas en la vida psíquica y espiritual del soberano de la creación.
Con apoyo en los hallazgos de investigaciones neuro-imagenográficas realizadas en Cuba, así como en el extranjero, el conferencista ofreció explicaciones, basadas en hechos científicos inobjetables, que tratan de esclarecer dichos enigmas que el funcionamiento cerebral les plantea a las ciencias neurales.
El doctor Valdés Sosa explicó, a vuelo rasante, las implicaciones que tienen esas diferencias individuales para la salud pública en general, y para la psicología de la salud en particular. Y las ejemplificó con los resultados de una pesquisa aplicada a niños/as y adolescentes con aprendizaje escolar exitoso y fracaso académico. En el desarrollo de dicha investigación, fueron utilizados instrumentos neuro-psicológicos y neurofisiológicos, cuyos hallazgos sugirieron un diagnóstico nosográfico —si lo había— y la indicación de acciones terapéuticas, si era necesario.
En la actividad de clausura, que estuvo a cargo del doctor Cobián Mena, se les entregó el diploma de Miembro Extranjero de la Sociedad Cubana de Psicología de la Salud a cuatro colegas latinoamericanos: una brasileña, un chileno y dos mexicanos.
A ese congreso, que tuvo como lema central Por una ciencia y profesión en la construcción de la salud, asistieron doscientos cincuenta y ocho delegados y nueve invitados foráneos, así como doscientos noventa y nueve cubanos. En los tres días de intenso trabajo que duró el congreso, fueron impartidas veinte conferencias (once de ellas magistrales, dictadas por expertos a escala internacional), desarrollados tres paneles, así como varias mesas redondas, y presentados trescientos temas en cartel y doscientos cincuenta temas libres.
En ese espacio de discusión y debate, donde fueron analizados in extenso los acuciantes problemas conceptuales, teórico-metodológicos y prácticos implicados en el radio de acción de la Psicología de la Salud, sesionaron dos talleres. Uno dedicado al Psicoballet, método terapéutico genuinamente cubano, y valorado por el ex presidente Fidel Castro Ruz como un verdadero aporte al desarrollo de la psicología y la cultura cubanas. Y otro, coordinado por una profesora alemana, acerca de Terapia anti-traumática.

EXHIBEN EN LA UNEAC DOCUMENTAL SOBRE ALCOHOLISMO

Es mejor prevenir que curar; pero, para
 prevenir, hay primero que educar
Aforismo médico

En el espacio Ver para creer: temas difíciles, que coordina la realizadora y directora de programas televisivos, Magda González Grau, y tiene lugar en la Sala Caracol de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se proyectó el documental Havana glue, de la joven realizadora Lupe Alfonso, filmado por Producciones En Boca Cerrada.
El invitado especial a dicho espacio de discusión y debate, fue el doctor en Ciencias Ricardo González Menéndez, profesor consultante de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, y experto en el polémico tema del alcoholismo y la drogadicción.
Desde una óptica estético-artística por excelencia, Alfonso llevó a ese género audiovisual los hallazgos de una investigación realizada en la capital cubana y en un pueblo aledaño a La Habana acerca del consumo etílico.

Como parte del trabajo de campo, entrevistó a un grupo de personas (artistas, intelectuales, y pueblo en general) acerca de los supuestos beneficios o grandes inconvenientes para la salud individual y la economía familiar, que genera la ingestión de bebidas alcohólicas.
Como era de suponer, una parte de los encuestados defendieron a ultranza ese nocivo hábito, mientras que el resto (sobre todo los artistas e intelectuales) destacaron su lado oscuro, ya que no solo deteriora el equilibrio bio-psico-socio-cultural en que se estructura la salud humana, sino también es el responsable —entre otras conductas socialmente reprobables— de la violencia y la agresividad, tanto en el hogar como en la comunidad, donde residen los que ingieren bebidas alcohólicas con regularidad.
Una vez finalizada la proyección del documental, lamentablemente vetado por la televisión cubana como un producto no transmisible (¿?) a través de la pantalla chica, el profesor González Menéndez destacó que el alcohol es un enemigo embozado de la salud y la economía familiar, y que para combatirlo con éxito es necesario que la población cubana se eduque, es decir, interiorice e incorpore a su comportamiento cotidiano estilos de vida saludables.
Por otra parte, el ex presidente de la Sociedad Cubana de Psiquiatría señaló que la cara oculta del alcoholismo no es otra que cuando trasciende los límites de su consumo social (fiestas, banquetes, recepciones, etc.) y se convierte en una noxa (agente agresor) que daña el cuerpo, la mente y el alma de la persona que lo ingiere de forma indiscriminada y sin tener conciencia de que se ha convertido en un esclavo del alcohol.
En ese sentido, precisó que a los adolescentes y jóvenes menores de 21 años dicha droga —dura y legal— les produce lesiones hepáticas y cerebrales, ya que esos órganos vitales de la economía humana no están lo suficientemente maduros para asimilar y metabolizar el alcohol que consumen.
Al respecto, sentenció que, según las imágenes que muestra el documental, en nuestro medio hay una tolerancia incondicionada (indiferencia de las autoridades y la población hacia el consumo etílico en lugares en los cuales debía estar prohibido su expendio: por ejemplo, en los garajes que comercializan gasolina en CUC, en la cafetería anexa, venden cerveza fría), cuando —en realidad— debía revertirse esa situación, o sea,  devenir una tolerancia condicionada (prohibir su venta en esos lugares u otros adonde acuden niños, adolescentes y jóvenes, por citar solo algunos de ellos).
Por último, explicó que, en el caso del bebedor social, el alcohol no forma parte de su estilo de vida, y cuando lo hace —apremiado por las circunstancias enunciadas en párrafos precedentes— siempre lo acompaña con alimentos y evita, por todos los medios a su alcance, «pasarse de tragos», o como se conoce en el léxico popular, «coger una   nota sabrosa».
Por último, González Grau abrió la discusión con una certera crítica a ese audiovisual (en su opinión, el excesivo tiempo de duración), y una atinada sugerencia: el balance que debe existir entre los defensores de la ingestión de bebidas alcohólicas y los detractores (o abstemios), para darle al espectador la sensación de equilibrio.
Ese detonante o pie forzado dio lugar a un enriquecedor debate en que se le hicieron señalamientos críticos constructivos a la estructura de Havana; una de ellas, que debía incluir a más mujeres con ese tipo de adicción (que las hay, pero —al parecer— están bien ocultas). Y, además, que constituía un craso error no divulgar ese documental en la pequeña pantalla, ya que, entre otras cosas, refleja una realidad socio-sanitaria que, de una u otra forma, afecta no solo a la población capitalina sino a la del resto del país.
Al espacio mensual Ver para creer…, asistieron artistas, realizadores, productores y directores de la radio y la televisión cubanas, así como representantes de la prensa local y familiares de pacientes con toxicomanía alcohólica.            

PSIQUIATRA CUBANO DEFIENDE DOCTORADO EN CIENCIAS MÉDICAS

El doctor Luis Calzadilla Fierro, profesor consultante de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, obtuvo en fecha reciente el grado científico de doctor en Ciencias Médicas.
En el ejercicio académico correspondiente, el ex vicedirector facultativo y ex editor de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana defendió la tesis «Estudio patográfico de un personaje popular cubano», inspirada en el libro de su autoría Yo soy el Caballero de París, publicado por la universidad hispana de Extremadura.
El tribunal estuvo presidido por el doctor en Ciencias Ricardo González Menéndez e integrado por los doctores en Ciencias Reina Rodríguez Mesa (secretaria), Elsa Gutiérrez Baró y Miguel A. Valdés Mier, así como por el doctor en Ciencias de la Salud Justo R. Fabelo Roche. Los oponentes fueron los doctores en Ciencias Psicológicas Miguel Ángel Roca Perara y el doctor en Ciencias Médicas Antonio Caballero Moreno.
En ese contexto, el doctor Calzadilla Fierro presentó los resultados del estudio biográfico y psicopatográfico de una personalidad célebre de nuestro folklore nacional: don José María López Lledín, más conocido como «El Caballero de París».
Una vez concluida su documentada exposición, el aspirante contestó las preguntas de rigor formuladas por los oponentes y demás miembros del tribunal constituido al efecto.
En ese intercambio de preguntas y respuestas, se actualizó el diagnóstico de parafrenia, se precisó la función desempeñada por esa entidad en las vigentes clasificaciones psiquiátricas, y se demostró que el tema desarrollado en esa ocasión rompe los moldes clásicos sobre los cuales se estructuran los estudios patográficos tradicionales, al tratarse —en aquel entonces— de un paciente vivo, ya que no está basado en los hallazgos de una «necropsia» psiquiátrica, sino en las conclusiones de las investigaciones médico-psicológicas (incluidos los resultados del Psicodiagnóstico Rorschach, el cual le fuera aplicado en más de una ocasión y calificado por expertos), llevadas a cabo por el equipo de salud mental que atendió al ilustre personaje, cuya popularidad nació, creció y se consolidó en el seno de la población cubana.
Por último, habría que destacar el valioso aporte del psiquiatra argentino, doctor Carlos Pereyra, quien ofreció una descripción —rica en detalles— de esa controversial entidad clínica.
Desde las páginas de nuestra Revista felicitamos al profesor Luis Calzadilla Fierro por haber concluido satisfactoriamente el ejercicio académico pertinente, en opción al grado científico de doctor en Ciencias Médicas, el cual le fuera conferido nemine discrepante por los miembros del tribunal.    

SESIONA I JORNADA CIENTÍFICA DEL ESPACIO RADIAL VIVIR CADA DÍA.

La Casa de México, Benemérito Don Benito Juárez, en el municipio capitalino de La Habana Vieja, fue sede del encuentro habitual de los oyentes del espacio de crecimiento humano y espiritual Vivir cada día, que conduce, escribe y dirige el M.Sc. Raúl Fuillerat Alfonso, investigador y profesor titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana, y que sale al aire los martes, en horario nocturno, en la emisora Habana Radio, perteneciente a la Oficina del Historiador de La Habana.

El programa diseñado al efecto incluyó la celebración, en horas de la mañana, de la I Jornada Científica, organizada por dicho espacio, para festejar su séptimo aniversario. En ese contexto, fueron presentadas veintiséis ponencias, caracterizadas —básicamente— por la diversidad temática, ya que en ella participaron desde estudiantes universitarios de la especialidad de Psicología hasta abuelos/as graduados/as de la Cátedra del Adulto Mayor y amas de casa.  

Los trabajos versaron acerca de cómo enfrentar, en cualquier etapa de la vida (incluida la vejez), afecciones crónicas como la osteoporosis y la hipertensión arterial, por ejemplo; alimentación y nutrición; y crecimiento humano, que giró alrededor de la autoestima, el autoapoyo, la autorrealización y el autorreconocimiento, bases de la salud psíquica y espiritual del hombre y la mujer; así como la soledad y el estrés en la tercera edad, entre otros temas de palpitante actualidad.

La profesora Leonor Franco, quien dirige la Cátedra del Adulto Mayor en La Habana Vieja, presidió dicho evento científico, mientras que, como sesión final de la jornada, la periodista Gladys Egües, en representación de la Editorial de la Mujer, impartió una conferencia sobre la historia de la revista Mujeres, que este año celebra su aniversario cincuenta.

 
Posteriormente, comenzó la VII Feria por la Salud, modalidad que viene desarrollándose desde que Vivir cada día cumplió su primer año, y que tiene como objetivo fundamental formar a los oyentes como promotores de salud.

En ese ámbito, se toma la tensión arterial, se mide la cifra de glucosa, se ofrecen consejos nutricionales, se trata el candente tema de las adicciones, se presentan trabajos artesanales como una variante de terapia ocupacional, y las editoriales de la Mujer y del Proyecto de Conservación de Alimentos ofertaron libros sobre temas de puntual interés para la población cubana.

La sesión de la tarde se inició con la presentación del libro La cocina saludable y sus recetas, de las doctoras Vilda Figueroa y Olimpia Carrillo y el ingeniero José Lamas. Una vez finalizada la presentación, se estableció un fluido diálogo entre los/as autores/as y los más de cuatrocientos asistentes a dicha actividad; intercambio in vivo y directo  que enriqueció el texto y el contexto del interesante tema desarrollado en ese volumen.

Por último, tuvo lugar el espectáculo artístico, donde —como es habitual— se combinan artistas profesionales e intérpretes aficionados (en su mayoría, oyentes de Vivir cada día). Al final, el popular compositor y cantante José Valladares estrenó un texto del profesor Fuillerat Alfonso, quien lo escribiera especialmente para su espacio semanal, con orquestación del maestro Alejandro Elías y la masterización del realizador Ernesto Pérez, y que fuera interpretado —a coro— por todos y cada uno de los participantes en dicha actividad, devenida verdadera fiesta del intelecto y el espíritu, para agasajar al espacio Vivir cada día en su séptimo cumpleaños; programa que se ha convertido —por derecho propio— en generador de salud, percibida como un estado de bienestar físico, psicológico y espiritual y no como simple ausencia de enfermedad somática o mental.

Ese proyecto cuenta con el apoyo de la Casa de México, y en especial de su director, el licenciado Miguel Hernández Montesinos y el equipo de trabajo que él jerarquiza, la emisora Habana Radio, la filial universitaria de Centro Habana – Habana Vieja, la Sociedad Cubana de Psicología, la Casa Comunitaria por la Salud de Centro Habana, el Centro de Investigaciones de las Infecciones de Transmisión Sexual VIH-SIDA del Ministerio de Salud Pública y la Casa de la Cultura de La Habana Vieja. 

___Psicologo y Periodista____________________________

 

 

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