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Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2013, 10(3)

Doctor Francisco Domingo Duarte Castañeda (1927- 2003)
Dr. Jesús Dueñas Becerra
Psicologo. Profesor-asesor y periodista. Socio Honorario Scuola Romana Rorschach                                    

“Morir, no es acabar”.
José Martí.

En el año del sesquicentenario del natalicio de José Martí y el deceso de Félix Varela, el alma noble y bondadosa del doctor Francisco Domingo Duarte Castañeda se fundió, en cálido abrazo, con el Espíritu Universal, tantas veces citado en la obra literaria y periodística del más universal de los cubanos.
El doctor Duarte Castañeda comenzó a trabajar en el Hospital Psiquiátrico de La Habana en los años 60 del pasado siglo, y durante más de 4 décadas se entregó en cuerpo, mente y espíritu al ejercicio de la Psiquiatría en nuestra querida institución, donde ha dejado una huella indeleble, tanto en el contexto del periodismo científico como en el campo de la rehabilitación psicosocial, de la que fuera, junto al doctor Eduardo Bernabé Ordaz, nuestro director-fundador, uno de sus máximos representantes.
Desde su llegada a nuestro centro laboral, el doctor Duarte Castañeda desempeñó diversas funciones: jefe del servicio “Paco Cabrera” y del Servicio Especial de Rehabilitación, miembro del Consejo de Dirección y de la Comisión Editora de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, así como profesor de postgrados sobre Rehabilitación Psicosocial y Terapia Ocupacional, entre otras responsabilidades asignadas por el doctor Bernabé Ordaz hasta que su estado de salud se lo permitió, ya que como secuela de una afección cardiovascular (que padeció desde 1979 hasta que falleció), su capacidad laboral quedó muy limitada. No obstante, continuó trabajando hasta el final de sus días en el Departamento de Tratamientos Especializados (DTE), donde fuimos compañeros de labor durante 11 años (1988-1999).    
El doctor Duarte Castañeda formó parte del Comité de Expertos, integrado por experimentados psiquiatras y psicólogos caribeños, quienes confeccionaron e hicieron realidad editorial los tres primeros glosarios cubanos (GC 1, 2 y 3) a la Clasificación Internacional de Enfermedades Psiquiátricas.      
El doctor Duarte Castañeda, si bien fue colaborador permanente de nuestra revista, puso su inteligencia y energía vital en función de la asistencia al paciente con trastornos mentales de larga evolución.
Desde una perspectiva eminentemente científico-médica, pero con marcado enfoque ético-humanista, el doctor Duarte Castañeda centró su interés en la esquizofrenia como entidad nosográfica y se dedicó, con amor y entrega absoluta, a la atención y rehabilitación psicosocial a las personas con esa grave dolencia psíquica.
En el cumplimiento de tan sagrada tarea durante más de 40 años, el doctor Duarte Castañeda se convirtió, de hecho y de derecho, en un verdadero experto, no sólo en el conocimiento de la patogenia de la psicosis esquizofrénica y de su complejo y complicado cuadro clínico, sino también en el tratamiento psicofarmacológico de dicha afección mental, así como en las posibilidades rehabilitatorias, reales y potenciales de cada paciente, a quien percibía como una persona única e irrepetible y no como mera entidad nosográfica, y mientras jerarquizó el Servicio Especial de Rehabilitación orientó diseñar un programa individual de rehabilitación para cada paciente incorporado a dicho servicio.
En el plano personal, venero la memoria del doctor Duarte Castañeda, quien me honró con su sincera amistad y se convirtió, con el tiempo, en uno de mis más fieles admiradores desde todo punto de vista. Baste una sola anécdota para corroborar esa afirmación.
En enero del 2003, un mes antes de su muerte, yo debía desarrollar en la sesión científica mensual el tema extraordinario “José Martí y la ciencia psicológica”,1 en saludo al aniversario 150 del nacimiento del Apóstol. A esa actividad científica asistió el doctor Duarte Castañeda, y cuando lo vi en el salón de actos “Rubén Martínez Villena”, le pregunté: ¿Doctor, qué hace usted aquí? Me contestó, con voz algo apagada, pero con la amabilidad que lo caracterizara: “Vine a escuchar  tu conferencia sobre el Maestro”. Entonces, le manifesté: por qué no me lo dijo y yo le hubiera dado una copia de mi trabajo, para que no hubiera tenido que venir hasta el hospital. A lo que replicó, con una gran dosis de ternura: “No, porque no es lo mismo leer un trabajo tuyo, que escucharlo en tu voz (…)”.      
Me agradaría finalizar esta semblanza del doctor Francisco Domingo Duarte Castañeda con una locución latina recogida por el escritor hispano Camilo Goicochea2 en su Diccionario de citas.
“Frágil y breve es la vida que nos da la naturaleza (…), pero puede hacerse inmortal por nuestras obras”.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Dueñas, J. “José Martí y la ciencia psicológica”. Revista de la Biblioteca Nacional José Martí”. 2003; 94 (1-2): 145-8.
  2. Goicochea, C. Diccionario de citas. Barcelona: Editorial Labor, S.A., 1952: 323.

Jesús Dueñas Becerra.

Correo electrónico: jesus@infomed.sld.cu

 

 

 

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